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Marx no otorgó la categoría de feudalismo a las formas sociales desarrolladas en la India y Turquía. Esto plantea la polémica de la existencia de un determinado " modo de producción asiático", que se contrapone al europeo y al japonés (feudal).
Las condiciones por las que tradicionalmente se separa el modo de producción asiático del europeo, son por un lado la falta de nobleza hereditaria de los sistemas asiáticos y por otro lado , la estabilización de la religión como norma legal.
Desde el siglo XV, Bodin , Maquiavelo etc., establecieron comparaciones con el imperio otomano, que en el siglo XVIII se extendieron hasta China. En estas comparaciones surgió le término de despotismo como calificativo para la forma de gobierno otomano.
Sólo en la Ilustración con casi la totalidad de los territorios del globo descubierto es posible iniciar una teoría política sobre los sistemas sociales. Esta empresa la emprenderá Montesquieu, que acuñará el término de despotismo oriental para compararlo con el modelo absolutista francés advirtiendo de lo que puede suceder con la práctica de esta actividad.
En "El espíritu de las leyes " Montesquieu habla de los determinantes geográficos que convierte a Asia en un lugar gobernado por déspotas y poblados de servidumbre mientras que Europa por su peculiar relieve geográfico no podría mantener esos bastos imperios, sino que se forman los pequeños estados.
Esto fue generalmente aceptado aunque en su propio tiempo ya provocó discusiones, sobre todo con Voltaire. Hemos de ver que aquí se enfrentan dos posiciones, por un lado el lado nostálgico del feudalismo y por otro los burgueses, que veían en el absolutismo monárquico una forma de pararle los pies a los nobles.
Adam Smith continúa los apuntes de Montesquieu en las diferencias asiáticas. Lo hace con la comparación de sus bases económicas, mientras que en Europa ha tenido más importancia con el tiempo el comercio, y por tanto el desarrollo de las ciudades, en Asia el modo de producción y la subsistencia económica está fundada en a agricultura.Pero hay que recordar que A. Smith se oponía al absolutismo defendiendo un nuevo estado capitalista.
Hegel continúa la línea de pensamiento de Montesquieu y de las diferencias establecidas con respecto a Europa. Sobre China adopta una postura de admiración, ya que todos los hombres son iguales por debajo del emperador. En India, el despotismo también es reconocido pero al ser sus normas legislativas religiosas y estar organizado en castas el sistema es mucho más degradante sobre todo para los campesinos. Considera el carácter de estos sistemas políticos eternos.
En Inglaterra también se continúa la línea de A. Smith. J.Mill, sostiene que el sistema agrícola político de Asia , proviene de las invasiones de tribus bárbaras y que domina en toda Asia, excepto en Rusia. Que tal sistema está adaptado a su forma de conseguir la riqueza, el centralismo es necesario para el sometimiento de los pueblos, la propiedad es exclusivamente estatal, (controlada por la clase de los mandarines).
Jones tiene en cuenta las diferencias estatales que se dan en cada país asiático con este modo de producción característico por la ausencia de una propiedad privada que no sea la del emperador. India es el despotismo salvaje que recurre al violencia para su protección, en Turquía le sistema puede producir algunos bienes, pero la malversación de fondos es el problema, por otro lado está Persia considerado como el más potente porque su peculiar forma de regadío asegura una pequeña propiedad privada. En China se reconoce una explotación de la tierra más radicalizada. El joven Mill resucitará las viejas teorías de Smith dos décadas después. Es evidente que las dos tradiciones de pensamiento que iban a desembocar en Marx y en Engels compartían unos principios sobre las diferencias entre Asia y Europa que podrían resumirse en:
Estas serían las características del despotismo oriental.
Aunque no hubo ni un sólo autor que combinara conjuntamente todas estas características. Marx y Engels se basarán en la posición de Bernier que cree que el problema de Asia está en la desposesión de propiedad privada (Excepto la del emperador). Marx y Engels se plantean la estabilidad de estos gobiernos a causa del sometimiento general y la única preocupación de mantenerse en el poder. El problema son las obras hidráulicas y la conformación de los núcleos habitados, que no son ciudades sino aldeas. Su economía es muy rudimentaria, existe la esclavitud y las mujeres se encargan de las labores domésticas, con lo que dominado por la religión permite el estancamiento del despotismo. Marx presentará en las mismas fechas de esta discusión con B. su estudio acerca de las particularidades climáticas de Asia y su influjo sobre el desarrollo de la agricultura y así mismo su influencia en la formación de los estados asiáticos. Marx, en esta obra no es que justifique el colonialismo, simplemente no se apena de su reducción a la nada.
Las dos conclusiones importantes son por un lado (arriba) el estado hidráulico y por el otro, las aldeas autárquicas.
Si embargo en los Grundisse Marx profundiza y dice que la verdadera unidad económica de los estados asiáticos reside en las aldeas, pequeñas comunidades autosuficientes que provocan el plusvalor, intercambiado y gastado por los gobernantes en las ciudades, auténticos núcleos de residencias de emperadores y grandes señores. estas aldeas están sometidas por el sistema patriarcal divinizado, es decir convertido en religión.
Marx señala después en el capital de nuevo, el aspecto tribal de las comunidades indias donde ciertos cargos (citados también por Hegel) viven a expensas de los demás pero cumpliendo su función (unas más necesarias y otras menos).
Esta comunidad tribal es la base de la inmutabilidad asiática históricamente, porque siempre se deja que estos núcleos se reproduzcan a sí mismos. Por otro aldo siempre está el hecho de que la filiación al estado presente tan pocos problemas, si la tierra del estado impuesto y renta de la tierra es lo mismo.
Marx y Engels incluyen a Rusia en esta concepción del modo de producción asiático y Engels se reiterará en la importancia de las obras hidráulicas.
El hecho de que Marx y Engels no se decantaran por una u otra forma o buscasen distintos principios en los que apoyarse a la hora de describir el modo de producción asiático no significa que sean excluyentes.
El modo de producción asiático es en la actualidad de nuevo "importante". La aplicación de este proceso a otras civilizaciones es una de las ampliaciones que ha sufrido el concepto. La otra ha sido el de explicar las formaciones tribales de la Polinesia.
El autor ejerce una dura crítica a la ampliación casi forzosa de este término ya que engloba muchos tipos de civilizaciones y tribus y tiempos históricos diferentes, lo que puede acabar en un dogmatismo o en una reducción al absurdo.
Esto proviene de que el propio Marx se contradecía y que su estudio sólo se baso en la India, por lo que se reiteraba en la palingénesis de estas comunidades tribales. Pero no existen datos históricos que demuestren que todo esto ( sobre todo lo de la propiedad comunal) sea generalizado. Además ignoró por completo el sistema de castas articulatorio de toda la política hindú. Marx parecía haber olvidado las tremendas diferencias de clase que se generan con este sistema de castas. El Estado centralizado no puede darse sin un elevado desarrollo de sociedad clasista.
Las pruebas históricas que se tienen niegan toda o casi toda la teoría de Marx y Engels. dicho de otra manera, aquellos imperios caracterizados por la ausencia de propiedad privada nunca tuvieron obras hidráulicas importantes y las que poseían propiedad privada sí. Rusia ni siquiera tuvo una de las dos características (ausencia de propiedad privada o grandes sistemas de regadío). Los lapsus de Marx son comprensibles porque no se conocía demasiado bien a Oriente. todo este debate es porque no desembocan los sistemas de Asia al capitalismo.
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Última actualización: Mayo 2006
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