Poeta miembro:

 
 David Salcedo

 Nombre: David Salcedo

 Lugar: Maracaibo, Venezuela

 Fecha de aparición: 10 de Abril de 2005

 E-mail: dyvadodeclas@hotmail.com

 Comentario: No imaginé cuando pueril que escribiría algo -así fuese ínfimo- con un poco de sentido y más de locura, ni mucho menos no poder controlar ese poder destructor de recrear al mundo y destruirlo, matarlo.Ahora, no puedo mirar a mis años pasados y no verme escribiendo.En la actualidad estudio diseño gráfico en la Universidad del Zulia, al propio tiempo soy miembro activo del Grupo de Poesía "Alguno de Nosotros", donde me encargo del diseño y presentación de la Hoja Literaria del Grupo, "Sepia"; y miembro, desde hace dos años, al Círculo Literario Juvenil del Estado Zulia.

POEMAS

Estridente

Eufonía

Eternidad

Alaridos de tregua

Vástagos de las sombras

 

ESTRIDENTE

 

Asta negra regente

encontrándose en algún bosque

Diosa ella, al susurrar mi nombre 

Yo, reflejo de la llama

entre nitratos animales

contra lo impasible de lo estático

lujuria nueva, eclipse de labios

la noche amo con demencia

murallas de perversión

espantada de sombras

crepúsculo predador del cielo quebrajado

funeral versado con brumas

de aquel consumo de vestigios.

 

No dominados besos bermejos

en la neblina, volátiles

vestido ahora para el sepulcro

en algún sarcófago lindante

sin ánimos de lucro

deidades iluminan el camino

al empíreo sobre mis brazos

un paso al hueco oscuro de la nada

agudo escalofrío, envoltura de estrellas

búsqueda de cierto meridiano oculto

donde su agudeza pudo una vez estar.

 

  

EUFONÍA

 

Entre trazos de melodías

se fuga el canto

ejes cruzan su balance

inmutan tu quebranto

¿Quién puede anhelarte?

conjunto de múltiples osadías.

 

Devenir de las vías

donde se cercena el temor

singular orden, agudo, rizado

enlaces triados de amor

sobre tu cariño hierático de líneas crepitantes.

 

Silente,

versos singulares de miradas

nitidez exacta

magnitudes quebrantadas con aislada ferocidad

e imagen límpida, diligente.

 

Entre trazos de melodías

se fuga el canto

enlaces triados de amor

inmutan tu quebranto

conjunto de múltiples osadías

cúbreme con tu manto.

 

 

ETERNIDAD

 

Nubes a la numbra del abismo

rey sin trono,

emergen en pesadumbre las rocas

            en la deriva del hierro versado.

 

Escalinata pudiente de caprichos

error monarca,

rudeza durmiente,

pavor sacrificado en la estrada

            hijos clementes de credo.

 

emulan bondad

infame e infante,

junto al universo profano

            la natura nos destruye.

 

Bajo la alevosía perenne

hay lugares pintados con palabras

cadáver incierto

glaciales del rencor               filamentos.

            Novel día, novel honor.

 

 

ALARIDOS DE TEGUA

 

La soledad sumerge en gotas de olvido

su misterio como el viento,

                                                           repentino

ausentes trozos de luz

desquicio del mar

humedad de crepúsculo

pálido trozo de un silencio coloso

susurros mortales, impertinentes envíos

viraje de palabras, esclavitud de ecos.

Alaridos de tregua.

 

 

VÁSTAGOS DE LAS SOMBRAS

 

Bajo el cielo de un vil cuadrante

emanan de cenizas y el dolor

su mundo interior evade el polvo de la angustia,

sacuden sus manos la miseria de nuestro lugar exterior,

son ellos vástagos de las sombras,

anónimos peregrinos de sangre

nacidos en la montaña de la magia

obtusos en tormento, agudos en nombre,

ninguno detendrá su retorno

en espíritus de rencor y ramilletes de honor,

su patrimonio es diadema de mujer regia

y mausoleo estridente de algunos hombres,

ante el cielo de aquel vil cuadrante,

caminan sobre rodillas los vástagos desamparados,

consumiéndose como ahora y antes,

entre las sombras menguantes.