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Historia Medieval de España

Tema XIII: TAIFAS Y PARIAS

Bibliografía: MARTÍN RODRÍGUEZ, J. L.: Manual de Historia de España. 2. La España Medieval, Madrid, Historia 16, 1993.

Autor:Anónimo

1. ORIGEN DE LAS TAIFAS (EXAMEN)

Entre los años 1009 y 1228 ocurrieron en Al-Ándalus hondos y rápidos cambios políticos. La cima alcanzada por el Califato omeya en el siglo X parecía disfrutar de un orden clásico que de pronto saldó en pedazos, tras el primer golpe de estado (1009) y el poder agrietose de tal modo que años después los cordobeses decidieron abolir su califato. Tres períodos de taifas en el XI, XII y XIII, muestran la inestabilidad del centralismo andalusí, marcado por el esfuerzo de los omeyas, cuya legitimidad incapacitó otras opciones. Las dinastías taifas del XI no lograron consolidarse y sólo desde el Magreb los almorávides y luego los almohades consiguieron reunificar Al-Ándalus, hasta que el territorio quedó aglutinado por la dinastía nazarí en Granada.

1.1 MUERTE DE ALMANZOR

Al-Mansur murió en 1002 y los dos hijos y sucesores en el poder de todo Al-Ándalus, a la sombra del omeya Hisham II, no supieron paliar con aciertos tal situación, el 2º, Sanchuelo, agravó la situación y produjo la reacción de los legitimistas, haciéndose designar como heredero del califato y estalló un golpe de Estado, en el que fue asesinado y destronado Hisham II, fue proclamado otro omeya, Al-Mahdi, el febrero del 1009, que persiguió a los partidarios del anterior régimen, como eran los eslavos (esclavos de origen europeo, destacados en el servicio de Almanzor) y los beréberes nuevos milicias recién llegadas a Al-Ándalus. Ambos grupos salieron de Córdoba en busca de un territorio donde y del cual vivir, iniciando sus taifas y jugando un papel detonante en la fragmentación política. Mientras en la capital andalusí se sucedieron 13 proclamaciones califales hasta la abolición del califato en el 1031. en la guerra civil se distinguieron 3 grupos: los eslavos, los beréberes nuevos y los andalusíes. Determinados personajes de cada uno de estos grupos fueron proclamándose autónomos en distintos territorios, bien por llenar un vacío de autoridad en sus tierras y evitar intromisiones o bien por salvarse y mantener en algún lugar, como hicieron los eslavos y beréberes nuevos.

2. PRIMERAS TAIFAS 1031

En el 1031 Córdoba decidió ser gobernada por la nobleza local, una vez abolido el califato. Pero las 3 grandes taifas fronterizas (Toledo, Zaragoza y Badajoz) madrugaron en su independencia, por la intromisión de beréberes y eslavos. Las taifas fueron un ensayo ilusorio de reproducir a escala local los esquemas políticos y administrativos del califato omeya, aunque sin atreverse a adoptar el título califal, grave problema de legitimación que paliaron los soberanos taifas en algunos tiempos reconociendo a unos y otros califas o pretendientes, recurriendo a referencias simbólicas a un genérico califa Abd Allah o incluso resucitando al califa omeya Hisham II y esgrimiéndolo como emblema en su afán, la recuperación de todo Al-Ándalus. Estas unidades políticas de supervivencia practicaron su monarquía desde sus distintas capitales, donde algunas veces la cultura fue favorecida y el desarrollo urbano produjo la arabización y la islamización a la vez que se impulsaba la economía, pero la fuerza militar era débil y esto les supeditó al oneroso pago de parias a los cristianos y al alza de los impuestos entre sus súbditos, sobrepasando límites y conceptos canónicos, que junto con su carencia de poder de derecho les llevaría a su final.

2.1 DISTRIBUCIÓN Y DOMINIO DE LAS TAIFAS

·Los beréberes controlan las siguientes:

·Granada y Málaga-Algeciras, como grandes taifas.
·Carmona, Ronda, Morón y Arcos como pequeñas taifas.
·Los andalusíes (hispanoárabes y beréberes de la 1ª invasión) controlan:
·Córdoba, Sevilla, Zaragoza, Toledo y Badajoz que son grandes taifas.
·Mértola, Huelva, Silves, Niebla, Sta. Mª de Algarbe, Lérida-Tudela, Albarracín, Alpuente, Molina de Aragón y Santaver, taifas menores.
·Los eslavos dominan Almería-Murcia, Denia-Baleares, Valencia y Tortosa.

Las taifas acabaron de 3 maneras:

·Por conquista de otra taifa (como la media docena que englobó Sevilla o las que conquistaron Zaragoza y Granada).
·Por conquista cristiana (como ocurrió con Toledo y Valencia en 1085 y 1090).
·Por conquista almorávide (que irían ocupando taifas hasta la reunificación de Al-Ándalus).

Tras una 1ª etapa de disgregación va a su ceder otra de unificación y las taifas mayores van a ir absorbiendo a las menores, así Sevilla y Granada se engrandecen a costa de los pequeños reinos y acabarán enfrentándose por la supremacía andaluza. Zaragoza se unirá a Lérida-Tudela. De tal manera que hacia 1040 sólo subsisten como taifas andalusíes:

·Sevilla, Córdoba (que se unirá a Sevilla en 1070), Toledo, Badajoz y Zaragoza.
·Taifas beréberes: Granada.
·Taifas eslavas: Valencia y Denia-Baleares, que han absorbido a las demás.

Todo este proceso de fragmentación, enfrentamiento taifal, avance cristiano y su presión económica y al final, reorganización política por el centralismo de un imperio exterior (almorávide) ocasionó variaciones irreversibles en el equilibrio de fuerzas peninsular entre el Islam y la Cristiandad, dando un viraje del que Al-Ándalus no volvería a recuperarse territorialmente.

Los reinos cristianos incapaces de conquistar los dominios musulmanes por falta de hombres para la ocupación efectiva, van a explotar económicamente la superioridad militar alquilando sus servicios a unos taifas contra otros y exigiendo el pago de tributos como garantía de la no intervención armada. Esto junto con las continuas guerras van a destruir la economía de los reinos taifas. Los reinos meridionales fueron sometidos a la tutela castellana, mientras los reinos de Zaragoza y Valencia vieron favorecida su independencia por el choque de intereses entre castellano-leoneses, navarro-aragoneses y catalanes.

2.2DOMINIO ALMORÁVIDE Y SEGUNDAS TAIFAS (EXAMEN)

La caída de Toledo (1085) en poder de Alfonso VI decidió a varias taifas encabezadas por Sevilla, presionadas por sus alfaquíes y la mayoría de súbditos, a recurrir a los Almorávides, cuyo pujante movimiento político-religiosos que les llevó a formar un imperio por el occidente y centro del Magreb, además de Al-Ándalus, se había originado por reciente reacción de los beréberes de Sinhaya que nomadeaban entre el sur marroquí y el Níger.

Llamados pues a Al-Ándalus, llegaron en 1085, con su emir Yusuf b. Tasufín y vencieron en Zallaga/Sagrajas a los castellanos de Alfonso VI, volvió Yusuf al Magreb, pero la incapacidad política, militar y económica de las taifas continuaba y siguieron en tratos con Alfonso VI, que atacó Aledo (1089). Yusuf, animado por los alfaquíes y otros cargos andalusíes, decidió apoderarse de las taifas, comenzando por Granada (septiembre de 1090), un mes después entraron en Málaga, el entusiasmo de los andalusíes por ellos y su predicada ortodoxia política y fiscal les facilitó el camino: Sevilla, Córdoba, Ronda, Almería, Jaén, Úbeda, Écija y Murcia en 1091. Badajoz y Lisboa en 1094, Arcos en 1095. Valencia resistió al mando de El Cid hasta tres años después de su muerte (1099) y desde allí se dirigieron a Alpuente y Albarracín y por fin Zaragoza en 1110, aunque la alegría les duró poco, hasta 1118, en que Alfonso I el Batallador inició en ella la gran expansión aragonesa.

La unión de Al-Ándalus y el Magreb benefició la proyección comercial conjunta, que continuó con los Almohades, hasta los primeros años del XIII. En algunos aspectos la situación de Al-Ándalus bajo los almorávides y almohades forma un bloque unitario con importantes coincidencias sobre el proceso de pérdida territorial andalusí y la disminución de su protagonismo comercial mediterráneo.

El apogeo almorávide se consolidó con el 2º emir Alí que conquistó el castillo de Uclés en 1108, campaña en la que murió el infante Sancho, heredero de Alfonso VI, también tomaron Talavera en 1109 poniendo en peligro Toledo, pero estas expediciones no tuvieron continuidad por la falta de apoyo de los musulmanes de Al-Ándalus, que llegaron a sublevarse en 1121. Pero la dificultad de mantener tropas magrebíes y la escasez del ejército andalusí se puso de manifiesto cuando Alfonso I recorrió fácilmente el sur de Al-Ándalus. Los mozárabes presionados por la ortodoxia alfaquí produjeron agitaciones y acabarían emigrando a territorio cristiano o siendo desterrados al Magreb.

Los almorávides acabaron relajándose de su ortodoxia inicial y tuvieron que recurrir a imponer tributos extracanónigos, esto unido a las incursiones almohades en el Magreb les obligaron a reducir sus efectivos militares en Al-Ándalus, donde los andalusíes empezaron a sublevarse contra las autoridades y contra los escasos soldados que aún quedaban, originándose el período conocido como segundas taifas, apelativo que sirve para designar la fragmentación del poder desde el final de los almorávides hasta la nueva unificación territorial que acabaron por imponer los almohades. Podemos trazar el siguiente mapa taifal, aunque estas segundas taifas son de entidad menor respecto a las del XI y tienen por causa la falta de apoyo de Al-Ándalus:

Algarbe, Almería, Baleares, Badajoz, Cádiz, Córdoba, Granada, Guadix, Jaén, Málaga, Murcia, Valencia y Sevilla.

3. DE LA UNIÓN ALMOHADE A LAS TERCERAS TAIFAS (EXAMEN)

En la instalación almohade en Al-Ándalus se conjugaron dos factores: el ideal expansivo propio de aquel movimiento reformista y la necesidad de los andalusíes de recurrir a ellos para contrarrestar los avances cristianos. En este aspecto las intervenciones de almorávides y de almohades fueron además de sucesivas, complementarias y compartieron sucesivas evoluciones y reacciones de los andalusíes y parecidas características en cuanto a los propósitos y posibilidades reales de tales intervenciones, limitadas por depender su intervención militar al traslado de efectivos desde el N de África y su complejo mantenimiento en Al-Ándalus. Hubo violencia en la ocupación, solo algunos enclaves, Málaga y Algarve, abrieron sus puertas a la ocupación almohade. En 1146 ocuparon Tarifa y Algeciras, poco después acabaron por entrar en Sevilla, pero el dominio no fue fácil y hubo retrocesos y hasta 1150 no pudieron dominar el occidente de Al-Ándalus, en 1153 entraron en Málaga, en 1154 en Granada y hasta 1169 no pudieron ocupar Jaén, cuya capital estaba en Murcia y resistió hasta 1172. la importancia de este núcleo levantino reside en que personifica una 3ª ocupación del Islam andalusí: la de conservar su poder político a costa de un cierto vasallaje. Hay que añadir que el dominio sobre Al-Ándalus estuvo condicionado a la conquista del N de África hasta 1147 no ocupó Marrakech el califa Abd Al-Mumín, que confirmó a su hijo Abu Yagub en el cargo de gobernador de Al-Ándalus y que en 1163 al morir su padre recibió el califato y los frutos del riguroso orden inicial almohade en el plano administrativo, económico y militar, que continuó pujante en todo el último cuarto del siglo XII.

Pero diversos conflicto en el Magreb volvieron a interferir la atención almohade sobre Al-Ándalus, dando pie a los castellanos y portugueses a lograr avances territoriales. En 1184 Abu Yaqub pone cerco a Santarem, Fernando II de León apoyará a los portugueses y el califa es herido de muerte, sucediéndole Abu Yusuf, que encontraría una economía floreciente por los beneficios de la unificación del Islam occidental, pero la taifa de Baleares todavía es independiente y hostil a los almohades, las incursiones de castellanos y portugueses logran frenarlas en la batalla de Alarcos (1195), gracias a la superioridad numérico de su ejército, pero no es capaz de mantener por mucho tiempo un ejército formado por voluntario norteafricanos.

El 4º califa Al-Ándalus Nasir pudo reaccionar contra los Banu Ganiya, tomando por fin las Baleares en 1203. Pero la derrota de Las Navas de Tolosa (1212) no tuvo recuperación para los almohades, varias causas convergentes abrieron un período de agitaciones dinásticas y el final de los almohades se precipitó al ritmo que se sucedían los últimos califas.

En 1228 el califa Al-Mamún marcha al Magreb pero deja en la Península dos problemas que los almohades eran incapaces de resolver: el avance territorial cristiano, aún algo contenido mediante entregas de elevadas sumas a Fernando III, hasta que éste se lanza a sus conquistas por el valle del Guadalquivir, tomando Córdoba en 1236. Otro levantamiento de los andalusíes agrupados por los jefes locales como unas terceras taifas que van reconociendo, más o menos, a entidades mayores. Todavía en 1228 se distinguen los reinos de Granada y de Valencia, sólo el primero resistirá hasta el siglo XV. Murcia y Andalucía Occidental serán ocupadas por Castilla. Valencia por la Corona de Aragón y Portugal llevará sus dominios hasta el Algarve.

4. ARTE Y CULTURA DE LAS CORTES TAIFALES

En Sevilla, capital almohade, se construyó una gran mezquita para competir con la de Córdoba, las obras iniciadas en 1172 finalizan con el remate del alminar (La Giralda) en 1195. En las murallas sevillanas destaca la Torre del Oro, construida en 1220. Como edificios civiles se conservan el alcázar de Sevilla, la alcazaba de Badajoz y las murallas de Cáceres.

Durante el periodo almorávide se vieron ahogados los estudios filosóficos, pero resurgirán durante la época almohade con la obra de Ibn Tufayl y de Averroes, protegidos del sultán Abu Yaqub que tuvo a ambos filósofos como médicos personales. Del 1ª sólo se conserva su obra filosófica « El filósofo autodidacta» , en la que intenta dar respuesta a los problemas de conciencia o contraposición entre religión y razón, y entre creencia y forma de vida. Como filósofo acepta la coincidencia entre razón y verdad revelada. Como hombre político trata de justificar una sociedad a cuyos miembros se pide no que conozcan las bases de su religión sino que cumplan sus preceptos y ritos: de acuerdo con la doctrina almohade, el creyente debe limitarse a cumplir las prescripciones sin pretender entender su fundamento pues en muchos casos no tiene preparación mental necesaria para entenderlas.

La importancia de Averroes (1126-1198) se basa en su conocimiento directo de Aristóteles, prescinde de Avicena que había añadido a las ideas aristotélicas numerosos conceptos de Platón. El pensamiento de Averroes fue continuado por la escolástica medieval cristiana. Su obra es extensa con aportaciones originales en filosofía, teología, derecho, astronomía, filología y medicina. Averroes no se limita a probar la concordancia de la verdad revelada y la verdad razonada, sino que trata de explicar la revelación por medio del razonamiento. La razón no puede llevar a error y si, en ocasiones, parece no haber coincidencia, se debe a que la verdad revelada tiene a veces un sentido literal y en otras un sentido oculto que los sabios deben interpretar alegóricamente. Sus ideas se difundieron rápidamente por medio de los judíos peninsulares y las traducciones al hebreo realizadas desde el siglo XIII, así el occidente europeo entra en contacto con la filosofía aristotélica.

Durante el califato de Abu Yusuf desaparece el apoyo a la filosofía, se queman todos los libros de lógica y de filosofía, se prohiben algunas obras de Averroes y se fuerza a la conversión a los cristianos y judíos, lo que produjo la emigración de muchos hebreos hacia territorio cristiano, en donde manifestaron sus conocimientos en el campo de la filosofía y las ciencias.

La etapa de difusión de los conocimientos árabes en Europa se sitúa en los siglos XII y XIII, pero los traductores especializados de Córdoba existen desde el siglo X, a través de las embajadas bizantinas en Al-Ándalus, se entra en contacto con los libros de medicina de Dioscórides. Pero el interés de los hebreos por las traducciones se mantiene en los siglos posteriores, en los reinos de taifas se acogen a los judíos como administradores y gobernantes y toleran, cuando no las favorecen, las manifestaciones culturales hebreas (Granada, Zaragoza, Valencia, Denia, Badajoz). Los estudios gramaticales y filosóficos de este período serán las fuentes en las que aprenderán hebreo los hombres del Renacimiento.

En la 2ª generación, Moisés Ibn Ezra, judío, obligado a huir de territorio andalusí dominado por los almorávides, refugiado en Castilla y más tarde en Navarra, en Aragón, para finalmente establecerse en Barcelona, dio una regla de oro para la traducción: fijarse en el sentido y no traducir literalmente porque las lenguas no tienen una única sintaxis. La 3ª generación realizará sus trabajos en los reinos cristianos desde donde extenderán la cultura hebrea y musulmana por toda Europa, gracias a los trabajos de Mose Serfadí, Abraham b. Ezra y Yehuda b. Tibbon.

Mose Sefadí, convertido al cristianismo y conocido como Pedro Alfonso fue medico de Enrique I de Inglaterra y el difusor de la astronomía y matemática árabes y a él se debe la llegada de numerosos europeos a la Península para ponerse en contacto con las ciencias que otros hebreos divulgaban.

Abraham B. Ezra de Tudela (1092-1167) recorrió diversos países enseñando sus conocimientos.

Yahuda b. Tibbon es considerado el Padre de los traductores por su labor y la de sus hijos que tradujeron obras filosóficas, gramaticales y religiosas.

La presencia en la Península de mozárabes y judíos que leían y hablaban árabe para transmitir los conocimientos llegados de oriente a Al-Ándalus es puesta en relieve a comienzos del XII por diversos tratadistas musulmanes, que recomiendan no se vendan a judíos ni a cristianos libros de ciencia porque los traducen y se atribuyen su paternidad.

En Tarazona funcionaba bajo la dirección del obispo Miguel (1110-1152) una escuela de traductores cuyo máximo representante era Hugo Sanctallensin. Se tradujeron obras de astronomía, matemáticas, astrología, alquimia y filosofía, pero no faltaron traducciones del Corán al latín, sugeridas por Pedro el Venerable (abad de Cluny), que deseaba combatir ideológicamente al Islam, pero necesitaba conocer su doctrina. Los nombres de los traductores son: Roberto de Keten, Hermán el Dálmata, Pedro de Toledo y el sarraceno Muhammad.

La convivencia en Toledo de mozárabes, musulmanes, cristianos, judíos y europeos activará la corriente de traducciones pero no se llegará a organizar una auténtica escuela o cuerpo de traductores. Se traduce en Toledo porque en esta ciudad se conservan un gran número de obras, porque a ella llegan continuamente mozárabes y judíos cultos expulsados por los almorávides y almohades y porque los obispos estimularon a los traductores.

En la 2ª ½ del XII trabaja en Toledo Gerardo de Cremona, en el XIII serán Marcos de Toledo, Platón de Tívoli, Rodolfo de Brujas, Miguel Escoto, etc. Durante el reinado de Alfonso X se impulsó las traducciones al latín y al castellano y en Burgos el obispo García Gudiel (1273-1280), el cristiano Juan González y el judío Salomón siguieron traduciendo a Avicena y continuaron su labor en Toledo al ser nombrado arzobispo García (1280-1299). Toledo fue conocida como la capital de la cultura, todo aquel que deseaba adquirir los mejores conocimientos allí acudía. Del « Libro de la Escala» traducido al castellano, latín y francés, extrajo Dante su base argumental para la « Divina Comedia» .

Las obras de filosofía y literarias son las más estudiadas por los hebreos, en cambio las traducidas al latín serán las de ciencias exactas, filosofía, ciencias ocultas, religión y física.

 1002  Muere Almanzor, le sucede su hijo Abd Al-Malik. Hisham II sigue con el poder nominal. 
 1008  Muere Abd Al-Malik, le sucede su hermano Sanchuelo, proclamándose heredero del califa 
 1009  Triunfa la reacción de los omeyas, deponen a Hisham II y nombran califa a Al-Mahdi. Sanchuelo es asesinado y comienza la guerra civil. 
 1010  Saqueo de Medina Azahara. 
 1015  Muyahid, régulo de Denia y Baleares ataca Cerdeña. 
 1027  Ibn Hazn refugiado en Játiva escribe el tratado de amor « El collar de la paloma»  
 1064  Los cristianos toman Barbastro, recuperada al año siguiente por los musulmanes. Poco después se iniciaría la construcción de la Aljafería de Zaragoza 
 1085  Alfonso VI conquista Toledo. Los normandos se apoderan de la Sicilia musulmana. 
 1090  Los almorávides ocupan Granada y al año siguiente Sevilla. 
 1095  Predicación de la 1ª cruzada por Urbano II, 4 años después los cruzados toman Jerusalén 
 1099  Muere el Cid en Valencia. 3 años después la conquistan los almorávides. 
 1108   Los almorávides vencen a los castellanos en Uclés 
 1109   Se queman en Córdoba las obras del teólogo Algacel 
 1118   Alfonso I el Batallador conquista Zaragoza 
 1121   Ibn Tumart comienza a predicar su doctrina almohade en el Magreb 
 1125/6   Alfonso I recorre Al-Ándalus y retoma Aragón con cristianos allí residentes 
 1130   Muere Ibn Tumart, le sucede Abd Al-Mumín es proclamado primer califa de los almohades 
 1144   Nuevas taifas y final del poder almorávide en Al-Ándalus 
 1147   Ibn Mardanis, emir de Levante. Los almohades entran en Sevilla. Los cristianos toman Almería. San Bernardo predica la 2ª cruzada. 
 1157   Los almohades conquistan Granada y Almería. 
 1172   Muere Ibn Mardanis y los almohades entran en Murcia. 
 1176   Empieza la construcción de la gran mezquita de Sevilla 
 1195   Victoria almohade en Alarcos (Ciudad Real) sobre Alfonso VIII. 
 1198   Muere en Marrakech el filósofo Averroes 
 1202   Los almohades empiezan a ocupar las Baleares 
 1212   Derrota almohade en Las Navas de Tolosa (Jaén) 
 1220   Construcción de la Torre del Oro en Sevilla 
 1227   Ibn Hud se alza contra los almohades, proclamándose emir de Murcia y extendiendo su poder a casi todo Al-Ándalus. 
 1232   Muhammad I se proclama emir de Arjona, Guadix, Baza y Jaén. 
 1236   Fernando III conquista Córdoba. 
 1237   Muhammad I reconocido emir por los granadinos 
 1238   Jaime I conquista Valencia 
 1246   Tratado de Jaén, por el que Muhammad I se declara vasallo de Castilla 
 1248   Fernando III conquista Sevilla 
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Última actualización: Agosto 2005
 

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