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Tema VIII: La cuestión socrática.

El método socrático. Definir y conocer. La areté. La analogía entre el hombre y el mundo. La muerte de Sócrates y la democracia ateniense. La crítica socrática a la sofística. La herencia socrática: cínicos, megáricos, hedonistas y platónicos.

Autor: Carlos Andrés

El problema y las fuentes

S. es un sofista con el que empieza una nueva etapa de la filosofía, sin embargo no dejó obra escrita.

Hay cuatro fuentes, una básica y tres complementarias. Esto lleva a preguntarse por el significado del Sócrates de los Diálogos de Platón: Hay dos posibilidades: O refleja la filosofía de Sócrates o la utiliza para su propia filosofía. Hay que tener además en cuenta que P. reconoce que S. Está al comienzo de su filosofía: dando respuesta a sus preguntas.

Hay que empezar rechazando la «leyenda socrática»: Sócrates vivió realmente. El problema surge cuando se toma solo una de las fuentes como referencia y se toma a los demás como complementarios, o se les niega.

Platón: Cambio de rumbo filosófico

La tradición repite que Sócrates supuso un cambio radical en la filosofía. La filosofía de los presocráticos trataba mayormente de «los cielos» (naturaleza...) Sócrates la centra en los asuntos humanos: baja la filosofía de los cielos a las ciudades, incluso casas.

Esto es relativo: Los presocráticos habían tratado también de asuntos éticos, y los sofistas (entre los cuales está él) ya lo habían hecho, cronológicamente antes. Además, S. se ocupó en un principio de los asuntos cosmológicos, pero los abandonó, por falta de relevancia. Y Demócrito continuó su producción 20 años tras la muerte de Sócrates. No obstante, lo cierto es que no solo Platón si no también las escuelas filosóficas posteriores toman en el su referencia.

La novedad de Sócrates, según Ar. fue el buscar la definición o esencia - sustancia de las cosas. ¿Qué es la piedad? Sócrates se pregunta por la esencia de las cosas en un mundo cambiante (como podemos saber que es una mesa cuando haya tantos tipos de mesas...). La filosofía de Platón es una respuesta a eso, en ellas se propone que existen esencias de las cosas (Ideas) y que están separadas de ellas.

En Fedón, S. explica que de joven se interesó por la filosofía natural, pero se desanimó al encontrar insatisfactorias las respuestas. Se interesó después por el nous de A.goras, pero se volvió a desanimar por ser su filosofía otro compendio de asuntos cosmológicos. Jenofonte, da en sus Memorabilia cuatro razones: las cosas humanas nos afectan directamente, sobre las cosmológicas no hay dos de acuerdo, no es de utilidad, ofenden a los dioses.

En resumen, S. deja las investigaciones cosmológicas por las éticas y se va por Atenas preguntando a todos «que es». Según Ar. la significación de Sócrates es doble.

  • Trae un método indispensable para la filosofía, la pregunta por la definición de las cosas,
  • Marca el final de la filosofía natural y el comienzo de la investigación ética.

Por su época es un sofista, pero se diferencia de ellos en dos asuntos:

  • Considera la filosofía como amor a o búsqueda de la sabiduría.
  • Busca la «definición» de las cosas, su esencia o su verdad, no se limita a usarlas convencionalmente para la práctica política.
Inducción y definición

Según Ar. las dos aportaciones principales de Sócrates son:

  • la argumentación inductiva y
  • la definición universal.

Respecto de la última, Ar. muestra cierto desagrado porque el filósofo que introduce las definiciones en un tema de difícil aplicación: la ética. La inducción es el paso del caso particular a la ley general: desde los ejemplos particulares a la ley válida para los elementos de la clase.

La ley a la que se llega por inducción solo es válida hasta que no se encuentren casos contrarios. En tiempos de Ar. se debatía la legitimidad lógica de la inducción. Había tres respuestas.

  • Comprobar que se da en todos los elementos de la clase.
  • Admitir que la generalización es solo probable, temporal y sujeta a revisión.
  • Afirmar que la mente tiene una facultad que capacita para dar con el universal tras el examen de un conjunto de casos particulares. Esta es la que toma Ar. considerando que los individuos se organizan en especies, que existen independientemente de ellos.

Sócrates inicia el camino a la inducción, mediante las analogías y los ejemplos ilustrativos: no se debe elegir a los magistrados por sorteo, porque no se eligen así a los atletas o al timonel del barco: para cada cosa se debe elegir al mejor. La analogía se puede considerar una forma más débil de inducción, su precedente.

La importancia de la analogía y la inducción es su relación con la definición: Definir consiste en listar un conjunto de características de forma que...., para ello hay que analizar un conjunto de casos particulares y ver los aspectos comunes, que deben cumplir estas condiciones:

  • ser esenciales (comunes), no accidentales: hombre ojos azules,
  • ser suficientes para delimitar.

Al conjunto de los elementos comunes esenciales y suficientes para delimitar se les llamó forma (eidos) de la clase. Eidos significa forma exterior, contorno.

Relevancia de la inducción y definición para los objetivos éticos de Sócrates.

El interés de Sócrates en las definiciones era práctico. Se indignó porque se utilizaran términos piedad, virtud, justicia, valor, arete, incluso se instruía sobre ellos y su utilización a la vez que se aseguraba su valor relativo y convencional. Esto llevaba al desorden, y Sócrates lo censuró.

Sócrates se preguntó por primera vez por la legitimidad con que se usan nombres generales y sobre su contenido: si hay alguna realidad detrás de ellos. Sócrates propuso que esto era así, y para encontrar el contenido de esos nombres generales propone (1) recoger ejemplos de por ejemplo actos piadosos y después (2) analizar los que tienen en común. Este es un método sistematizado por Ar., típico de la taxonomía: botánica, zoología.

En los diálogos de Platón, hay un momento en que Sócrates pregunta ¿Qué es...?, y lo mismo se dice que hacía en Atenas, preguntando a cada cual por las cosas en que entendía.

Naturaleza de la definición socrática

Se ha criticado algunas veces las definiciones socráticas por persuasivas. Es decir, sesgadas hacia el propósito del definidor. Al contrario, fueron los sofistas los paladines de la definición persuasiva: de todo asunto hay dos opiniones. De todas formas, en cuestiones éticas es difícil que una definición de la bondad no lleve al bien, como una gramática descriptiva lleva al buen uso del lenguaje.

En el procedimiento de Sócrates subyace la suposición de que las clases o especies a que se refieren las palabras tienen una estabilidad que hace posible la definición, sin embargo el problema de los universales no quedaría bien definido hasta Ar. En la definición de Sócrates hay que tener en cuenta dos aspectos.

  • S. parte de una consideración cuasi- sustancial del eidos, de la forma, que ya estaba presente ene le pensamiento griego. Esta progresiva sustancialización se realizaría con Platón, quien otorga a estas esencias separadas mayor realidad que a las cosas mismas
  • La función (causa final) de la cosa es el aspecto esencial de la definición de esta. Sócrates pone ejemplos frecuentes de oficios y herramientas para ilustrar esto.

La ignorancia de Sócrates

Los diálogos de Sócrates llamados socráticos se caracterizan por no llegar a conclusiones positivas. Se rechazan definiciones parciales de bondad, justicia... pero no se llega a una definición positiva. El propio Sócrates reconoce su ignorancia. Y según Ar. «la práctica de Sócrates consistía en hacer preguntas, pero no dar respuestas, porque no las tenía».

Metáfora de la obstetricia: S. saca a la luz las ideas sobre un tema de sus interlocutores y rehusa dialogar con quien no sabe nada. Algunos alumnos aseguran que se sienten más listos con el, pero que pierden ese saber cuando se ausentan. Se produce así una catarsis mental con al que el preguntado abandona ideas confusas o falsas.

Otro de los métodos que utiliza es la ironía, fingiendo ignorancia. Eironeia tiene un significado de estafa, engaño en griego. Es una acusación que se le hace en varios sitios: hace preguntas cuando sabe las respuestas.

La virtud como conocimiento

Esta es una tesis fundamental de Sócrates, que recoge Ar. y que considera simplemente equivocada. Implica una reducción ilegítima del alma a racionalidad. Considero este intelectualismo excesivo y no realista. Para Ar. es necesaria la razón para conocer la virtud, pero no se pueden confundir ambas.

La objeción de Ar. es la del sentido común: aun conociendo el bien, el individuo puede elegir el mal por falta de voluntad., control, pasiones, irracionalidad...

Jenofonte pone de manifiesto la fortaleza del carácter de S., que le impediría ver el desacoplamiento entre conocimiento y virtud.

Guthrie resuelve este asunto considerando que Sócrates, como pionero, al igual que Parménides, abriría una vía de investigación sentando una verdad que otros matizarían al integrarla en modelos más acabados.

Toda mala acción es ignorancia involuntaria. Determinismo.

Este asunto se relaciona con el anterior: si la virtud es conocimiento, toda acción mala es ignorancia. S. afirma explícitamente que «nadie es malo voluntariamente». Hay que persuadir amablemente al que yerra, para que se corrija.

Platón sigue esa misma tendencia (aunque la división del alma en tres partes permite explicar de otra forma los comportamientos). Sin embargo, Ar. recrimina esta identificación de maldad e ignorancia, que hace a los hombres irresponsables de sus actos.

La explicación de esto es la misma que la anterior: Sócrates fue un pionero de la investigación ética, su enorme voluntad no le permitía apreciar la complejidad de la actuación humana. Gorgias.

Lo bueno y lo útil

Esta matización de lo bueno como lo útil está muy en correspondencia con la tesis de Sócrates de que para definir algo hay que hacer referencia a su función. Lo bueno para S. es lo útil, lo conveniente.

Lo conveniente es siempre referido a un fin. La bondad de algo depende de sus efectos para alcanzar ese fin. Así define por ejemplo también la bondad y belleza. Esto es una de las constantes de sus definiciones.

Autoconocimiento y cuidado del alma

Una de la exhortaciones más famosas de S. es la de cuidar de la propia alma, para hacerla lo mejor posible. El significado no es estrictamente religioso, sino filosófico.

El significado de alma empieza con sombra del cuerpo para llegar a tomar el mando de este con Sócrates. El cuerpo pasa a ser instrumento del alma. El hombre será entonces, fundamentalmente, su alma.

En esta situación, el cultivo del alma implica control de este cuerpo y sabiduría. Esto se relaciona también con su intelectualismo. De nuevo ese conocimiento y cuidado del alma están encaminados a un fin, al desarrollo de una actividad, que es necesario definir.

Para S. lo que el hombre ha de conocer es lo necesario para actuar en la sociedad ateniense, lo que implica participar en sus instituciones ciudadanas. Esto implica un conocimiento de las virtudes morales y las ciudadanas, propias de un estadista, la justicia, valor....

Creencias religiosas. Inmortalidad del alma.

El Alcibíades de Platón (atribución dudosa) y en la Apología (Jenofonte) hay referencias religiosas más frecuentes que en otras obras. En concreto hay referencias a la psiqué, términos que se refiere al alma (...), como esa «parte del hombre que más participa de lo divino».

Su concepto de lo divino supera el vago panteísmo de los filósofos previos. Así, se decepciona con el nous de A.goras, que se desentiende del mundo después de darle el impulso inicial. Sócrates considera a Dios o la divinidad como:

  • Mente suprema
  • Responsable del orden del universo,
  • Creador y cuidador de la humanidad.

La mente del hombre (que se sirve de su cuerpo) es de carácter divino. La naturaleza estaba hecha para el hombre.

Por ellos se puede suponer que creía en la inmortalidad personal de cada hombre. La «señal divina» de la que se habla en la Apología y en el Banquete de Jenofonte. Hay que distinguir a este respecto autores que lo consideran agnóstico, es decir que no sabe realmente si vivirá tras la muerte (Guthrie recoge varios textos de la Apología de Platón que pueden se considerados agnósticos), y otros que consideran que la supervivencia no es personal sino integración en la mente universal. Esta última forma de supervivencia era la más común de los otros filósofos de Grecia.

Guthrie considera que es poco probable que no crea en la inmortalidad personal un hombre que:

  • Cree que el mundo esta hecho para el hombre,
  • Cree que el hombre ha sido creado y sigue siendo cuidado por la divinidad,
  • Considera que el hombre debe cuidar de su alma,
  • No teme a la muerte, y considera que o no hay nada o hay algo.
  • Habla de su «signo divino»

Guthrie se refiere además al Fedón, en el que Platón razona sobre la inmortalidad, la posición de Sócrates es más bien la del creyente.

El legado de Sócrates: cínicos, megáricos, hedonistas y platónicos

Sócrates no tiene obra escrita, pero sirvió de acicate a muchas escuelas filosóficas. De hecho, los filósofos de la siguiente generación pretendieron ser seguidores suyos. En parte se debió a su personalidad, pero también al hecho de abrir verdaderos caminos con su indagación sobre las definiciones de las cosas y su insistencia en cuidar el alma. 

Además sacó fuera de la escena filosófica a los sofistas, en el sentido de que no tuvieron continuación como escuela. Quizás la explicación de esto esté en el Gorgias...

El objetivo filosófico de los seguidores de Sócrates hubo de ser la definición de qué es el bien, la virtud, la vida buena en el sentido de virtuosa. El método que les legó fue la refutación eliminadora de las respuestas incorrectas mediante la dialéctica o discusión.

Antístenes y los cínicos

Alumno de S., maestro de Diógenes y fundador de la escuela cínica. Discípulo de Gorgias antes que de S, del que se convirtió en fanático admirador. Muy interesado en el lenguaje, en la retórica y en las posibilidades de contradicción. Según Popper, el último de la gran generación. Más próximo a Sócrates que a Platón. Amigo y fanático admirador suyo.

Le atrajo especialmente su estilo de vida austero y su «independencia» de los dioses mundanos. Se le consideró por eso fundador de la escuela cínica, aunque hoy se atribuye su creación a Diógenes, que exageró más aun esos rasgos.

En el Banquete de Jenofonte hay mucha información sobre su doctrina, que no es incompatible con el cinismo:

  • Desprecio de las riquezas: se consideraba el más ricos de los hombres: no desear riquezas.
  • Antihedonismo: no regodearse en el placer, para no esclavizar el alma.
  • Virtud como única forma de vida digna: Trabajo duro. Estoicismo.

Se le considera también fundador indirecto (a través de los cínicos) de la escuela estoica

En la antítesis Nomos physis se pone de parte de la physis pero como superación de las distintas Nomos no como oposición a las normas.

Diógenes: Cínicos. Pobreza extrema, rechazo de todas las convenciones: ropas, conducta, modales. Anticulturalismo.

Arístipo de Cirene y los cirenaicos.

Lo contrario de los cínicos. Arístipo enseñó como sofista cobrando honorarios y fue invitado a la corte de Dionisio donde vivo entre el lujo (bufón licencioso y parásito de lujo). De mayor se retiró a Cirene donde su hija y nieto fundaron la escuela cirenaica. Es difícil determinar quien hizo qué, por eso se considera que fue su nieto el que sistematizo las doctrinas, siguiendo sus ideas.

Aristóteles se refiere a ellos diciendo que despreciaban las matemáticas por estar exentas de juicios de valor: bueno-malo, lo mismo se aplica a otros saberes. En las Memorabilia de Jenofonte responde a Soc. que el no quiere ni el mando no la servidumbre, sino la libertad, el camino más directo a la felicidad. Quería pasar por la vida de la forma más agradable, sin comprometerse con ningún estado.

Anecdotario: Dame dinero. Naufragio. Baños con Diógenes.

Doctrina segura.

  • desinterés por lo que no fueran los principios de la conducta (matemáticas, cosmología)
  • el placer como el máximo bien, placer corporal e inmediato. En este punto los cirenaicos se opusieron a Epicuro, para quien el placer era estático y mental.
  • El hombre debía ser en cualquier caso dueño de los placeres y no al contrario. Saber prescindir de ellos y no buscarse trabajos para satisfacerlos. (Maximizador de utilidad). Dominar un barco para conducirlo no para prescindir de el. Soy yo el que posee a Lais...
  • Escepticismo: Solo podemos estar cierto de las sensaciones, pero no de sus causas. Percibimos suavidad, pero no sabemos si el objeto es suave. Más que Protágoras. Este afirmaba que lo que cada cual percibe es cierto para el.
  • Interés por diferencias de los sinónimos.
  • Es ridículo hacer peticiones a los dioses, como los médicos, solo dan lo que conviene.

No hay que considerar el hedonismo incompatible con la filosofía de Sócrates quien había indicado que la utilidad es el criterio último para el definir el bien y se había interesado principalmente por asuntos prácticos. Por tanto no era el polo opuesto sino que había timado algunos conceptos solo.

Euclides de Megara.

Escasean las referencias sobre él, aunque hay más sobre los megáreos. El testimonio principal es el de D.L. «Declaró que lo bueno era uno, aunque se le llamara de muchas maneras... Rechazó las cosas que se oponían a lo bueno, diciendo que no existían».

En algunos casos se les considera continuación de la escuela eleata que identifico lo Uno con lo Bueno, en otros se les relaciona con Sócrates. Ambas tendencias se notan en la afirmación de D.L. Por un lado se eleva el bien a la suprema categoría metafísica (como Platón, aunque al final de su vida fuera de nuevo una especie de pitagórico: las Formas pasan a tener un componente material resultado de la imposición del límite a lo indefinido), por otra se asegura que es lo único que existe, como Parménides.

Según algunos testimonios recogidos, Euclides podría haber indicado que fuera del Unico Bien no existe nada. Esto sería paralelo a la identificación socrática del bien con la sabiduría y del mal con el error. De esta forma al igual que el vacío, la maldad perdería estatus ontológico. La pregunta que surge es entonces si Euclides proponía un monismo parmenideo sustituyendo Ser por Bien. Guthrie se refiere a un autor que propone que podría suceder como en el atomismo: solo existe el bien, pero está disperso en la multitud de cosas existentes. En cualquier caso, es mera conjetura, al no haber escritos al respecto.

Diógenes proporciona otras dos indicaciones de su filosofía:

  • Atacaba una demostración oponiéndose a sus conclusiones, no a sus premisas. Es decir, aplicaba el método de reducción al absurdo de Zenón, lo que daba lugar a acaloramientos.
  • Rechazó el argumento de los casos paralelos (inducción analógica). Los casos son o semejantes o distintos, si son distintos la conclusión no es aplicable, si son iguales, mejor tomar el caso general.

Comparado con Patón, ambos coinciden en tomar el legado socrático y elevar el bien a categoría ontológica suprema. Pero Platón incorpora las influencias de pitagóricos, de Heráclito y su propio genio. En cambio, Euclides retoma la teoría parmenidea del ser, y la dialéctica de Zenón, alejándose más del mundo empírico.

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Última actualización: Mayo 2006
 

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