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I Prueba presencial

Lectura Obligatoria

Oráculo manual y arte de la prudencia

Aforismos del Oráculo manual y arte de la prudencia

I. Todo está ya en su punto, y el ser persona en el mayor

II. Genio e ingenio

III. Llevar sus cosas con suspensión.

En el aforismo I, Gracián hace comentario en primer lugar a la dificultad de estos tiempos, y a la imposibilidad de comunicación entre los hombres. Esto es lo que se comenta en la edición de Cátedra, ahora bien ¿no está hablando Gracián de un tiempo suficientemente preparado para que la persona se realice en su totalidad? (Conocimientos excesivos: «más se requiere hoy para un sabio que antiguamente para siete»). Y lo mismo respecto a la diplomacia ¿No se está realizando un requerimiento ético?. Hay que considerar que si estos aforismos ya aparecieron en otras obras de Gracián pueden interpretarse también según el contexto original.

Aforismo II: La definición de Genio e Ingenio tiene gran importancia en Gracián, el ingenio como temperamento y el genio como «impulso» de triunfo.

En el aforismo III, Gracián hace referencia a la seducción, juego esencial para el hombre prudente, que ha de conservar sus cosas con discreción y misterio.

IV. El saber y el valor alternan la grandeza; Gracián expone que saber/valor son virtudes indisociables en un hombre y por tanto complementarias.

V. Hacer depender; En este aforismo aparece el concepto de numen. El hombre prudente debe hacer depender de él a aquellos que estén interesados en aprovechar sus cualidades ya que ello es indispensable para el éxito social (recursos humanos permanentes). No es de extrañar que el oráculo fuese durante un tiempo libro de cabecera de los tiburones financieros de Wall Street.

VI. Hombre en su punto; El hombre ha de saber corregir sus defectos y aprender de sus fallos, sólo así se acercará a la perfección y será más eficiente.

VII. Excusar victorias del patrón.; Toda batalla ganada ha de ser minimizada por las consecuencias secundarias y para no levantar susceptibilidades.

VIII. Hombre inapasionable, prenda de la mayor alteza de ánimo.; El hombre triunfador no debe mostrar sus pasiones que son, sin duda, sus debilidades. De esta forma revaloriza sus virtudes.

IX. Desmentir los achaques de su nación; Gracián ensalza el «arte del disimulo», sobre todo se de tintes patrióticos de trata, es decir, alguien que pretende hacerse valer en un aspecto ético-político debe saber justificar los defectos posibles en su nación

X. Fortuna y Fama.;Se trata de deseos que pueden ser desafortunados por incompatibilidades temporales (pueden no darse simultáneamente y frustrar los beneficios), es decir, pueden venir acompañados de prodigios o monstruosidades dependiendo de cómo se combinen.

XI. Tratar con quien se pueda aprender.; Hay que buscar el trato de aquellos que más saben (de nuevo recursos humanos + tecnológicos), en provecho del propio.

XII. Naturaleza y arte, materia y obra.; Gracián atribuye a la cultura la perfección de la naturaleza.

XIII. Obrar de intención, ya segunda, ya primera.; Un hombre de bien debe siempre tomar partido y tener una estrategia en su actividad y saber salir airoso de las dificultades que pueda encontrar en su camino a través de artificios. Es evidente que para Gracián, lo bueno, está en la forma y la materia por tanto debe estar subordinada o disfrazada en ella.

XIV. Realidad y modo.; El modo de comportarse ha de ser muy correcto.

XV. Saber con recta intención.; Intentar que las acciones sean lo más acertadas posibles, para ello es necesario que las intenciones sean buenas (contradiciendo el famoso refrán el camino del infierno está sembrado de buenas intenciones).

XVI. Variar de tenor en el obrar.; No ser previsible en los actos es otra de las estrategias de protección.

XVII. Aplicación y Minerva.; Hay que conseguir el término medio entre el exceso del genio y el apocamiento de la humildad.

XVIII. No entrar con sobrada expectación.; Referido seguramente a la prudencia en el obrar y a la forma en la que hay que dosificarse en los actos.

XIX. Hombre en su siglo.; El hombre debe intentar comprender y mejorar su propio siglo.

XX. Arte para ser dichoso.; La única forma de ser feliz siendo prudente (el arte para ser dichoso).

XXI. Hombre de plausibles noticias.; Debe ser así mismo, o tener, una conversación amena que le convierta en una persona agradable

XXII. No tener algún desdoro.; Hay que procurar no desvelar cualquier defecto e intentar no tenerlos.

XXIII. Templar la imaginación.; Hay que domar la imaginación para evitar que esta nos domine a nosotros

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