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IIª Prueba presencial

Tema 9: Dimensiones y problemas actuales del concepto de ciudadanía.

Autor:Carlos Andrés

Bibliografía:
GARCIA SANTESMASES, A.: Ciudadanía, clase social y educación. pp113-128.
CAPELLA, J. R.: La ciudadanía en la cacopatía. pp 193-220.

Exámenes:
-Problemas actuales de la ciudadanía: Junio 2004
-El concepto de la ciudadanía en la actualidad: Sep. 2003
-Dimensiones y problemas actuales del concepto de ciudadanía: Sep. 2002

Tema 9. Dimensiones y problemas actuales del concepto de ciudadanía.

a. Ciudadanía, clase social y educación. El planteamiento de Marshall cincuenta años después.

El término ciudadanía puede ser interpretado como sinónimo de nacionalidad. Es ciudadano el miembro de una comunidad política que tiene los derechos y las obligaciones que corresponden a los miembros de una nación. Desde finales del s. XVIII fue consolidándose la ciudadanía como sinónimo de nacionalidad. Los derechos que tiene el ciudadano son derechos de primera instancia frente al Estado. Ser ciudadano es someterse a la ley, hacerse cargo de las obligaciones fiscales y tener a cambio garantizada la inviolabilidad de nuestra conciencia y la seguridad de que nuestra propiedad va a ser respetada. Al principio de la modernidad se pide al Estado que sea el guardián de nuestros intereses, el Estado no aparece como el instrumento para realizar una idea. Frente a esta concepción del Estado, la evolución de la sociedad exige considerar que no es posible la realización del ser humano circunscrita al ámbito de lo privado. El Estado debe intervenir en la vida económica para asegurar el bienestar de todos o al menos de la gran mayoría. En esta segunda acepción el ciudadano reclama al Estado que le garantice el derecho a la salud, el derecho a la educación, al trabajo, a estar cubierto en caso de enfermedad o desempleo, etc...

En la primera acepción prima la libertad negativa como mecanismo para preservar la individualidad. En la segunda prevalece la igualdad como valor que permite realizar la libertad. Sin igualdad de oportunidades no es posible ejercer la libertad. Esta concepción del Estado se halla puesta en cuestión por los efectos de la globalización. La globalización va reduciendo los márgenes de maniobra de los Estados: ¿podrán los Estados democráticos preservar los derechos economico-sociales en un contexto de mundialización económica? ¿Puede el ser humano sentirse ciudadano sin tener garantizados los derechos económico-sociales? El planteamiento del sociólogo británico Thomas Humphrey Marshall (1893-1981) es que los seres humanos son personas dotadas de derechos. La ciudadanía es aquel estatus que se concede a los miembros de una comunidad. Sólo por el hecho de pertenecer a una comunidad uno es portador de un formidable cuerpo de derechos. El planteamiento de M admite un amplio margen de desigualdad económica. La gran pregunta que se hace M. en "Ciudadanía y clase social", retoma Tom Bottomore y sigue hoy vigente es: ¿es compatible la igualdad básica y la desigualdad de clase? La igualdad básica viene dada por la pertenencia a la comunidad y la desigualdad por el lugar que se ocupa en el proceso socioeconómico.

Tras una introducción al concepto y a la historia, Santesmases se centra en la revisión de la situación actual en relación con la "educación como palanca para compensar las desigualdades sociales", suscitado por Marshall. "Es en el tema de la educación donde Marshall va a plantear la tensión entre la ciudadanía y la clase social". Se comparan tres etapas:

  1. s. XIX: La educación tiene como objetivo proporcionar obreros para la producción industrial y élites para la dirección de la nación.
  2. S. XX hasta final SGM: Se extiende la educación pero llegar a que todos pudieran "ser educados conforme a su capacidad".
  3. Desde SGM, se extiende la educación secundaria a todos y se pretende que cada cual pueda desarrollar sus capacidades y preferencias.

Sin embargo, tras analizar la situación, "Marshall no encontraba rastros de relajación en el proceso que une a la educación con la ocupación. Incluso pensaba que se estrechaban cada vez más por el respeto por los certificados, los diplomas y las licenciaturas que sirven como cualificaciones para obtener un puesto de trabajo, y añadía «Juzgamos a un hombre de cuarenta años por un examen que hizo a los quince, porque al acabar los estudios en el instituto o la universidad le dieron el billete para un viaje que durará toda la vida. Quien saca un billete de tercera clase no será admitido en un vagón de primera, aunque pueda abonar la diferencia cuando más tarde piense que le asiste ese derecho...»

"El derecho del ciudadano en este proceso de selección es un derecho a la igualdad de oportunidades con objeto de eliminar los privilegios de la herencia. «En las primeras etapas del sistema el efecto principal es, naturalmente, revelar las desigualdades escondidas: permitir que el niño pobre demuestre ser tan capaz como el rico; pero la consecuencia final es una estructura de estatus desigual ajustado a las capacidades desiguales».

Para Santesmases, el análisis de Marshall es aplicable a nuestro país. A corta edad los niños están ya divididos en tres tipos: mejores, medios y atrasados. Y a los once años se les clasifica de nuevo en tres tipos, los correspondientes a la escuela secundaria. Por ello al final salen «en paquetes definitivamente etiquetados y listos para ser distribuidos en los jardines adecuados». La consecuencia es que «a través de las relaciones de la educación con la estructura ocupacional, la ciudadanía actúa como un instrumento de estratificación social»

"La ciudadanía democrática concede a las diferencias de estatus un marchamo de legitimidad siempre que no sean demasiado profundas y se produzcan en el seno de una población conexionada por una civilización única y siempre que no sean expresión de unos privilegios heredados, lo que significa que las desigualdades resultan tolerables en el seno de una sociedad fundamentalmente igualitaria... ".

Se analiza la situación de la educación en España, las reformas socialistas. En particular los intentos de evitar esa dualización (nada de notas en primaria, secundaria única y obligatoria hasta los 16 años). Han fracasado a la hora de proporcional una educación de calidad: "... son muchos los padres progresistas que asisten alarmados a una nueva dualización". Se refiere a los "centros concertados selectivos" frente a los "centros estatales comprensivos". Los primeros habrían capeado la reforma y seguirían proporcionando una enseñanza de superior calidad a los otros y mas competitiva.

Por ello, «El pensamiento liberal-conservador mira en unos casos con regocijo y en otros con conmiseración ese deterioro de la Escuela publica». No, con espanto, pero eso la Ley de Calidad lo quería paliar. Sigue: «Nunca confiaron en ella y les complace la huida de las clases medias hacia los centros concertados (...) Bien está mantener una red estatal para los sectores que no pueden hacer otra cosa pero es preferible que para asegurar la calidad, la competencia y la excelencia se fomenten los centros de iniciativa privada, que se de la palabra a la sociedad civil» Se hace referencia también a un informe de la UGT sobre la situación de la enseñanza.

Este es el problema en que nos encontramos: "... se sigue confiriendo a la escuela el elemento central a la hora de definir un proyecto progresista. Se sigue planteando que es la escuela la encargada de transformar decisivamente la estructura social en la nueva sociedad de la información. Conforme aumenta el malestar de los docentes de secundaria se infla más la retórica electoral de los líderes en las campañas electorales .

Tom Bottomore analiza la relevancia del ensayo de Marshall cuarenta años después de que fuera escrito.

"Bottomore recuerda que en «1949 aún era posible contemplar con optimismo la paulatina extensión de los derechos de los ciudadanos en Gran Bretaña... la política social y económica era el resultado de los acuerdos negociados entre el Estado, las grandes empresas y los sindicatos para alcanzar una especie de compromiso de clase que permitiera la estabilidad»".

«Bottomore plantea en su estudio los problemas que suscita la ciudadanía en un contexto de crisis del Estado nación y los problemas que se plantean también por la transformación de sociedades homogéneas en sociedades multiculturales. «Durante los años 40 y 50 el Estado del bienestar asumió como prioridad la erradicación de la pobreza (...) pero durante las últimas décadas, particularmente en los ochenta, la pobreza volvió a aumentar en la mayor parte de los países europeos, aunque en ningún sitio se vivió como en Gran Bretaña»".

Sin embargo, en los "años 70 y 80, en algunos países europeos una parte de los obreros más cualificados cambiaron su tradicional alianza con los partidos socialdemócratas por otra con los liberales y los conservadores. (...) Así fue como los trabajadores más prósperos y una parte considerable de la clase media comenzaron a preocuparse por la inflación, la fiscalidad y los intereses tanto más que por la expansión del estado del bienestar o de la propiedad pública».

En resumen, Bottomore muestra la diferencia con 1949, cuando estaba vivo el recuerdo de los conflictos de los años 30, con el final de los 80, cuando aumentó el abismo entre los países ricos y los pobres y se necesitaban "políticas encaminadas a una distribución más equitativa del producto social a escala mundial".

"El planteamiento de Marshall y el comentario de Bottomore invitan a hacer algunas reflexiones que enlacen con la interrogante que preocupaba a ambos y sigue vigente: ¿en qué medida la extensión de los derechos de ciudadanía choca con la reproducción de las clases sociales?"

"Cabría una segunda lectura desde la propia lógica que dio sentido al Estado del bienestar. Esa lógica es la que está en los planteamientos de Marshall. Los derechos sociales formaban parte de la cultura política que se iba construyendo. (...) El neoliberalismo era en esos momentos minoritario, pero la situación hoy en día es muy distinta. La hegemonía neoliberal ha hecho que lo que eran posiciones propias de disidentes exóticos hoy sean doctrina prevaleciente." (...) Van desapareciendo el poder del sindicalismo, la presencia de la empresa pública, el aprecio por la economía mixta y la creencia en el carácter redistribuidor del saber a través del aparato educativo. La desestructuración del mercado de trabajo, la privatización de las grandes empresas, la desagregación social van unidos al cambio en el modelo educativo.

La educación se encuentra en una situación de terrible encrucijada. (..) Los hijos de familias de clase trabajadora y media son desalentados al ver lo que ocurre con otros hermanos o parientes cercanos. Tienen billete de primera cuando ya primera no es primera, y acceden a la universidad pública cuando lo importante son los masters de posgrado .

"Unamos a este tema de la crisis de las instituciones educativas la dificultad acrecentada por la presencia de minorías étnicas. () El problema en nuestro caso es la combinación entre la presencia de poblaciones multiculturales con la necesidad de reestructurar el estado desde una perspectiva multinacional."

"En el caso de España no se afrontará correctamente el problema si no somos capaces de conectar una cultura del paro y la precariedad con los problemas de la presencia de colectivos inmigrantes que trabajan en sectores abandonados por los trabajadores autóctonos.

"Si se da por supuesto que no hay movilidad social, que inevitablemente hay que convivir con la realidad de la exclusión social y de la precariedad (...) ¿para qué se necesitan esos años de escolaridad? Asegurar la educación como un derecho universal para todos y no transformar el mercado de trabajo lleva a la contradicción flagrante que estamos viviendo .

"Si la escuela no puede compensar las desigualdades sociales tampoco le es sencillo mantener una nueva forma de acceder al saber ni un interés por la cultura". "Para evitar semejante distorsión, es bueno leer a Marshall y recordar como planteó el problema de la ciudadanía, la clase social y la educación.

b. La ciudadanía de la cacotopía. Un material de trabajo.

1. "Individuos" y "ciudadanos"

"«Ciudadano» es una palabra que cobra su significado actual en un universo discursivo que empezó a fructificar en el siglo XVII y que se impuso sobre otros universos discursivos precedentes, en los que no tenía sentido usar el término "ciudadano" y sí en cambio expresiones como "cristiano" o "súbdito" o "natural del reino". El universo discursivo moderno se halla asociado en este campo, fundamentalmente, a los nombres de Hobbes, Locke, Montesquieu, Espinosa, Rousseau y Kant.

"Tal vez no sea inútil recordar el pasaje teorético formal -no histórico- a través del cual la modernidad construye nuestras máscaras representacionales, entre ellas la noción de ciudadanía."

La noción de ciudadanía moderna se ha desdoblado en "un individuo portador de derechos civiles", los típicos del liberalismo (vida, libertad y propiedad) y a la vez en "un individuo portador de derechos políticos", derechos al sufragio y a participar en la vida política.

"La construcción teorética, discursiva, sin embargo, no se ha adelantado a los proceso históricos sino que los ha seguido. Eso permite comprender que a veces los seres humanos, siendo ya ciudadanos en el plano formal, hayan tenido que luchar por el reconocimiento de los derechos civiles..."

"Además de eso, pero en otro plano, cabe hablar también de la "cultura de la ciudadanía": con esta expresión se puede aludir al conjunto de prácticas y creencias asociadas a la noción de ciudadanía..."

2. Las "esferas": lo "público" y lo "privado"

"La división de las relaciones sociales en dos "esferas" es condición de la ciudadanía misma.(...) Se da por supuesto que en el ámbito de lo público hay legítimas relaciones de poder, un poder que de este modo aparece como poder público, como poder político legítimo. Mientras que en esfera privada hay a lo sumo "poderes particulares", políticamente irrelevantes.

"Suponer que lo privado no es político implica no reconocer la trascendencia del poder o los poderes nacidos en ese ámbito, esto es, la capacidad de coerción instituyente que surge en el ámbito privado. (...)"Ello se debería a la organización de la producción en empresas.

"Las familias son la institución básica de la socialización de los seres humanos, a través de la cuales se realiza esta operación importantísima, la socialización que nos dota de una lengua, una clase social, etc. No es por azar que la crisis de esos modelos representacionales heredados (instituidos) -de los papeles de género, por ejemplo- cuestione la impoliticidad de lo privado.

"Las empresas son las instituciones modernas a las que se asignan los medios de producción disponibles y la "propiedad" de aquellos a los que dan nacimiento las actividades productivas humanas extrafamiliares. Son las instituciones a través de las cuales se media la intensa y laberíntica composición del trabajo social dividido y parcelado sin el cual es imposible el modo de vida que conocemos."

"Se puede entender que la organización a través de empresas del trabajo por el que se accede a los bienes de consumo supone una fortísima coerción sobre las poblaciones." (...) "para los modernos es fundamental la sumisión a la estructura de las instituciones empresariales, pues fuera de ella solo queda la ayuda parental o una subsistencia marginal a cargo de la actividad asistencial del estado o de la beneficencia privada"

"La cesura entre ambas esferas se representa como un abismo intelectivo infranqueable. Lo privado no puede ser visto como político. La doctrina corrientemente admitida sostiene que el ámbito de lo publico, donde reside la soberanía, gobierna lo privado: le impone su leyes"

3. El poder empresarial privado del presente

"La "esfera privada" viene resultando un contenedor conceptual demasiado estrecho para los fenómenos sociales del mundo contemporáneo. Las instituciones empresariales no se estructuran ya por mera yuxtaposición. Ciertas empresas han cobrado dimensiones supraestatales, lo que las diferencia de las empresas del pasado no sólo por sus dimensiones sino también por su parcial deslocalizabilidad, por la complejidad de su organización interna y por su capacidad de influencia."

Las políticas neoliberales desrreguladoras han transferido además a esas instituciones privadas capacidades de decisión antes reservadas a la "esfera pública" a los parlamentos, gobiernos y otras instituciones públicas. En estas condiciones, seguir usando otro de aquellos términos, "soberanía" (referido al poder no a la legitimidad), resulta engañoso, la soberanía de los Estados está doblemente limitada.

"Limitada, de una parte, por la existencia de una "red política imperial". Tal red es el tejido institucional dependiente de una poder superior, el sistema político norteamericano (...). De otra parte, la soberanía de los estado está también limitada por un auténtico "soberano privado difuso" metaestatal; esto es por la voluntad estratégica conjunta de las grandes empresas multinacionales. (...) Esa voluntad estratégica se introduce además, por la lógica interna del sistema productivo, en el ágora pública, y modela finalmente, los comportamientos y las aspiraciones de las poblaciones."

4. El universo de la cacotopía

"La modernidad ha sido fecunda en utopías. (...) La escatología del paraíso en la tierra se imponía en la práctica incluso en el movimiento que buscaba su inspiración en Marx (pese a que este autor hoy clásico hubiera criticado, justamente, el socialismo utópico)"

"La novedad es la aparición de la cacotopía, de la antiutopía, del mal lugar no-del-todo-existente, reflejado en la obras de arte". Sigue una mención de varias de ellas, empezando por "Un mundo feliz", de Aldous Huxley y "1984", de George Orwell, dos cacotopías político-sociales.

"... las profecías cacotópicas pueden servir de advertencia respecto del espejismo de la autosuficiencia tan común entre los habitantes del Centro desarrollado del mundo".

"En un sentido limitado, cabe poner la hipótesis según la cual nuestra ciudadanía es "cacotópica", es decir, ella misma parte del universo de una cacotopía. El programa de investigación que se deriva de esta hipótesis de trabajo no presupondrá así directamente que se puede, por ejemplo, profundizar la democracia, pues el propio gobierno del demos aparecerá entre interrogantes y los sistemas sociopolíticos existentes serán a lo sumo oligarquías legitimadas por procedimientos democráticos. El programa de investigación no presupondrá la libertad sino más bien su fantasía, el fantasma de la libertad."

5. Instituciones cacotópicas en la esfera privada

Son las empresas. Ejercen una coerción indebida. Toda la producción sucede a través de ellas, que la organizan conforme a criterios no democráticos. Los individuos solo tiene acceso a los bienes del mercado tras recibir los salarios que ellas pagan, en su caso.

Ejercen una coerción material y también una coerción ideológica porque dominan el mercado de "creación de sentido", publicidad, productos culturales...

Además los efectos de secundarios de la producción (externalidades) tienen unos efectos negativos en el sistema ecológico y ambiental.

Estos son los apuntes que había:

- El sistema social en el que la población se convierte en una ciudadanía cacotópica se fundamenta en las empresas, esas instituciones que al nacer en la modernidad estuvieron personalizadas, pero que hoy se hallan total o parcialmente "socializadas" o "despersonalizadas".

- El deterioro medioambiental del mundo y las catástrofes debidas al alcance excedente de decisiones empresariales microscópicas agregadas, por no hablar tal vez axiológicamente de la explotación de seres humanos, muestran la inacabada racionalidad y reflexividad de las instituciones empresariales, que además exportan una parte de las cargas sociales que generan fuera de la "esfera privada". Se produce así la socialización de las pérdidas o directamente el deterioro de la vida. El moderno poder empresarial privado tiene un alcance excedente de sus propios fines; es incluso instituyente de la sociedad. Sin embargo esa excedencia carece de control.

6. Los problemas de legitimación contemporáneos

"El sistema social existente, en que los medios de producción están significativos están asignados en exclusiva a las instituciones empresariales (...) tropieza con un serio problema de legitimación"

"Este problema puede ser descrito como sigue: la dotación de bienes distribuida a las personas al nacer es fuertemente desigual, como resultado de la deriva histórica". Esta desigual distribución "condiciona las posibilidades de vida personal en unas sociedad estratificada con débil movilidad"

"La desigualdad se puede explicar por razones históricas (...) solo se puede justificar ideológicamente mediante falsas representaciones de la realidad". Capella las atribuye al azar y, en el peor del los casos, "el resultado histórico acumulado y conservado socialmente (como si fuera un bien) de acciones deliberadas de explotación y opresión de unos seres humanos por otros"

Otra fuente de falta de legitimidad es que los medios de producción "detentados por las instituciones empresariales" no emplean "la capacidad para trabajar de todas las personas, ni tal utilización figura entre sus funciones básicas".

Capella analiza "las respuestas ideológicas" a esta falta de legitimidad, que son dos principalmente. Una es que la desigualdad está consentida por todos a través del sistema político, la otra destaca la eficiencia del sistema económico.

"Sin embargo no hay respuesta teorética alguna para estos problemas básicos de legitimidad: se trata de injusticia social y basta. Si se adopta la perspectiva de quienes están en el lado peor de la desigualdad es imposible, precisamente, hacer abstracción de esos problemas básicos, su solución exige la modificación de los datos de partida, es decir, la transformación de la sociedad."

7. La ocupación cacotópica del ágora

Capella quiere repasar "los lugares institucionales desde los cuales les es posible a los seres humanos, en principio, buscar la transformación de la sociedad". El "ágora pública" es uno de ellos.

"El ágora es el lugar de formación de la opinión pública". Desgraciadamente, en nuestros días, "un dispositivo industrial de producción de contenidos de consciencia, en el más amplio sentido de la palabra, inunda con ellos la «plaza pública»".

Además, hay dos rasgos de la industria publicitaria que modifican el ágora. El primero es la propaganda. "La propaganda de los bienes es asignada y se impone a todas las conciencias" Además, "Ocupa los espacios mas relevantes de la plaza pública."

Pero además, el acceso al ágora se realiza "a través del sistema de empresas de contenidos culturales, con capacidad de decisión propia para permitir o denegar el acceso".

Además, "las instituciones de mediación se convierten en instrumentos de intervención del ágora a efectos de censura, de limitación de la información". "...algunas lagunas de información resultan estridentes: pocas o ningunas imágenes reales de los efectos de los bombardeos sobre las poblaciones iraquí o serbia" "En la sociedad de la información, la ausencia de información efectiva evidencia el control militar, político y de las grandes empresas de la comunicación para imponer también el silencio."

La "formación de opinión pública", en conclusión, aparece pues sobremediada en los sistemas político-sociales postmodernos.

8. Los ciudadanos sin poder

"La ciudadanía moderna se ha configurado como una ciudadanía de derechos. La génesis de los derechos de ciudadanía, sin embargo, no ha sido lógica sino histórica. Los derechos no se han dado en virtud del mero acuerdo o de la simple convención."

"La mayoría de los análisis de la democracia moderna se centran en las instituciones de la convención y de la «representación»" (...) "Marx propugnó al respecto una democracia de mandatarios revocables, proscrita de (sic) las instituciones modernas (la constitución española de 1978 lo hace además explícitamente)"

Sin embargo, "el acceso al campo político es de dificultad desigual para personas procedentes de diferentes sectores sociales".

"El ámbito de formación de la "voluntad general" que, discursivamente se supone que ha de dar un sentido determinante, no meramente legitimatorio, a la ciudadanía moderna, resulta por ese complejo agregado de factores un ámbito disminuido y subalterno. La voluntad política de la ciudadanía, ya seriamente modulada por los productos culturales industriales que anegan el ágora, modela muy débilmente la voluntad de la "representación" partitocrática. Parlamentos y gobiernos son crecientemente insensibles a aquella en las grandes opciones políticas, presionados por el auténtico, deslocalizado y bipolar soberano postmoderno: lo que más arriba se ha llamado la "red política imperial" y el "soberano privado difuso"."

9. La enajenación de la política

"La debilidad de la ciudadanía exhibe la del proceso de democratización moderno: tanto su fragilidad como su limitación. La raíz de esa debilidad escapa al discurso político de la modernidad: tal debilidad reside substancialmente en la sobreposición multiforme de otro poder que no aparece como tal, al ubicarse discursivamente en la esfera privada."

10. Resquicios.

Tras el diagnóstico, Capella propone "una perspectiva terapéutica". Pero a la hora de dar trigo no está tan fino. Para empezar indica dos dificultades. Una es "la insuficiencia del diagnóstico mismo, manifiestamente en estado propedeútico, con claras deficiencias de precisión"

La otra dificultad es que "tal perspectiva implica un cambio de plano: un salto del ser al inventivo mundo del deber ser"

En efecto, solo puede apuntar "resquicios minoritarios". El principal es la "consciencia excedente" del Centro. Se relaciona con la "dotación cultural de las poblaciones del Centro". Posteriormente da una definición más precisa, aunque tampoco mucho: "Por consciencia excedente se puede entender la capacidad de comprensión de los aspectos de la vida social alejados o simplemente distintos de aquellos para los cuales se ha obtenido capacitación cultural productiva"

Ojo a esta perla: "Consciencia excedente no es, sin embargo conciencia moral. Existen cadáveres morales trufados de exquisita consciencia excedente"

Aquí se explica cómo funciona la "conciencia excedente": "... se transmuta en multitud de iniciativas que aportan al desorden social contemporáneo". El ejemplo que se pone es el de "Porto Alegre".

"Los modos de vida del Centro no son, de todos modos, universalizables, ni probablemente sostenibles. (...) La puesta en cuestión de la hegemonía del Centro y de los proyectos del Centro es tal vez el resquicio por el que las aún escasa fuerzas «mesiánicas» de los seres humanos pueden frenar el impulso que conduce al entropismo de la cacotopía consumada"

Aquí hay una contradicción: el entropismo es lo contrario, precisamente, de la cacotopía consumada, que es una situación de condicionamiento burocrático y de falta de libertad. Además, antes afirmaba que la "conciencia excedente": "... se transmuta en multitud de iniciativas que aportan al desorden social contemporáneo". La entropía es precisamente el desorden, por lo que es contradictorio

En fin, esto es la pesadilla de un imbécil. El hecho de que tengamos que estudiar semejante majadería progresista desmiente su discurso llorón.¿Quién es el responsable de que este discurso sectario e indocumentado pase a ser texto básico para una asignatura que se imparte en una universidad pública española?

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Última actualización: Diciembre 2006
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