Volver al inicio

Busca en Solo Apuntes con FreeFind
← Tema 20• •Metafísica• • Tema 22→

Metafísica

Tema 21: ACCION Y RACIONALIDAD. LA RAZON PRÁCTICA

Autora: Vikita

Bibliografía: MARTÍNEZ MARTÍNEZ, F.J.: Metafísica, UNED, Madrid, 1988.

LA POLITICA DE ARTE DEL DIALOGO A ARTE DE LA DOMINACION

El ser humano es esencialmente activo. Su carencia instintiva y su falta de especialización le exige constituir una segunda naturaleza o cultura. Esta segunda naturaleza es un mundo de artefactos y de instituciones; para su realización es necesaria la elaboración previa de una teoría. Aparecen las tres dimensiones fundamentales que Aristóteles reconocía en el hombre: la teoría, lo práctico y lo poético. El ser práctico del hombre supone una relación intersubjetiva (sujeto-sujeto) que no puede reducirse a la relación sujeto-objeto predominante en la relación técnica.

La Antigüedad clásica, destacaba la dimensión práctica, política, basada en la discusión y el diálogo en la cima de las actividades humanas; esta dimensión activa fue sustituida en un primer momento por la dimensión teórico-contemplativa y posteriormente en el cristianismo; en la época moderna, por la dimensión técnico-poética. La política moderna, surge con Maquiavelo y Hobbes, como la construcción de instituciones en las que la relación intersubjetiva y práctica queda suprimida en beneficio de una relación de dominio.

LA REHABILITACION DE LA RAZON PRACTICA

Esta rehabilitación intenta retomar los ideales ilustrados, poniendo en el primer plano los aspectos activos del ser humano en posición a sus aspectos constructivos y tecnológicos. Junto al homo faber, se repone el zoon politikon. La rehabilitación de la razón practica, descubre la actividad teórica organizada, la ciencia se basa en unos presupuestos de innegable carácter ético.

El ethos científico incluye el universalismo, el comúnismo, según el cual los resultados de la ciencia, son producto de la colaboración social y están destinados a la comúnidad; el desinterés y el escepticismo organizado, implica la discusión latente de ciertas bases de la rutina consagrada, de la autoridad, de los procedimientos establecidos y de la esfera de lo sagrado en general.

Peirce, aplica de forma constante la crítica autocorrectiva a sus resultados; la propia realidad es aquello que corresponde a los juicios verdaderos logrados por una comúnidad ideal de investigadores. Establece una jerarquía de ciencias normativas: la lógica es el estudio de los medios de conseguir el fin del pensamiento, y es la ética lo que define el fin.

Dado que la razón práctica se ocupa del reino de los fines, la rehabilitación de esta, supone una posición anticietificista y antipositivista, reconociendo la posibilidad de discutir racionalmente sobre fines y no aceptarlos como algo dado previamente de manera pre-racional.

La discusión es fundamental, dado que se enfrentan dos concepciones ontológicas de la razón: la que concibe la razón de manera instrumental y la que concibe la razón desde el punto de vista gomal, como la capacidad que tiene el ser humano de llegar a acuerdos no solo sobre medios sino también sobre fines mediante el lenguaje y el discurso.

Usos decentes y usos indecentes del a razón instrumental: la razón práctica no puede obviar los problemas relacionados con el bien supremo (summum bonum), tanto en su aspecto individual (ético) como colectivo (político), resumiéndose en la vida justa.

La concreción de lo que significa la vida justa en unas condiciones históricas y sociales concretas es la tarea de una pragmática que aplica los principios morales (valores supremos, fines incondicionados o normas fundamentales), traduciéndolos a la praxis histórica. La razón práctica esta dispuesta a modificarlos en un proceso de aprendizaje práctico en el que se modifican los intereses, las actitudes y las normas. El proceso de decisión de la razón práctica conlleva un proceso de aprendizaje teórico, y otro proceso practico. El buen funcionamiento supone la voluntad de llegar a una convicción común

LA FUNDAMENTACION RACIONAL DE LA ETICA

Escuela de Erlangen Apel y Habermas

Aplican su teoría constructivista de la ciencia a los asuntos prácticos, y que la praxis social se basa en un principio de transubjetividad, según el cual llegamos a los acuerdos mediante consultas y diálogos. Pretenden resolver los conflictos mediante un procedimiento ideado por Schwemmer consistente en aceptar todos los intereses en pugna. El proceso supone la relativización de los fines dados previamente, hasta conseguir fines superiores; este proceso además es una tarea creadora de reinterpretación y aceptación. Un proceso real de consulta basado en la razón practica, supone una interpretación de la cultura de que se trata, en el sentido de estructurar en un sistema las normas que rigen; una crítica de la cultura, en las que se analizan las posibles causas de distorsión de la consulta; por último una reforma de la cultura que tiende a corregir las distorsiones detectadas. Condiciones:

  1. La disposición a crear un uso común del lenguaje que esta al servicio de la comprensión común.
  2. Postulado de reciprocidad
  3. Un principio de razón que generaliza las condiciones anteriores más allá de los participantes en la consulta
  4. Un principio de razón practica que prescribe la aceptación conjunta de las normas utilizadas en la consulta

La consulta argumentativa, constituye un proceso de formación de la voluntad a partir de los deseos originarios mediante una argumentación racional. El paso de los deseos a la voluntad, supone la crítica de la génesis fáctica de dichos deseos con ayuda de génesis normativas en un proceso dialéctico en espiral que media la génesis fáctica con las normativas (reconstrucciones racionales y críticas de dichas génesis fácticas).

La racionalidad expresada es de carácter dialógico, equivaliendo a una situación ideal del discurso de Apel y Habermas. El resultado del diálogo pueda ser aceptado, no por los participantes solamente, sino por los afectados potenciales.

Habermas aborda el problema de la razón práctica a partir de una ética comúnicativa basada en la pragmática universal. La ética concede validez no solamente a las normas, que son corroboradas discursivamente en un proceso de formación discursiva de la voluntad que produce un consenso no coactivo entre todos los interesados.

La ética comúnicativa de H. es una ética cognitivista que admite que las normas pueden ser o no correctas, y la dilucidación se lleva a cabo aplicando la razón práctica. La justificación de los enunciados prácticos es posible a través de la argumentación moral racional.

El discurso práctico hace referencia a una situación ideal de habla que, por sus propiedades formales, permite decidir entre diversas normas propuestas, asegurando un consenso en torno a intereses generalizables.

Apel vincula por un lado la validez de la ciencia con la posibilidad de una ética subyacente, que es lo que permite relacionar la ética y la política.

Solo el kantismo de Rawls permite superar parcialmente esta escisión, al diseñar una situación originaria ideal en que se busca una sociedad justa aplicando la regla maximim ( maximiza la situación peor), manteniéndose detrás del velo de la ignorancia que impide a cada uno saber cual será su posición en la sociedad.

El presupuesto necesario de la validez lógica de todo tipo de argumentaciones, tanto teóricas como prácticas. La razón dialógica, tanto en su uso teórico como en su uso practico. La obligatoriedad moral de los convenios particulares regulados mediante normas cuya validez ha sido aceptada mediante un discurso practico.

El diálogo asegura la posibilidad de elegir racionalmente entre valores y fines, sino que también es la única posibilidad de asegurar una fundamentación, por débil que sea, de la ética. Los miembros de la Escuela de Erlangen mantienen también la posibilidad de fundamentar las normas éticas; fundamentar en un sentido de argumentación practica; se lleva acabo metódicamente mediante un proceso dialéctico sin fin de reconstrucción que enfrenta entre si para su mutua corrección, la génesis fáctica y la génesis normativa. En Lorenzen hay que decidir en pro de la razón mediante un acto de fe.

Subir al principio del documento



Última actualización: Mayo 2006
 

Página alojada en Filosofía.tk

 

© 2006 filosofia.tk