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Bibliografía:Aristóteles, Ética Nicomaquea
Se ha afirmado (Platón) y con razón, que el bien es a lo que toda investigación y arte e incluso toda actividad y elección tienden.
Aristóteles se esfuerza por diferenciar la acción, de la actividad y de la producción. En general, la producción (obra) es mejor que la actividad puesto que aquella es el fin de esta.
Ante la multiplicidad de acciones, se nos presenta también una multiplicidad de fines (de la medicina, de la construcción de navíos, de la guerra). Y una multiplicidad de acciones y de fines subordinados a un fin general (el fin es la victoria en la batalla pero se necesitan multitud de acciones "intermedias" para llevarlo a cabo) En todas ellas los fines de las principales {1} son preferibles a los fines de las subordinadas.
Ante el absurdo de remontarnos hacia atrás "ad infinitum" buscando un fin último, es evidente que este fin último existe y que es lo bueno y lo mejor. Debemos intentar determinar, cuál es este bien y a cuál de las ciencias o facultades pertenece. Debemos intentar determinar cuál es este bien y a cuál de las ciencias o facultades pertenece. Debería ser la ciencia suprema y directiva en grado sumo, esto es, la política (ciencia que tiene como fin las normas generales de la acción que aseguren el bien de los ciudadanos) Ella es la que regula que ciencias son necesarias y cuáles ha de aprender cada uno y hasta que extremo. Y puesto que la política se sirve de las demás ciencias y prescribe lo que se debe hacer y lo que se debe evitar, el fin de ella incluirá los fines de las demás ciencias, de modo que constituirá el bien del hombre. Pues aunque sea el mismo bien del individuo y de la ciudad será mucho más grande y perfecto alcanzar y salvaguardar el de la ciudad.
A esto, pues, tiende nuestra investigación, que es una disciplina.
Las cosas nobles y justas que son objeto de la política presentan tantas diferencias y desviaciones, que parecen existir sólo por convención y no por naturaleza.
Es propio del hombre instruido buscar la exactitud, en cada materia, en la medida en que admite la naturaleza del asunto; evidentemente sería absurdo aceptar que un matemático empleara la persuasión, como exigir de un retórico, demostraciones. (La política no tiene como fin el conocimiento sino la acción)
¿Cuál es la meta de la política, es decir, cuál es el bien supremo entre todos los que pueden realizarse?
Sobre su nombre casi todo el mundo está de acuerdo, pues tanto el vulgo, como los cultos dicen que es la felicidad y piensan que vivir bien y obrar bien es lo mismo que ser feliz. Pero sobre lo que es la felicidad discuten y no lo explican del mismo modo el vulgo y los sabios.
El vulgo piensa que son cosas tangibles y manifiestas (placer, riquezas, honores). En otras ocasiones una misma persona opina cosas distintas, si está enferma piensa que la felicidad es la salud, si es pobre, la riqueza.
Los sabios piensan que a parte de esta multiplicidad de bienes existe otro bien en sí que es la causa de que los otros sean bienes (alusión irónica a los platónicos).
No es sin razón que las gentes parecen entender el bien y la felicidad partiendo de los diversos géneros de vida. Los principales modos de vida son tres:
Así, el vulgo, confundiendo el bien, y la felicidad con el placer, se entregan a la vida voluptuosa (1). En cambio los más activos y mejores dotados, creen que el bien son los honores (el reconocimiento de su virtud) de la vida política (2) y el tercer modo de vida es el contemplativo (3) del que se hablará más adelante.
Quizás sea mejor examinar la noción de bIen universal y preguntarnos que quiere decir este concepto. (Amicus Plato, sed magis amica veritas).
Puesto que la palabra "bien" se emplea en tantos sentidos como la palabra "ser" (pues se dice en la categoría de sustancia como Dios, en la de cualidad como virtud, en la cantidad como justa medida, en la de relación como lo útil, en la de tiempo como oportunidad, en la de lugar como "habitat") es claro que no podrá haber una noción común, universal y única (unívoco), porque no podría ser usado en todas las categorías sino en una.
Según los platónicos, los bienes pueden decirse de dos modos: uno por si mismos, y los otros por estos.
Considerando los que son bienes por si mismos (¿Pero que bienes han de considerarse por si mismos? ¿Acaso los que encontramos aislados como el pensar y el ver y algunos placeres y honores? ¿O solo se ha considerar como bien en sí la "Idea de Bien"?) Veamos si puede decirse según una sola idea. Si resultara que los bienes aislados son bienes en si mismos aparecerá por necesidad en todos ellos la misma noción de bien, (como comparten la noción de blanco tanto la nieve como la cera), sin embargo las nociones de honor, prudencia y placer son otras y diferentes, precisamente en tanto que son bienes.
Por lo tanto, no es el bien algo común en virtud de una idea, entonces ¿en que manera son llamadas estas cosas bienes? ¿Acaso por proceder de un solo bien o por tender todas a un mismo fin o más bien por analogía?
Lo mismo podríamos decir si sólo consideráramos como bien en si la Idea de Bien, pues si el bien predicado en común de varias cosas es realmente uno o algo separado que existe por si mismo, el hombre no podría realizarlo ni adquirirlo; y lo que buscamos ahora es algo de esa naturaleza.
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{1}En el original en griego "ciencias arquitectónicas", principales respecto a la actividad del peón albañil
Última actualización: Mayo 2006
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