PRINCIPAL     
 Sobre el Portal
 Portada

    

     BIBLIOTECA      
 Entrada biblioteca
 Índice alfabético
 Escuelas y estilos
 Índice cronológico
 Nacionalidades

   

     ACTUALIDAD      
 Noticias
 Certámenes poesía
 Artículos
 Más vendidos

  

     RECURSOS      
 Lista de premios
 Enlaces web
 Historia de la poesía
 Métrica y teoría
 Taller de poesía

      

Añadir a favoritos

Página de Inicio

Correo electrónico

  

 

 

 

Historia de la Poesía Hispanoamericana  

Ir a índice

El modernismo

 

Introducción

El modernismo hispanoamericano conecta directamente con el decadentismo europeo y la crisis del positivismo, pero no cabe duda de que el modernismo es una corriente original que nació en Hispanoamérica. Se habla de dos grandes precursores: el cubano José Martí y el mexicano Manuel Gutiérrez Nájera. Con el primero se podría resumir la introducción al modernismo. José Martí reúne en su obra renovación poética y entusiasmo revolucionario. En 1892 comenzó la definitiva emancipación de Cuba, última colonia en América, de España. El proceso culminó en 1898 con la intervención de Estados Unidos -movido por intereses económicos y estratégicos- a favor de la colonia. El resultado político fue el de una crisis y posterior reacción ideológica en España (regeneracionismo y generación del 98) y de entusiasmo en Cuba.

José Martí abanderó la independencia

cubana de España

 

Estados Unidos amplio así su ya fuerte influencia en la zona, así como en toda América del Sur. Se puede hablar de una Suramérica bajo su influencia con gobiernos inestables y cambiantes. El militarismo de dictaduras y repúblicas personalistas fueron la tónica general. En lo social los progresos no fueron los deseables. No obstante, países como Argentina prosperaron económicamente, siendo incluso focos de inmigración, especialmente de Españoles e Italianos.

 

Dos son los grandes precursores del modernismo, según hemos dicho. José Martí buscó la renovación poética fundándose en la tradición hispánica (Campoamor, Bécquer, Rosalía de Castro). Por su parte, el mexicano Manuel Gutiérrez Nájera se hizo eco de las corrientes finisecules del viejo continente (simbolismo, parnasianismo...). A pesar de todo, ninguno de los dos poetas renunciaron a la temática indígena. 

 

Características generales

Se podría decir que el modernismo hispanoamericano es el resultado de la fusión de lo francés, lo español y lo indígena pero con la originalidad de que careció el romanticismo suramericano. El modernismo literario es una corriente con entidad propia. Tal vez su original radique en estar abierta a todas las corrientes de su tiempo, lo que le hizo un estilo cosmopolita. Simbolismo, parnasianismo, decadentismo, prerrafaelismo, anarquismo, historicismo, erotismo, impresionismo y romanticismo español son sus fuentes.

 

Sus características más diferenciadoras son puramente formales. Su preocupación y cuidado por la forma la deben a los parnasianos. Pero esta preocupación alcanza un matiz simbolista, pues emplean la forma para transmitir sensaciones e imágenes simbólicas de la realidad. El recurso más apropiado es pues la sinestesia, metáfora que juega con los sentidos perceptivos. Son frecuentes también las alegorías y símbolos (cisnes, el color azul...). El otro rasgo formal fundamental es la musicalidad. El empleo repetido de palabras esdrújulas y de un ritmo altisonante son señas de identidad modernista. Otro rasgo es la polimetría, es decir, el uso de varias medidas métricas, especialmente del largo verso alejandrino. Por otro lado es destacable la preocupación de los poetas modernistas por el uso de un vocabulario muy variado y rico, con palabras exóticas, galicismos, helenismos, latinismos, neologismos, etc... Como se puede ver la forma fue la base del modernismo.

 

Otro campo de rasgos modernistas es su temática. Algunos temas recurrentes son la vuelta a la naturaleza, el misticismo (no religioso) en contraposición al cientificismo positivista, o el erotismo y la sensualidad. También gustaron de temas históricos y exóticos. Era una corriente cosmopolita que hablaba de pagodas chinas, de princesas en castillos medievales, bufones, dragones... El modernismo juega con los mitos y personajes históricos en poemas esteticistas de gran sensorialidad.

 

Se suele decir que la actitud modernista fue evasiva y abúlica. Se le reprochaba su falta de compromiso y sus formalismos. Fue duramente criticada por Unamuno o Antonio Machado en España y se puede decir que fue una moda efímera. Sin embargo, muchas obras modernistas son de una calidad literaria incuestionable y en su apogeo impuso su hegemonía en las letras hispánicas.

 

Los poetas modernistas

El gran poeta y embajador del modernismo en Europa fue el diplomático nicaragüense Rubén Darío. Su obra es el gran referente de los poetas jóvenes tanto americanos como españoles. En París y Madrid influye y es influido. Su poesía sobresale con poemarios como Azul o Cantos de vida y esperanza.

  

Rubén Darío

Además de Darío y los precedente de Martí y Gutiérrez Nájera son muchos los poetas modernista de relevancia en Suramérica. En Argentina destaca el poeta Leopoldo Lugones (1874-1938), que se incorporó al modernismo siguiendo a Darío y Ricardo Jaimes Freyre. La poesía de Lugones es sensorial y vitalista. Posteriormente evolucionó hacia una poesía reivindicativa. Otro de los grandes modernista es el mexicano Amado Nervo (1870-1919) con una poesía preocupada por temas vitales y transcendentes. Otros poetas de estética modernista son José Santos Chocano (1867-1935), Julio Herrera y Reissig (1875-1910), Salvador Díaz Mirón (1853-1928), Delmira Agustini (1886-1914), José Asunción Silva (1965-1896), José Juan Tablada (1871-1945) o Luis Gonzaga Urbina (1868-1934). Continuador del modernismo es Miguel Ángel Osorio Benítez, cuyo heterónimo más célebre es Porfirio Barba Jacob (1883-1942).

  

A finales de la primera década del siglo XX se produce una crisis de la estética modernista por sus rasgos formalistas y evasivos. Los llamados poetas posmodernistas reaccionaron con una poesía sencilla e intimista. Fue el posmodernista Enrique González Martínez quien proclamó la muerte del modernismo, la degollación del cisne.

    

Volver

  

© Portal Poesía VersOados 2003-2007