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IIª Prueba presencial

Tema V: Nietzsche

1.- Nacimiento de la tragedia

En el Nacimiento de la Tragedia, Nietzsche enfrenta filosóficamente dos conceptos artísticos: LO DIONISÍACO Y LO APOLÍNEO. Esta dicotomía es tomada de Bachofen. Burckhardt también le influye.

En Humano, demasiado humano, Nietzsche abandona las posturas románticas y se deja notar su influencia positivista.

Ecce Homo es ya producto de su estado febril. Autobiográfico.

En 1886 Nietzsche publica su tercera edición con un ensayo autocrítico en el que señala su inmadurez en un principio que tantas iras levantó, sino que además golpea a inspiradores y maestros renegando de ellos y de su responsabilidad de la obra (Schopenhauer, Wagner, Kant). Nietzsche ondea ya sus teorías vitales reivindicando categorías propias de definición de la vida y método original que consiste en la observación de la ciencia desde el arte y el arte desde la vida. El ensayo constituye además una bofetada más al cristianismo al que sitúa inmediatamente enfrentado a él y defiende en último término el pensamiento trágico, el sentir dionisiaco. Pensamiento que no ha de adoptarse con resignación, sino con la risa.

Nietzsche crítica la juventud de su propio texto y su excesivo romanticismo. Loa adjetiva además de iniciático. Aunque confiesa su pasión por el tema.

En el apartado 4 hace aparecer la cuestión del sufrimiento griego. Recalca de nuevo, tras insinuar que fue el exceso de alegría lo que trajo su decadencia, la óptica vitalista, y cómo analizar todo el problema planteado desde ella.

2.-El caminante y su sombra

Escrito bajo en un estado enfermizo, y casi sin vista, es enviado para que Peter Gast lo pase "a limpio". Nietszche no muere pese al estado de su ánimo cuando escribe esta obra, hasta el 25 de agosto del 1900. Durante sus periodos de enfermedad es cuando produce según el autor de esta introducción lo mejor de su obra.

Justo en su anterior obra (Humano, demasiado humano) Nietzsche ofrece un giro aún más radical y por tanto más marginal hacia el racionalismo escéptico desde el irracionalismo dionisiaco. Ha abandonado el nihilismo de Schopenhauer y la actitud artística Wagneriana para convertirse en el "filósofo errante". Nietzsche, tal vez influido como intenta E. López por sus condiciones vitales, consigue romper con el estilo romántico en Alemania y da un nuevo ritmo a la prosa.

La obra no constituye un diálogo entre el caminante y su sombra tal como parece indicar el título sino que tal sombra no es más que una soledad abrumadora a la que dirige sus pensamientos un simbolismo patético. La crítica al Cristianismo y la introspección interior son también características de la obra. También lo es el lenguaje y la música, casi podría afirmarse Wagner aunque este no aparece nombrado en toda la obra. Nietzsche encontró en Bizet el antiromántico musical que necesitaba para enterrar su romanticismo.

Pese a sus intentos, Nietzsche no encuentra comprensión de sus ideas en sus amigos, sino solamente consuelo.



Última actualización: Mayo 2006
 

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