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Las
figuras retóricas
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Figuras
fónicas y morfológicas
El
grupo de figuras retóricas fónicas utilizan la musicalidad y
pronunciación de las palabras. Un juego de semejanzas y diferencias
que pueden considerarse como "de pensamiento".
Aliteración
Consiste
en la repetición de un mismo sonido en un verso o una estrofa. Este
sonido es acorde con el sentido de dichos versos. Así, se emplean
sonidos líquidos con la brisa, el susurro (letra
"s") o ásperos para rocas, ruido, etc... Es
un recurso muy teatral y forma parte del leguaje oral, y no escrito.
Con
el ala aleve del leve abanico (Rubén
Darío)
En
este ejemplo se comprueba la conexión entre sonoridad y
significado. El abanico se mueve muy levemente, despacio,
silenciosamente, por lo que se repite un sonido suave como el de la
letra "l".
El
ruido con que rueda la ronca tempestad
(Zorrilla)
Onomatopeya
Es
la otra figura fónica por excelencia. También presente en la prosa
y el lenguaje coloquial, consiste en sustantivar un sonido con un
parecido en dicho sustantivo (el "tic-tac" del reloj). Sin
duda, la onomatopeya es más arbitraria de lo que se supone; esto
queda patente en las diferentes maneras de trascribir el ladrido de
un perro o el "quiquiriquí" de un gallo en los distintos
idiomas.
Una
torrentera rojiza rasga los montes
(Azorín)
Es
frecuente encontrar onomatopeyas en las aliteraciones, por la conexión
sonido-significado de la que antes hablamos.
Similicadencia
También
llamada asonancia, es una figura de repetición de sonidos. Consiste
en colocar dos palabras que rimen al menos asonantemente. Es un rima
ente dos palabras en contacto.
Con
el ruido del mirlo se besaron
Paronomasia
No
se trata de una figura exclusivamente de lenguaje, como tampoco lo
es la aliteración. Tanto ésta como la paranomasia pueden ser
figuras de pensamiento pues son ambas cosas a la vez. La paronomasia
consiste en colocar dos palabras muy similares en escritura y
pronunciación (sobretodo en la pronunciación) pero que significan
cosas completamente distintas. El juego de palabras destaca la
semejanza-diferencia de estas palabras.
Vendado
que me has vendido
(Góngora)
Calambur
Igualmente,
es una figura de lenguaje pero también de pensamiento. No obstante,
sigue siendo el factor fónico el determinante para nuestra
clasificación. El Calambur también es un juego de
semejanza-diferencia. En esta caso, se juntan en dos versos una
repetición idéntica de sonidos pero en distintas palabras (incluso
diferente número de palabras).
Si
el Rey no muere
el
Reino muere
(Alonso de Ledesma)
Con
dados ganan
condados (Góngora)
Dilogía
Tanto
la paronomasia como el calambur como la dilogía son parientes
(semejanza-diferencia). En este caso se repite la palabra
escrita y oralmente idéntica, pero con distinto significado.
Cruzados
hacen cruzados,
escudos
pintan escudos
(Góngora)
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