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Autor: Carlos Andrés
(Tema 5.2 del Marzoa: La Física.), pp. 157-166
La palabra Physis significa:
Con Aristóteles:
Esto hay que ponerlo en relación con el pensamiento moderno: En el pensamiento actual todo lo físico es reducible a materia distribuida en el espacio. La materia «existe» sin ser nada determinado. No se crea ni se destruye. Para Ar. (i) no hay existir sino ser, en el sentido de estar presente y tener un determinado carácter, (ii) el ser no es el existir de la materia indeterminada, sino de las cosas concretas, un hombre... (iii) la cantidad no puede ser el substrato del cambio, porque es una determinación del ser.
Pero el ser no es un género que agrupe las distintas formas de ser, por lo que debe remitir a un ser primero que es el autentico ser y que está mas allá del nacer y perecer, del cambio, es decir de la Física, por ello se llamará metafísica. La Metafísica es la coronación de la Física, está más allá de ella, sin embargo sus principales conceptos se fijan tratando temas de la Física, la investigación sobre las cosas que cambian.
La morfé (forma) es la presencia del eidos en las cosas físicas. Forma aparece junto con hile (que significa bosque, leña, material de construcción) que es lo oculto, lo indeterminado, lo que está debajo de la presencia de las cosas.
La oposición Forma-Materia se expresa también como oposición entre Energía/Entelequia y Dynamis (Acto–Potencia). La energía y entelequia se refiere al despliegue y «actualidad» del ser. Tiene que ver con telos, fin, que es el alcanzar la plenitud (acabado, cumplido). Dynamis, por el contrario se refiere al aspecto de cambio y transformación.
(Tema 5.2 del Marzoa: La Física.), pp. 166-
En su Física, estudio de la Physis, Ar. indica que el camino a seguir debe ir de la manifestación de las cosas captadas por los sentidos (de lo inmediato para nosotros) a la explicación de esa presencia. Este camino niega el otro: partir de los principios para explicar las cosas. El camino es siempre de la presencia de las cosas a la explicación de en qué consisten, qué es lo que les da el ser.
Los contrarios y lo subyacente. El eidos es entendido desde el punto de vista físico como morfé, tomar determinado aspecto. La Physis por su parte es nacer, aparecer, mostrarse, llegar a ser, movimiento. Por ello, la ontología de la physis es el estudio del movimiento o cambio.
Todo lo que llega a ser lo hace a partir de algo, y en el caso de las cosas físicas, por la necesidad de la cosa misma. Pero si llega a ser, es que no es, que en cierto estado las cosas son privación de eso en que su ser consiste (el eidos). Ejemplo (el hombre músico). Por tanto en la constitución de las cosas hay tres principios: el su-puesto (sub-yacente) y dos contrarios que actúan sobre el, no sobre si. Estos dos contrarios son en realidad el eidos y su ausencia.
Si se trata de analizar como las cosas llegan a ser, encontramos dos aspectos:
En las cosas naturales (frente a los productos de la técnica), estas tienen en sí mismas el principio del cambio, que hace que el su-puesto pase por si mismo (por su propia naturaleza) del no ser al ser.
Esta Physis «se dice de muchas maneras», Ar. se refiere primero a quienes han puesto la physis en el substrato, que sería lo realmente existente para ellos, y que unos asignan al agua... Para Ar. (i) el substrato, la hile, es physis, pero también (ii) la morfé es physis, y de hecho no se puede decir que algo es lo que es hasta que esta ha desplegado su efecto sobre la hile. Y pone el ejemplo de la madera y la cama (aunque aquí no es por physis sino por techné). Morfé es equivalente a eidos y no es separable de la hile, salvo en el logos.
Incluso se podría afirmar que es más physis la morfé que la hile, por la misma razón que una cosa se dice tal cuando está acabada (cuando es en acto o alcanzado su fin) que cuando se esta haciendo o en curso (dynamis) o aun no ha empezado a hacerse y solo es en potencia. Además, la cosa en proceso cambia para ser lo que es, que es la forma en su estado acabado, por lo mismo, es la forma lo que es la physis.
Además la morfé se dice de dos maneras, como eidos acabado y como privación del eidos. Pero esta privación hay que matizarla:
La privación de algo es por tanto un constituyente de la morfé de ese algo. Procede por tanto distinguir entre «no ser algo» y «no-ser algo». Entre simple negación y privación:
Por tanto, el no-ser es parte de la ousia del ente, y se nombra como dynamis o potencia, que es una forma especial de no ser, que nombramos como no-ser (potencia, dynamis) y que apunta al ser, manifestado como presencia (acto, entelequia o energía).
Causa (aitía en griego) es lo que hace que una cosa sea, lo responsable de su existencia. Ar. encuentra cuatro cosas distintas que son las responsables del ser de las cosas:
La primera es la materia, la hile-dynamis; la segunda es obviamente el eidos, que se manifiesta en la morfé de la cosa; la cuarta es también el eidos en sentido de telos (fin). Hay que distinguir entre las cosas que son naturales y artificiales:
Por tanto, la causa eficiente también coincide con el eidos-telos.
Respecto del 3 también opera la distinción:
El cambio o movimiento lleva a Aristóteles al concepto de tiempo. Distinguimos el tiempo por el cambio o movimiento, somos capaces de hablar de antes y después y del correspondiente transcurso por la diferencia entre dos estados.
Además, Ar. propone un tiempo uniforme: el momento a y el b son esencialmente dos ahoras iguales, ordenados por una relación de matemática de precedencia, es decir haciendo abstracción de todo aspecto no cuantitativo. Además el tiempo es homogéneo, continuo e infinitamente divisible. Este tiempo no tiene ni principio ni final. Este concepto del tiempo es una creación de Aristóteles y fue incorporado al pensamiento occidental definitivamente.
Este tiempo necesita de un movimiento de esas características en el que sustentarse:
Estas condiciones las cumple el movimiento circular, que se encontraba en el movimiento de los astros.
La astronomía griega había encontrado que las trayectorias de los astros eran circulares o composición de movimientos circulares. Estrellas fijas, Sol y luna, planetas («estrellas errantes»). Explicación... sistema ptolomaico, Copérnico. Cada uno de estos cuerpos estaría montado sobre una esfera de cristal (las estrellas fijas en uno). Con 55 esferas se modelaban estos movimientos. La luna separaba el mundo sublunar (sujeto a corrupción) del supralunar, el divino.
Los astros no tienen otro movimiento que el de traslación, para Ar., en ellos no hay nacer ni perecer, están hechos del «quinto elemento», el éter. El movimiento que tienen es circular, perfecto y crea el tiempo. Este movimiento del cielo crea el tiempo (no es que el sol tarde un día en dar la vuelta, sino que la vuelta del sol crea el día y si ciclo anual, las estaciones). A su vez, el ciclo estacional pone en movimiento el ciclo anual de la vida.
A su vez, todo lo que se mueve es movido por algo, por lo que procede preguntarse por el motor de los astros. Ar. explica que en realidad no es movimiento porque no hay cambio, los astros no llegan a ser nada, no hay dynamis sobre la que actúa una causa formal-agente-final. Por lo tanto en ese movimiento está «producido» por un motor que podemos denominar «motor inmóvil».
Hay que entender ahora cómo mueve ese motor inmóvil. Para ello procede ponerlo en relación con la filosofía de Platón y la idea del Bien:
En el movimiento de cada cosa, el motor o causa está en la idea-energia-telos; el primer motor de todo el mundo sublunar y cambiante, el motor inmóvil, sería por tanto la idea-idea, energia-energia y telos-telos. En la última palabra está la clave de todo movimiento: el motor inmóvil mueve como deseado, es agente por que mueve el mundo, pero a la vez es pasivo porque no lo hace cambiándose a sí mismo, sino sin inmutarse.
Aunque existen varias esferas, cada una con su motor...
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Última actualización: Mayo 2006
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