Poeta miembro:

 
 Jesús Remis

 Nombre: Jesús Remis Fernández

 Lugar: Gijón, Asturias, España

 Fecha de aparición: 24 de Febrero de 2006

 Web: www.chusilmarillion.com

 Comentario: De un tiempo a esta parte intento publicar muchos de los textos que he venido creando y ésta me ha parecido una buena forma. He participado en varias antologías como Sentimientos Enfrentados o Pétalos de Pasión, pero aún no ha visto la luz ninguna publicación de mayor importancia.

POEMAS

Lienzo blanco

Oscuridad

Luz

 

LIENZO BLANCO

Como plastilina sin moldear 
se vuelve mi mirar 
cuando mi corazon enturbia la caida
de tu querer ensoñador.

La promesa del sueño devastador 
del habitar en comunión
la morada del estar 
dentro del saber 
que no podrás.

La promesa de amar 
lo que no podrás encontrar
por el sendero del no preguntar, 
y que hallarás en la mente enferma 
de un pintor de atardeceres 
laminado en el negro 
de las barras carcelarias 
de un cuadro informe 
del color del corazón.

Flores tibias,
de naturaleza inexacta, 
son la premisa para 
la elaboracion del elixir,
del eterno traedor 
de cántaros pesimistas.

Flores tibias,
de pintores amanecidos
en lienzos anochecidos, 
perpetuados por la insomne 
vigilancia de un avatar mestizo 
entre pintos y valdemoros 
que cuida de que no visites 
el tormento 
de creer que estarás 
dentro del saber 
que no podrás.

 

OSCURIDAD

La espera es heraldo de infortunio.

Se desespera mi mente alocada.

Mi cuerpo despierta en cada plenilunio.

Nunca duerme si no hay luna.

Nunca duerme si no llega.

 

Todo es negro en la noche,

en la noche de aguardarte,

de esperarte y no poder tenerte.

La oscuridad no consigue apaciguar

a mi cuerpo que nunca duerme.

 

Espesa como chocolate negro,

radiante como noche sin luna.

Opaco como el cerrar del párpado,

inquietante como un panteón vacío.

Preludio de la llegada de un inquilino.

   

Así es la oscuridad de la espera,

te envuelve con su manto

de incertidumbre,

con su larga mano no dejando

amanecer ni siquiera a las estrellas.

 

Ahora mi alma vaga perdida por la negrura,

por la negrura de la espera,

espera que nunca termina y nunca es su hora.

Nunca termina si no hay luna.

Nunca termina si no llega.

   

LUZ
Pero mi cuerpo no duerme

porque mi corazón es fuerte.

No desespera, se inquieta,

porque tiene esperanza de verte

y sentirte de nuevo junto a él.

 

Si todo es negro en la noche,

todo es luz en la esperanza,

todo es rojo en el corazón.

Todo termina si hay luz.

Todo termina si llega.

 

Y la esperanza de verte rompe la negrura.

Se deshace del oscuro manto que la cubre,

rasga con su filo luminoso la espesura

de creer que nunca amanecerá

y desata la cuerda que ata al sol, la luna y las estrellas.

 

El brillo cegador eclipsa la noche,

la luz inunda los lagos negros

de la desesperanza.

Las estrellas siguen estando alegres

por que la luna las acompaña en la noche.

 

Ahora mi alma vaga con rumbo por la luz,

por la luz de la llegada,

llegada que siempre llega y siempre hay.

Todo termina si hay luz.

Todo termina si llegas.