Poeta miembro:

 
 Alfonso Jerez Jerez

 Nombre: Alfonso Esteban Jerez Jerez

 Lugar: Concepción, Chile

 Fecha de aparición: 08 de Enero de 2006

 Comentario: Nace en Llico de Arauco, Región del Bio Bio, Chile, donde realiza sus estudios básicos. Ingresa a la Escuela Normal de Chillán donde se recibe de Profesor Primario cargo que ejerció durante 45 años. Integra grupos literarios y es asiduo colaborador de diarios murales y concurso de poemas y cuentos obteniendo lugares preferenciales. Publica su primer libro llamado Poemario Escolar donde todo su contenido era volcado en versos para ser recitados en la escuela en los actos que allí se realizaban. Funda la Sociedad de Escritores de Chile Filial Parral y desempeña el cargo durante 5 años consecutivos. Bajo su dirección nace la Revista Literaria Capullo que dirigió hasta el N° 14.
Integra la Sociedad de Escritores Maulinos. Publica su segundo libro “Florilegio” y sus poemas empiezan a ser editados en los países del cono sur de América.
En la actualidad reside en Concepción – Chile – donde realiza talleres y asesora al Grupo Literario Azul que edita periódicamente “Lunas Plenas” del cual él es su director. Tiene dos obras inéditas “Con el alma en la piel” (Sonetos) y “Cardiopoemas” que espera pronto editar
.

POEMAS

Desencuentro

Jirones

Soneto de vida

Cultivo

Aunque la nieve caiga

Bolsillos rotos

Inocencia blanca

Libertad

Primavera Primavera

Mi corazón es un barco

Rosas y espinas

Golondrina

Sinfonía en mí mayor

Espergesia

Callecita

 

DESENCUENTRO

Construí tu sonrisa con la mía,
caminamos la senda que trazamos,
nacida de tus manos, que danzaron,
germinaron las rosas de la vida.

Amasamos las horas y los días,
primavera de sueños, nos forjamos,
con el verbo de amor que conjugamos,
derribamos las sombras escondidas.

Brozales envolvieron tu destino,
turbias voces enlodaron tu sendero, 
trastocando el valor de los maderos.

Mas, ahora...¿Qué haré con mi cariño
que dejaste como “muelle al alba”
sin ternura de soles ni esmeraldas?

 

JIRONES
Convaleciente estoy por esa herida
que estranguló mi alma y mis maderos,
convalezco en el recodo del sendero
que me donó el dolor de tu partida.

¿Qué hicimos mal? No sé, si la medida
de querer abrazar sin ser sinceros,
tibio era el sol, nacido en los veneros
que quisimos regar con nuestras vidas.

Seguiré por la huella, arreando soles,
recordando tus pasos y tus dichas,
construyendo respuestas sin razones.

Sigo buscando pálidos bemoles
en la pauta esparcida de desdichas,
con el pecho envuelto entre jirones.
 
SONETO DE VIDA
Adosada a mi piel he de llevarte
cual eterno sayal adormecido,
en lo azul de los años, siempre vivos
cantaré la canción que me donaste.
 
En la rada gestora, que fundaste,
echó anclas mi barca de poeta,
y tu greda eterna y selecta,
construyó mi corazón para adorarte.
 
Y brotando la vida en lunas plenas,
emergieron al aire los rosales
con columnas de sueños y gradales
 
Con las manos tendidas y serenas,
en la recta infinita del camino,
te bendigo mujer, por ser mi vino.
 
CULTIVO
Cultivo en mi jardín una azucena,
que ocupe ese lugar libre y vacío,
que tengo tanto amor adormecido,
llenando mi horizonte y mis venas.

Mi huerto no conoce de cadenas
que atan el aroma amanecido,
mis nardos no cultivan el olvido,
mas, tengo en mis huesos una pena.

La tierra enriquecida dará vida
a nuevas primaveras no vencidas,
que esperan en el tiempo ser besana.

Cultivo una azucena que me pida,
el roce de mis manos extendidas,
dejadas al olvido, una mañana.

AUNQUE LA  NIEVE CAIGA

¿Qué se hicieron mis sueños programados
y el alado cantar de mi palabra?
¿Quién me robó los años escondidos?
¿Quién cercenó mis alas?
 
Ya no tengo noveles primaveras, 
se han marchado a brotar a otros jardines,
los sonidos de ayer se han silenciado
llenándolos de olvido.
 
En vano trato de elevar el vuelo,
de escuchar otras voces en el alma;
las tormentas tapiaron mis oídos
con un muro sin habla.
 
Mas así, seguiré siempre luchando
por ganarme la luz que allá me espera,
en la cerrada puerta que dejaste...
Aunque la nieve, caiga.-

 

BOLSILLOS ROTOS

Busco, en los bolsillos de mis sentimientos,
la mirada tuya que guardé con celo,
y al no encontrarla me envolvió la noche,
cubriendo mis ojos llenos de recuerdos.

Busqué en las cornisas de las casas viejas;
allí, donde anidan golondrinas breves,
sólo un nido helado tocaron mis manos,
borrando el recuerdo de horas alegres.

Subí a la montaña donde habita el frío,
donde nace el agua, donde canta el viento;
nada, nada había y en mi pecho herido,
una fosca zafia llenó tu vacío.

Trepé a la copa del árbol del tiempo
buscando la barca que rieló mi canto,
tan sólo encontré mis bolsillos rotos,
por donde escaparon...tu voz y tus ojos.-

 

INOCENCIA BLANCA

Me lo dijo el aire que acunó tu pelo,
tu mirar sereno como mar en calma,
lo dijo tu cara sin pedirme nada
y acepté, dichoso, tu sonrisa blanca.

Y baile contigo fundido a tu cuerpo,
eras la azucena para mi plantada,
poco nos dijimos, mucho nos miramos,
cuando eso sucede, sobran las palabras.

La noche fue nuestra en la piel y el alma,
que sembró suspiros, sueños y esperanzas,
no pude pedirte la flor de tus labios,
era tan prístina, tan dulce, tan blanca.

Tú, serena y tierna, yo en un luz y sombra,
nada nos dijimos, tu aroma bastaba,
pero nuestros cuerpos en danza infinita,
rozaban caminos y se acariciaban.

Y, se fue la noche llegando la aurora,
“Me voy” me dijiste, con pena en tu cara,
sonreí a tus ojos y me respondiste
y un cerrar de puerta me dejó sin alma.

Ha pasado el tiempo, nunca te olvidado,
¡Que inocente fuimos en cuerpo y en alma!
no supe tu nombre, no supiste el mío,
mas, guardo tu aroma e inocencia blanca.-

 

LIBERTAD

Yo escribí en las pares de mi pueblo,
tu tibio nombre de mujer amada,
eres lo bello que cultiva el alma
Siempre perfecta

Yo canté a media voz tu melodía,
cuando una sombra oscureció la senda,
cuando el fusil, razón de sin razones
Mutiló vidas

Y escribiré tu nombre en el desierto,
en las cumbres nevadas e indomables,
en el mar, en el valle y montaña
En cuanto viva.

Aunque cambie el paisaje de los cielos
tu nombre seguirá siendo consigna,
dignidad, rebeldía inclaudicable
Jamás vencida.

Quítenme, si se atreven, la cordura,
el pan ganado y la luz del día,
pero jamás me quitarán tu canto
Libertad mía
 

PRIMAVERA PRIMAVERA
¿Dónde te hallas primavera?
…que no enciendes esas flores,
con aromas que enloquecen,
esos versos que aceleran
el torrente de mi sangre.

Primavera Primavera
¡Alborota mis corceles!
y libera mis oídos
al cantar de tus sirenas.

No me exilies de tu amor,
no me impongas tus fronteras.
eternízate en el tiempo
en el aire o por doquiera.

Primavera Primavera
haz que revienten las gemas
de mi cuerpo semillado

¡Martirízame! Te pido,
llaga mi piel y mis labios,
clava en mi ser ese dardo
y en mi alma…tu llamado.

Aún mi volcán palpita,
aún florecen mis nardos
y no quiero que el otoño
se apodera de mi risa.

Primavera Primavera,
eres dueña del torrente 
de la sangre de mis venas
has con ella la vorágine,
o una brisa…en la pradera
 

MI CORAZóN ES UN BARCO
Mi corazón es un barco
que va atracando en los puertos,
no sabe de geografías
de veranos ni de inviernos.

Ha tiempo navega al norte,
al horizonte distante,
es marinero que baila,
es un río muy inquieto. 
¡Mi corazón es un barco
que va atracando en los puertos!.

En su diastólica marcha
ha cruzado primaveras,
ha escalado la colina,
ha sembrado la pradera,
ha rielado mar dormida
y al que no sabe de estrellas.

Mi corazón es un barco
que tiene alma de poeta,
y va dejando en los puertos
lo que su calor encierra.
Construye, desde su infancia,
su métrica sempiterna,
y riega con sus poemas
semillas de flores nuevas.

En los yermos desolados
va dejando… sinalefas,
y en los rincones de olvido
deja una flor que embellezca,
la incultivable pobreza
del ingrato, que se aleja.

Mi corazón es un barco
que en todas las partes deja:
un latido de cariño, 
¡Una luna!, por grandeza,
y, aunque va de puerto en puerto
y sistoléa bellezas…
¡Un solo muelle le espera!
¡A un solo muelle…regresa!
 

ROSAS Y ESPINAS
Entre rosas y espinas
se resbala la vida,
construyendo caminos
de encontrados momentos;
espinan que profanan
la adolorida carne,
y rosas que embellecen
dulces horas de calma.

¡Puede más una Rosa
que cien duras espinas!
un capullo de ellas
bien vale mil espadas;
la dicha que se logra
por sobre los escollos,
es feliz horizonte
de una vida lograda.

Por eso no te duelan
las espinas clavadas,
aunque lleguen tu piel
y trastoquen tu calma,
si, al final de la senda,
hay una aurora blanca,
con una Rosa Roja
asilada en tu alma.-
 

GOLONDRINA
Golondrina, saeta del espacio,
alada monotémpora de vida,
poema de azuladas alas
errante pasajera de los días.

Gitana apasionada de la brisa,
zafiro alado del jardín del cielo,
sendero singular, siempre verano,
boomerang parabólico hecho vuelo.

Detén tu marcha, ilustre pasajera,
cierra tus alas ávidas de soles,
anida en mi costado hecho de tierra,
entrégame tu pauta sin bemoles.

Cuéntame de horizontes y destinos,
de dársenas, de aleros y de mares,
de esos nidos que en la ruta dejas
cual besos prometidos y olvidados.

Comparte junto a mí las sinfonías
del frío que lacera, que maltrata,
tú, que sólo conoces de veranos,
mitiga los dolores que me matan.

A cambio, te regalo mis poemas,
conviértelos en plumas de tu cuerpo,
para que donde vayas, sean nidos,
o un beso de amor, para tus puertos.-
 

SINFONíA EN MI MAYOR
Primavera que afloras distante de mi orilla
esparciendo las flores desde tus arimeles,
si me entregas tu aroma – paráfrasis del beso –
no me niegues el néctar que derrama tu ser.

Rosa mi piel madura en la ergástula diaria,
tapiza mis senderos – aroma la pradera –
llega hasta mi nadir anclado entre los muros,
relinga mi velamen, carena mis maderos.

Quiero ser el velero – con ojos de horizontes –
tocar la porcelana de tus pétalos blancos,
beber de tu venero el maná milagroso
y amanecer contigo - abrazado a tu cuerpo.

Saber que la mañana tiene el aroma puro
de tu huerto florido – despojado del tiempo –
sentir esa dulzura que aprisiona, que extasia,
cuando llega la noche – arropada en silencios.

¡Que importa que la vida sea una golondrina!
¡Qué importan las distancias! – cuando la senda es tibia 
la eutaxia de mi verso vuela a los cuatro vientos
y se anida en tu lecho – estrellado y divino.

La vida es una sola – yo no pedí vivirla –
la muerte siempre llega – y se lo lleva todo –
.tengo derecho, entonces, al poema que ofrece,
la escogida mirada que me donan sus ojos.
 

ESPERGESIA
Aquella noche se bebió mis sueños,
la pureza blancura de tu alma,
aun recuerdo el cantar del viento,
y ese fatuo brillar en tu ventana.

Aquella noche, una golondrina
que anidaba apegada a mi costado,
voló, dolida, con las alas rotas,
cuando aún no caía su verano.

Solo…en la noche, me quedé sin luna,
con un cilicio atado en mi garganta,
y la daga humanicida lacerando
un remendado pecho de esperanzas.

Si una noche se bebió mis sueños,
otra me traerá rayos que abrazan,
donde el maracure con su savia
no podrá amamantar su cruel venganza.

Aunque mis sueños, sólo fueron sueños,
sé, que la aurora levará sus faldas,
y la negra gualdapa del olvido
caerá de mi pecho y de mi espalda.
 

CALLECITA
Callecita de mi pueblo,
hecha polvo y hecha lodo;
te hacen guarda techos pobre
te saludan las gaviotas
y amaneceres sin nombre.

Nadie te hace una caricia,
nadie sabe tus valores;
son tan pocas las miradas
y tan corto los espacios
que no hay tiempo para adornos.

Callecita aún sin nombre
que besando al mar te duermes,
mi niñez con pies descalzos
rememoran tiempos idos
y reconocen tu arcilla
hecha nido y hecha vida.

Cuando el río se detenga
y el silencio calle al verso,
seguirás siempre sin nombre
hecha polvo y hecha olvido.

¡Son tan poco los valores
que se otorgan a lo simple,
que el mundo entero se muere
en extraños laberintos!.

Callecita de mi pueblo
apretujada y sedienta,
huellas pobres y descalzas
seguirán siendo tu abrigo,
porque eres confidente,
de lo simple y lo sencillo.