Volver al inicio

Busca en Solo Apuntes con FreeFind
← Tema 1 (I)• •Hª fía. helenística• • Tema 2→

Iª PARTE: Filosofía Helenística

Tema I: Epicureísmo

Autor: Vikita

Epicuro y el epicureismo

El periodo helenístico abarca desde la muerte de Alejandro Magno hasta la victoria de Octavio sobre Marco Antonio (325ac –31ac).

La división entre filosofía y ciencia y la necesidad general, en el mundo helenístico de un sentido de identidad y de una guía moral, puede ayudar a explicar por que el estoicismo y el epicureismo ganaron adeptos rápidamente.

1) Epicuro – VIDA Y OBRA

Epicuro (341ac) fue primordialmente un moralista; abogo por un particular modo de vida, intentando hallar las causas de la infelicidad debido a las creencias erróneas en los dioses, en el destino del alma...

Epicuro esta en flagrante discrepancia con el platonismo. La comunidad que fundo, difería en puntos importantes de la Academia y el Liceo. Era una comunidad de amigos que viven conforme a principios comunes retirados de la vida civil. Sus discípulos consagraron mucho tiempo a la lectura y explicación de las Doctrinas Principales del fundador.

La máxima de vivir retirado, no era una denuncia revolucionaria de la sociedad contemporánea, sino una directiva para alcanzar sosiego

El epicureismo ha sido llamado la única filosofía misionera producida por los griegos. Sus seguidores  propagaron el "evangelio epicúreo" por todo el mediterráneo. Sus filósofos rivales fueron los estoicos y más tarde los cristianos.

Obras

De la naturaleza, Del criterio o kanon, Del fin, De elección y aversión, Contra los físicos, Contra los megáricos y Contra Teofrasto.

Las fuentes secundarias nos vienen a través de Lucrecia, y más tarde, de Diógenes Laercio, Cicerón, Séneca y Plutarco.

2) FINALIDAD DE LA FILOSOFIA DE EPICURO

La filosofía de Epicuro es una mezcla entre empirismo, metafísica especulativa y reglas para alcanzar una vida sosegada. Lo que les une es la preocupación por establecer la evidencia de la sensación inmediata y del sentimiento contra el análisis lógico que caracteriza la metodología platónica y aristotélica, abandonando ciertos conceptos lógicos y metafísicos. Reconocía la distinción entre lo particular y lo universal; pero no consideraba los universales como con existencia propia, ni se hallaba interesado en clasificar las cosas bajo genero y especies. Rechazaba el análisis lingüístico como explicación del mundo; el valor de las palabras es expresar aquellos conceptos que se derivan claramente de sensaciones y sentimientos. Los sentimientos son nuestro único asidero de los hechos y el único fundamento seguro del lenguaje.

Los sentidos nos informan de las cosas; las cosas están compuestas de átomos y vacío (afirmación metafísica) y estos no los podemos percibir.

La primera explicación atomista se realizo un siglo antes de Epicuro. La teoría atomista le intereso, no ya solo teóricamente sino que si todas las cosas pueden ser explicadas como átomos que se mueven en el vacío, sus equivalentes (Platón y Aristóteles) resultan superfluas. La filosofía carece de valor sino ayuda a encontrar la felicidad. Su hedonismo no tiene una necesaria conexión con su atomismo, no a si los estoicos, donde su teoría moral se halla ligada a su metafísica. El empirismo proporciona la más clara conexión entre sus diferentes ideas.

3) TEORIA DEL CONOCIMIENTO

El fundamento de la tª del conocimiento es la percepción sensorial. Los hombres tienen sensaciones causadas por algo ajenas a ellas mismas. Da por sentado que el color, sonido... deben ser causadas por objetos reales que posean esas propiedades. Aquello acerca de lo cual las sensaciones no pueden engañarnos son las phantasia (impresiones sensoriales). Lo que penetra en mi de las cosas de fuera es un grupo de átomos emitido desde la superficie exterior de dichos objetos. Si los efluvios penetran sin cambio en su estructura, tendremos una imagen exacta del objeto. Si se quebranta su estructura, los efluvios causaran una sensación correspondiente a su estructura modificada.

Las sensaciones constituyen prueba valida de los efluvios. Hay que distinguir entre los que informan directamente del objeto y los que no, y entre la impresión sensorial y los juicios. Las impresiones sensoriales no son juicios y no dependen de la razón.

Toda impresión es igualmente valida. Pueden ser distinguidas en términos de claridad y viveza. Las sensaciones solo proporcionan prueba segura de los objetos solo si se hallan caracterizadas por impresiones claras y distintas. Las otras impresiones guardan confirmación por medio de las que son claras.

Nuestras impresiones sensoriales no constituyen conocimiento. Antes de poder centrar juicios acerca de los objetos, hay que clasificar las impresiones. Mediante los preconceptos (conceptos o imágenes mentales), producidos por repetidas impresiones sensoriales, claras y semejantes en su clase. Perduran tras haber cesado las sensaciones particulares y constituyen un registro de nuestra experiencia del mundo. Así, somos capaces de interpretar sensaciones nuevas comparándolas con los preconceptos; todos nuestros juicios acerca de objetos se elaboran sobre experiencias registradas que clasificamos utilizando el lenguaje. Los preconceptos son el fundamento de los juicios y del lenguaje. El lenguaje es el método de significar aquellos preconceptos que nos parecen encajar con el actual objeto de la experiencia. La ambigüedad de muchas palabras puede ser causa de error.

Todos los conceptos incluso los que carecen de referencia empírica, derivan de preconceptos que pueden combinarse unos con otros o pueden ser usados como base para una inferencia. Existen pocas excepciones en las que los preconceptos pueden ser derivados directamente de las sensaciones. El significado de las palabras se debe establecer siempre por referencia a la primera imagen mental. Epicuro suponía que existen imágenes que salvando los órganos sensoriales, penetran directamente en la mente. Por su naturaleza este conjunto de átomos son mas sutiles (fantasmas, sueños, visiones...); pueden ser efluvios superficiales del objeto o combinaciones de átomos de distintos objetos. Se pueden distinguir de las impresiones sensoriales en términos de continuidad (corriente constante de efluvios). La persona afectada por una alucinación, ven algo real, pero lo equivocan   como que corresponde a un objeto sólido, fáctico.

Los dioses son objeto de percepción sensorial directa. Coloca la creencia religiosa en la misma categoría que la observación empírica.

Utiliza los sentidos como material para establecer proposiciones verdaderas acerca del mundo. Supuso la validez de determinados axiomas:

las impresiones sensoriales claras proporcionan información ajustada acerca de la apariencia externa de los objetos. Confirman, testifican, por el contrario, contra la verdad de aquellos juicios sobre objetos que podamos hacer provisionalmente, en virtud de un testimonio careciendo de la claridad establecida.

Los juicios acerca de objetos no evidentes son verdaderos si se hallan de acuerdo con impresiones sensoriales claras.

El axioma referente a la no contradicción con una proposición anterior, que puede ser considerada como implicación del segundo axioma: si mas de una explicación de fenómenos no evidentes se halla de acuerdo con la observación, entonces la totalidad de dichas explicaciones ha de ser considerada como igualmente valida.

Epicuro parece haber dejado totalmente de apreciar la comprobación valida basada en observaciones inmediatas, referidos a registros sistemáticos y por medio de cálculos matemáticos.

Aplicado a los fenómenos celestes, el principio de no contradicción tiene la función preferentemente negativa de dejar abierta una pluralidad de explicaciones posibles. Los epicúreos utilizaron positivamente este principio, como fundamento en que apoyar afirmaciones alcanzadas por inducción.

Epicuro supone, que existen ciertas uniformidades en la naturaleza que valen igual para lo evidente y para lo que no es. No se sigue del segundo axioma, el que una proposición congruente con cierto fenómeno evidente haya de ser también verdadera, referida a algo no evidente. La ciencia no puede obrar únicamente con proposiciones necesariamente verdaderas, ha de proceder por generalizaciones empíricas, las cuales son rechazadas a medida que una nueva prueba refute las hipótesis anteriores. Sostenían que toda inferencia ha de asentarse mediante argumentos deductivamente validos, mas el razonamiento deductivo por si mismo no puede asentar una afirmación científica. Las premisas que entrañan una conclusión deductiva acerca de datos observables han de ser o generalizaciones empíricas, o han de basarse en afirmaciones de forma empírica. El científico ha de hacer una inferencia inductiva basada en la evidencia, y para Epicuro, se llega a ese punto cuando la observación parece apoyar la creencia de que probablemente no se hallaría nada que contradijese una afirmación general.

Epicuro y Lucrecio acudían a la analogía o la similaridad para apoyar una inferencia que vaya de lo visible a lo invisible. Toma el hecho supuestamente observado de que no cabe distinguir partes en la mínima magnitud visible, para apoyar la inferencia de que otro tanto es verdad de la mínima magnitud visible, la mínima parte de un átomo (¿). La justificación del a inferencia por analogía la aportan los dos axiomas.

La metodología epicúrea, juzgada bajo términos lógicos, no es muy fiable. La lógica aristotélica, pudo haber influido en Epicuro, pero este no tuvo mucho interés en ella, considerándolo un mero juego de palabras.

LA RENOVACION DEL ATOMISMO

1. La estructura de las cosas

Leucipo y Demócrito en el S.V a.n.e., defendieron que todas las cosas son reducibles a lo pleno (cuerpos indivisibles) y lo vacío.

En su Carta a Herodoto, Epicuro descubre la teoría atomista. Los principios derivados de la prueba empírica son necesarios y suficientes para explicar el mundo físico que se presenta a nuestros sentidos; un numero infinito de cuerpos indivisibles en un infinito espacio vacío.

Llega a esta respuesta mediante una serie de proposiciones metafísicas, que luego utiliza para apoyar inferencias acerca de la estructura subyacente de los cambiantes objetos de la experiencia.

Nada puede provenir de la nada

Nada puede ser convertido en nada

El universo nunca se hallo ni se hallara diferente del actual. Nada hay en el universo que pueda producir un cambio en el (no considera que halla una causa interna). Lo que se sostenga hoy es eternamente valido.

Las primeras proposiciones quedan asentadas en el segundo axioma.

El espacio vacío debe existir ya que los átomos "deben estar en algo y tener algo donde moverse".

Los cuerpos son de dos clases: los compuestos y las unidades que lo componen. Se sigue (de B), que una clase de cuerpos, los no compuestos, han de ser limitados respecto del cambio y de destrucción. Son indivisibles e inmutables; si todas las cosas no han de ser destruidas en el no ser, sino que han de perdurar a salvo en la disolución de los compuestos. Son compactas por naturaleza y no pueden ser divididas en lugar alguno ni en alguna manera. Los primeros principios han de ser cuerpos indivisibles.

El universo es ilimitado en si mismo y también el numero de átomos y el vacío en el que están (si el universo es ilimitado, sus componentes también). Los átomos son indivisibles.

Las formas de los átomos son limitadas, dando razón de la variedad de las cosas. Los átomos están sujetos a un movimiento continuo. Poseen peso, volumen o masa. Todas las otras propiedades de que tenemos experiencia se explican por las distribuciones resultantes cuando se combinan una pluralidad de átomos y vacío.

 El cuerpo y el espacio vacío se excluyen entre si. Todo lo que incluya como parte de si mismo espacio vacío, ha de hallarse limitado por lo que es sólido-cuerpo. Las cosas creadas son de esta clase. Los cuerpos especiales que contribuyen a formarlos, han de consistir de aquello que es sólido e indivisible. Nada puede ser dividido a menos que contenga espacio vacío dentro de si; y nada es capaz de contener espacio vacío que no posea componentes que ellos mismos sean indivisibles (el espacio vacío es la condición para la divisibilidad).

El átomo (que no es físicamente divisible, pero no constituyen las ínfimas unidades de extensión) consta de partes mínimas, que son físicamente desintegrables, sino indivisibles en el pensamiento: nada puede ser concebido más allá de la mínima. Los átomos varían en tamaño dependiendo de la cantidad de mínimas que tenga.

El átomo epicúreo es la magnitud ínfima que puede existir como cuerpo independiente pequeño. Los átomos de Demócrito, al carecer de partes, serian indivisibles incluso teóricamente. Epicuro hace que las mínimas sean teórica y físicamente indivisible.

2. El movimiento de los átomos y la formación de los cuerpos compuestos

Epicuro difería Tb. de Demócrito en el movimiento de los átomos. Ambos están de acuerdo en que los átomos están en perpetuo movimiento, pero Demócrito decía que el curso que toman los átomos en un momento dado es producto del azar. Sostiene Epicuro que el peso es necesario en el átomo, fundado seguramente en la hipótesis de que un cuerpo ingrávido no puede moverse. Epicuro reconocía que en un universo infinito no puede hablarse del centro, arriba o abajo; pero si se coge un punto fijo como referencia, en donde los átomos, en este sentido relativo, tenderían a caer. Todo movimiento fuera de la caída perpendicular, requiere de otros factores además del peso para se explicado. Si un átomo no choca con otro, su dirección y movimiento son invariables (no se dio cuenta deque el peso no influye en la velocidad de los objetos que caen en el vacío).

Así como el átomo consta de mínimas partes, el tiempo es divisible en periodos mínimos, continuos, que constan de unidades indivisibles (tiempos distinguibles solo en el pensamiento. Epicuro supuso probablemente, que el tiempo que tarda en recorrer un átomo la mínima extensión, es la unidad temporal mínima. Esta unidad temporal, no es de tal modo que un movimiento pueda ocurrir durante ella, sino que permanece ocurriendo (continuo). No hay tiempo o espacio en el que pueda decirse que ocurra su progresión, de una unidad a la inmediata. Su distancia mínima es la mediada de una parte mínima cualquiera.

Las consecuencias de este argumento, que por otro lado pudo haber eludido ya que se puede afirmar la indivisibilidad infinita de los quantum, de espacio o tiempo, sin que ello implique que los quanta sean divisibles en partes infinitas. Prefirió afirmar la indivisibilidad física del átomo y un límite a la división teórica de sus partes. Concluyo erróneamente que los extremos del átomo tenían que explicarse mediante el supuesto de las unidades espaciales mínimas, aceptando la indivisibilidad del tiempo y el movimiento. Aristóteles objeto que esto hacia imposible las variaciones de velocidad, y Epicuro argumento, que las diferencias aparentes en la velocidad de los cuerpos compuestos, pueden ser explicadas como una función de los movimientos colectivos en velocidad constante de los distintos átomos individuales dentro de cada conjunto.

La velocidad de un conjunto móvil es determinada por los choques que ocurren entre átomos internos. Cuanto mayor es la tendencia de esos átomos a moverse en igual dirección, en un corto periodo de tiempo, mas grande es la velocidad del cuerpo compuesto. Si se contraponen la dirección de los distintos átomos, el cuerpo compuesto se quedara quieto. Si consideramos el átomo en su caída,  y si todo átomo que cae se produce en velocidad constante, como puede formarse un mundo  que conste de  átomos en conjunción? La teoría seria reconstruida por Lucrecia y sucesores. Lucrecia como explicación, introduce un  principio de indeterminación relativa: un átomo independientemente de todo movimiento secundario que pueda resultar de sus choques, tiene tanto un movimiento de dirección única como una impredecible tendencia a desviarse de este.

El desvió atómico es importante también para la teoría epicúrea acerca de la acción humana. Dado que todo átomo es sólido, el efecto de un choque entre átomos, es un detenimiento momentáneo seguido de un rebote, y de ahí el cambio de dirección. Puede pasar a veces, que en lugar del rebote, los átomos se entrelazaran, formando cuerpos compuestos temporales y aparentemente estable. El compuesto es una entidad dinámica  aunque tenga apariencia estable. Un objeto que sobrepasa un cierto  tiempo de duración, no conserva los mismos átomos a lo largo de ese tiempo. La perdida de átomos es sustituida por otros que se ubican en el mismo lugar. Las diferentes densidades son determinadas por la relación entre átomos  y el vacío que contienen.

Todas las propiedades de las cosas (según Demócrito), aparte del tamaño, peso, movimiento y figura, son secundarias. Son propiedades que no pueden ser afirmadas de los átomos, sino de los cuerpos compuestos (Epicuro no estaba de acuerdo). Según Epicuro, todas las propiedades secundarias, son constituyentes del objeto. La distinción fundamental entre los cuerpos, sea o átomo o compuesto, acepta que ciertos compuestos pueden actuar como moléculas o cuerpos básicos (simientes) de las cosas compuestas. La teoría de los cuatro elementos, que perdura desde Empédocles hasta el neoplatonismo, es rechazada por Epicuro.

El sistema atomista, resultaba compatible con los datos empíricos y psicológicamente reconfortantes ya que no hay necesidad de una causalidad divina y cualquier otra forma de teología. La cosmogonía epicúrea, niega el fundamento  de la imagen del mundo platónica y aristotélica.

LOS DIOSES DE EPICURO

El objeto de la polémica es sobre aquella teología que atribuya un gobierno divino a los objetos celestes. Negando toda trascendencia de la personalidad después de la muerte, quiso dejar de lado el miedo a un juicio divino y el castigo eterno.

Con estas negaciones, niega el lenguaje de Platón y la teología aristotélica. El motor móvil aristotélico, no se halla interesado personalmente en el universo, pero a diferencia de Epicuro, es la causa primera de las cosas.

Los predicados totalmente feliz, e inmortal, expresan atributos efectivos de los dioses, negando que sean compatibles con los asuntos mundanos.

El razonamiento establece tres supuestos:

Hay dioses. Las creencias universales de la humanidad así lo atestiguan, ya que aquello en que todos convienen es verdadero. Este mismo principio se utiliza para atribuir propiedades a los dioses. Epicuro decía que estas creencias comunes son preconceptos, visiones de algo real, configuraciones atómicas de los mismos dioses que penetran en nuestra mente.

Los dioses son bienaventurados e inmortales. De las imágenes mentales inducían las propiedades divinas.

Su bienaventuranza consiste en un ininterrumpido sosiego.

Los primeros hombres, una vez adquirieron estas creencias, los consideraron agentes de los fenómenos naturales, por ignorancia de las causas reales dé las cosas.

La estructura física de los dioses y su modo de vida hay que relacionarlo con la existencia eterna de ellos. Los átomos y el vacío son imperecederos, pero los objetos ordinarios no. Introduce un modo de ser distinto al ordinario. Según Cicerón, los dioses son percibidos por la mente. La imagen, según la terminología epicúrea, se distingue de lo sólido. Puede haber imágenes en el sentido de ser meros esquemas  de átomos sutiles, carentes de densidad como para constituir un cuerpo sólido. Los dioses no son cuerpos sólidos, son "semejanzas", su naturaleza esta reconstruida por un flujo de imágenes, combinaciones discretas de átomos sutiles, que poseen forma similar.

Los dioses no poseen propiedad numérica, si fueran un objeto sólido estarían sometidos a la perdida irreparable de átomos y serian destruibles por rupturas exteriores.

Su identidad es formal, consecuencia de una constante llegada y salida de  formas similares en los lugares ocupados por los dioses.

 Según Filomeno, la propia excelencia de los dioses y los poderes de la razón, les asegura frente a las fuerzas destructivas del entorno. Son insustanciales como las imágenes que lo componen. Son intermundanos.

Aunque los dioses no pueden ser alcanzados, procuran a los hombres un modelo de felicidad. El que un hombre sea beneficiado por los dioses depende de su estado mental a la hora  de aprender imágenes divinas.

1. El alma y los procesos mentales

Afirmación de la pérdida de conciencia después de la muerte (teoría psicológica). Toda creencia de premios y castigos como recompensa de la vida en la tierra es mitología.

No hay que temer lo que viene después de la muerte ya que igual que no nos aflige lo que ocurrió antes de que nosotros existiésemos, nada después de la muerte puede turbarnos.

La presencia del alma en el cuerpo es lo que hace que este vivo, dependiendo una de otra.

La vida se da en referencia a algo corpóreo. Lo que no es cuerpo es vacío, y el vacío no puede hacer ni ser afectado por nada. La capacidad de actuar y recibir, son condición necesaria de lo que anima a un ser viviente. El alma consta de átomos que afectan y son afectados por los átomos del cuerpo.

Los átomos del alma son sutiles y están distribuidos por todo el cuerpo.  Los átomos son pequeños y esféricos; la redondez se infiere de la velocidad del pensamiento: son capaces de ser suscitado por el más mínimo impulso; el alma es calida y aérea; estas características no son suficientes para generar la sensación, se necesitan átomos más pequeños y más móviles aun (sin nombre). Lucrecio especifica que ningún elemento simple del alma puede ser separado, ni sus capacidades pueden ser divididas espacialmente.

Este cuerpo en virtud del elemento innominado, es capaz de producir los elementos necesarios para la sensación. El elemento innominado es lo que presta carácter especifico al alma. La vida y las funciones y las funciones vitales en general son explicadas por referencia a algo incapaz de ser analizado plenamente en sustancias conocidas.

El alma es la causa primera de la sensación; los movimientos de los átomos interiores del cuerpo afectan y resultan afectados por el alma.

En Lucrecio, se establece una distinción espacial entre el animus (parte racional) y el anima (parte irracional). Esta división no socava la unidad sustancial, ambas son presentadas para explicar funciones diferentes. Aquello en virtud de lo cual pensamos y experimentamos una emoción es la mente (animus). Esta gobierna el resto del alma.

La función psicológica por la cual percibimos más es la percepción sensorial; es reducible a una especie de toque, un contacto físico de los átomos del que percibe, y los procedentes de objetos del mundo exterior.

Cuando un órgano del cuerpo recibe una corriente de tamaño apropiada de efluvios del exterior, se supone que provoca un movimiento de los átomos del alma que se le unen, y causan la sensación misma en el órgano.

Explicación del pensamiento: la provisión de imágenes es externa y la mente va aprendiendo solamente aquellas imágenes a la que su atención va dirigida. Pensar es análogo a algo que cae dentro del campo de la percepción.

La memoria es una disposición, producida por una repetida aprensión de cierta clase de imágenes, para atender a tales imágenes como si continuaran existiendo después de que el objeto previamente experimentado y que las produjo pueda haber perecido o convertido en algo distinto.

No hay imágenes ni de los átomos, ni del vacío, ni del principio de no contradicción ni del de confirmación. Existen cosas tales que solo pueden ser captadas por el pensamiento.

Epicuro distinguía entre la parte teorética  y la aprehensión, ya por los sentidos, ya por la mente. La aprehensión abarca todos los datos, sean de los sentidos o de la mente, que poseen existencia objetiva, porque son en principio imágenes que nos penetran del mundo exterior. La parte teorética se refiere a aquel pensar  que suponemos funciona puramente mediante un proceso interno; trata de inferencias de las cosas, que comos los átomos y el vacío no pueden ser aprendidas directamente.

Los preconceptos no pueden ser reducibles a imágenes externas, pues no hay imágenes genéricas con existencia objetiva; han de ser construcciones de la mente, que pueden ser utilizados en la construcción de nuevos conceptos no empíricos.

2. Libertad de acción

Según Lucrecio y seguidores posteriores, el desvió brusco de los átomos, juega un papel en la explicación de la libertad de la voluntad. Epicuro nos ofrece un argumento formal  en defensa del a libertad de la voluntad (mas bien la presupone). Argumentación:

Si todos los movimientos se hallan tan causalmente relacionados unos con otros, que ningún nuevo movimiento se cree con un desvió brusco de los átomos, entonces no puede haber libre voluntad o cosa semejante

Porque la libre voluntad entraña la creación de un nuevo movimiento en tiempo y lugar no fijados

Mas existe una cosa tal como la libre voluntad

Por tanto los átomos a veces  originan nuevos inicios con su desvió brusco.

Dos enfoques de la libre voluntad:

Mientras ciertos animales (ejem-caballo), necesitan un breve intervalo de tiempo para que su voluntad tenga efecto externo, el hombre en tales movimientos involuntarios no necesita de movimientos internos antes de que ocurran. Además poseen algo en su interior capaz de resistir las presiones externas; ello es una facultad de  hacer que los átomos, en lo interior del cuerpo, cambien su rumbo forzado.

El peso de los átomos de la mente afecta su reacción a los embates exteriores. Mas una acción que solo consista en esto, no puede ser libre. El movimiento de los caballos y del hombre es libre debido a un tercer factor, la voluntad. Lucrecio considera la voluntad como aquello en cuya  virtud buscamos la satisfacción de nuestros deseos.

El desvió es un suceso físico que ofrece él mismo a la conciencia como una libre voluntad de iniciar un nuevo movimiento. La conciencia durante los estados de vigilia es normalmente continua; mas nuestros movimientos corporales exteriores y nuestras intenciones no son del todo continuos.

No hay que suponer que un desvió en los átomos del alma quebrante todos o aun alguno de los rasgos del carácter; el desvió no es tratado en un contexto que nos permita situar su función precisa en el conjunto de la historia de las cosas vivientes. Lo que si esta claro es su papel como iniciador de acciones. Según Furley, el desvió no es protagonista de toda acción voluntaria, su función es la de liberar al animo de estar completamente determinado por la herencia y el entorno.

El problema de la libertad de la voluntad surge primariamente de dos concepciones: las creencias en la omnisciencia de Dios y la predestinación, y las creencias en la absoluta continuidad de la causación física. Epicuro utilizaría el desvió en defensa del concepto de volición como no por completo dependiente del estado de cosas en el momento precedente.

3. Placer y felicidad

Epicuro postula que la eliminación de todo dolor define la magnitud del placer.

Tanto Platón, Aristóteles como Epicuro, han ocupado sus éticas en especificar las condiciones necesarias para la felicidad, pero solo Epicuro identifica a la felicidad con una vida colmada de placer. Ningún placer de por si, puede ser sino un bien, ya que bien significa lo que es, o causa placer. La virtud, base de la felicidad en P. y A., para E. no es mas que un medio para lograr la felicidad no es su esencia.

La experiencia subjetiva es examen de la realidad, y sobre ella funda E. su doctrina del placer. Los hombres al igual que los seres vivos persiguen el placer y evitan el dolor. Lo atractivo del placer es considerado como un dato inmediato de la experiencia.

Debemos (sin que estemos obligados por una ley moral) perseguir aquello que nos cause mayor placer.

El rasgo distintivo de su hedonismo es la negación de todo estado o sentimiento intermedio entre placer y dolor. El placer y el dolor están relacionados entre ellos como contradictorios. Hace distinción entre los placeres, de las sensaciones corporales y los sentimientos de alegría derivados de otros placeres que no pueden ser así descritos. El error de Epicuro es no haber tenido en cuenta la indiferencia que rigen a veces algunas de nuestras actitudes.

Su análisis del placer descansa en el supuesto de que la condición natural de los seres vivientes es la de un bienestar corporal y mental, y que esta condición sea ipso facto satisfactoria.

En términos físicos, la persona que goza de salud mental y física, es concomitante del movimiento apropiado y de la colocación de los átomos dentro del cuerpo. El dolor es ruptura de la constitución natural. P. argüía que solo sentimos placer cuando restauramos la constitución natural; el placer y el dolor serian movimientos, procesos, y existiría una tercera vía en la que ningún proceso corporal produce placer o dolor.

E. denomina al proceso de de eliminación de dolor que culmina en sensaciones placenteras, placer cinético. De esta culminación del deseo, surge una segunda clase de placer, el placer estático; caracterizándose por una total ausencia de dolor y el disfrute de esta situación. El placer cinético es una cierta condición necesaria para el placer estático.

La liberación del dolor es lo que mide los meritos relativos de las diferentes actividades. El mayor dolor es la turbación metal por la falsa creencia acerca de la naturaleza de las cosas. Todo placer que deje de eliminar el mayor dolor es proscrito como ultimo objeto de elección por aplicación de la regla- la ausencia de dolor establece la magnitud del placer.

Aboga por una vida sencilla para la consecución de la felicidad. El placer no puede acrecentarse más allá de un cierto límite.

La mente posee sus propios placeres, cuyo límite se alcanza con la habilidad de calcular correctamente los placeres para el deleite de los sentidos y dominar los sentimientos que causan turbación mental. Cuerpo y mente se hallan en físico contacto; contrariamente al cuerpo, la mente no se halla confinada en sus objetos de placer a la experiencia del momento. La capacidad de la mente para mirar hacia delante y hacia atrás, implica que tanto sus placeres como dolores son mayores que los físicos.

Dado que el placer es un bien en si mismo, la prudencia, la justicia, la moderación y el coraje (las cuatro virtudes clásicas), solo pueden valorarse si son constituyentes o medios de placer.

4. Justicia y amistad

Los seres humanos no poseen tendencias naturales hacia la vida comunitaria. La civilización se ha desarrollado de forma evolutiva, cuyas determinantes son causas aunque exteriores, el deseo de asegurarse el placer y evitar el dolor, así como la capacidad humana de razonar y planificar. A base de ensayo y error, los hombres han desarrollado habilidades y formado organizaciones sociales, encontrando que eran recíprocamente ventajosas. Los detalles de este proceso se refieren al origen y desarrollo del lenguaje.

La justicia es un pacto mutuo de no agresión. Requiere que nos respetemos los derechos si y solo si esto resulta ventajoso para todas las partes afectadas. Implica el reconocimiento de los intereses de los otros aparte de los propios, mas la base de este reconocimiento es el interés propio. El sabio obra justamente a fin de asegurarse sosiego mental.

La amistad es un bien inmortal. La base de la amistad como la justicia, es el interés propio, aunque E. dijera que es un bien en si misma. Uno puede obtener placer en ayudar a un amigo independientemente del beneficio que reporte.

La ética de E.  Esta centrada en los intereses de los individuos. Ofrece un modo de ser, de vivir, de relacionarse con otros.

Subir al principio del documento



Última actualización: Mayo 2006
 

Página alojada en Filosofía.tk

 

© 2006 filosofia.tk