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Historia de la Poesía Hispanoamericana  

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El posmodernismo y otras tendencias del XX

 

Introducción

El impacto de la moda modernista fue fortísimo, recorriendo toda Hispanoamérica y España, pero su duración se puede considerar bastante efímera. Muy pronto surgieron críticas en España (Unamuno, Antonio Machado) y en América también se agotó la etapa modernista. Surge tras ella una poesía que se a denominado "posmodernista" (equivocadamente pues no es una continuación del modernismo) que supera la poesía más grandilocuente del modernismo y se centra en temas cotidianos y aparentemente mundanos. Se trata de una poesía simplemente intimista. Es cierto que no deja de haber resonancias modernistas en estos poetas, lo cual es lógico, pero la esencia es distinta. Se pasa de temas evasivos y exóticos, o bien grandilocuentes, a la sencillez de la intimidad del poeta.

Después del modernismo se buscó

lo cercano, como en la poesía de la negritud.

 

A lo largo de la primera mitad del siglo XX existen otras tendencias o estilos diferentes a este intimismo posmodernista: la poesía de la negritud, la poesía pura y las vanguardias. En general se puede hablar de una simplificación formal de la poesía (excepto en las Vanguardias). Tras la moda del modernismo se tendió a la poesía sencilla en la forma, ya sea la intimista (posmodernismo), la racial (poesía negra) o esencial (poesía "pura").

 

Trataremos de las vanguardias y sus grandes poetas en un apartado diferente. Aquí nos centraremos en tres de las corrientes posteriores al modernismo. 

 

Características generales

No es fácil agrupar tres estilos independientes y bien definidos (posmodernismo, poesía pura y poesía de la negritud) en unos rasgos comunes. Tampoco definirlos cronológicamente. La poesía posmodernista es inmediatamente posterior al modernismo. Supuso el fin del modernismo y la entrada de corrientes intimistas. Hablamos por tanto de las dos primeras décadas del siglo XX. Hacia la segunda década del XX se cultiva la poesía de la negritud, búsqueda de lo autóctono y los ritmos africanos. La poesía pura suele situarse después de las vanguardias, sobre los años treinta y cuarenta.

 

La poesía posmodernista

La muerte del modernismo se decreta en el soneto "La muerte del cisne" que propone sustituir a dicha ave modernista por el sereno e inteligente búho. Es decir, hay que abandonar el esteticismo superficial y contemplar la intimidad del poeta. El autor del soneto es el mexicano Enrique González Martínez (1871-1952). Un tema central en los "posmodernistas" es la descripción del mundo inmediato. Frente al cosmopolitanismo modernista, los nuevos poetas se fijan en lo cercano, no en lo exótico, en lo cotidiano como símbolo de lo universal. Otros poetas posmodernistas son Baldomero Fernández Moreno, los argentinos Rafael Alberto Arrieta (1889-1967) y Arturo Capdevilla (1889-1967) o el mexicano Ramón López Velarde (1888-1921).

  

Gabriela Mistral

Sin embargo, las grandes voces del intimismo sudamericano tienen nombre de mujer. El primero de ellos es el de Alfonsina Storni (1892-1938). Esta argentina reivindicó la condición de la mujer y su poesía tiene una etapa entusiasta y otra muy pesimista. El intimismo de la uruguaya Juana de Ibarbourou (1895-1979) es más optimista. Sus versos son de felicidad y amor por la vida, horror por la muerte. La tercera gran poetisa es la chilena Gabriela Mistral (1898- ). Premio Nobel, su poesía es sencilla y delicada, con temas como la muerte, el dolor, la soledad... Mistral representa esta línea intimista alejada del modernismo y al mismo tiempo de las vanguardias que ya habían aparecido. Ella apostó por una poesía más personal y humana, lejos de las modas. Gracias a su maestría pronto su voz se hizo un lugar propio.

   

La poesía de la negritud

Se llama poesía de la negritud a aquella que cultivaron los poetas que adaptaron los ritmos africanos al castellano. Consistía en una búsqueda de lo autóctono, de un primitivismo vitalista. Se revalorizó la poesía popular de la población negra en lugares como el caribe. Esta poesía colorista no había sido hasta entonces tenida en cuenta por los intelectuales. Son poetas como el uruguayo Ildefonso Pereda Valdés (1899) o los cubanos Emilio Ballagas (1910-1954) y Ramón Guirao (1908-1949) los primeros en hacerlo. Se trata de un neopopularismo (como el de Alberti, Manuel Machado o Lorca) que destaca los tipismos y la tradición de la raza negra. La poesía afroamericana, como también ha sido llamada, recrea de manera culta los ritmos populares de África. Además, sus poetas también denuncian la discriminación racial y social.

 

El gran poeta de esta tendencia es Nicolás Guillén (1902-1989), cubano. Su poesía recrea los ritmos y supersticiones africanas, además de contar con una poesía social comprometida con el comunismo. Otro nombre de la poesía de la negritud es Luis Palés Matos 

 

La poesía "pura"

El término "poesía pura" nos remite a Paul Valéry y a Juan Ramón Jiménez. Ambos poetas buscaron la poesía pura. Entendían por poesía pura aquella que se desprendía de todo adorno superfluo e innecesario. Iban más allá: en el poema solo debían aparecer las palabras precisas para decir lo que deseaba. En Colombia Juan Ramón Jiménez influyó en poetas como Eduardo Carranza (1913) y Jorge Rojas (1911). Por su parte, en Cuba Mariano Brull (1891-1956) cultivó una poesía influida por Valéry.

 

En México sobresale un grupo de poetas "puros" como Bernardo Ortiz de Montellano (1899-1949), Javier Villaurrutia (1903-1950), Jorge Gorostiza (1901-1973) y Jaime Torres Bodet (1902-1974). La figura más destacada de este grupo poético es Carlos Pellicer (1899-1976). Relacionada con la poesía pura pero con una trayectoria muy personal, aparece la obra de José Lezama Lima (1912-1976).

 

Las poesías de la primera mitad del XX

Hemos hablado de tres estilos bastante bien definidos que aparecen entre 1900 y 1950 sin analizar las numerosas vanguardias ni la obra de tres grandes poetas de esta época: Neruda, Vallejo y Paz. Tanto las vanguardias como estos tres poetas de resonancias vanguardistas serán estudiados aparte. Además, se debe aclarar que cada poeta siguió un camino propio pasando por varias etapas. Por ejemplo, Neruda tiene poemarios neorrománticos, surrealistas o de poesía social.

 

Otra tendencia además de las citadas es aquella que se centran en el tema social, especialmente en los años treinta y cuarenta. Poesía social es por ejemplo la escrita en Argentina por Raúl González Tuñón (1905-1974) o el "Canto General" de Neruda. Un poeta fuera de cualquier clasificación fue el mexicano Alfonso Reyes (1889-1959).

 

    

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