Malacología del Estrecho de Gibraltar
 
 
Limpieza de Gasterópodos
 
Si están vivos

-- Nunca hervir. Cierto es que hace que se retire el animal fácilmente pero el calor produce una pérdida irreparable en el color de la concha y asi mismo produce microfracturas que no solo afean el esmalte sino que puede provocar una posterior fractura de la concha.

-- Si poseen el opérculo intentar retirarlo con el bisturí y después limpiar bien los posibles restos. Guardar el opérculo para después incorporarlo.
-- Si se quiere limpiar cuanto antes hay quien inyecta con jeringuilla lejía pura en el cuerpo del animal que no solo lo mata sino también ayuda a disolver literalmente al animal.
-- Si no se tiene tiempo para limpiarlo en ese momento, lo mejor es congelar. Eso si cuando se vaya a sacar para su limpieza hay que dejarla que poco a poco se descongele, ya que si no se producen fracturas en la concha irremediables. No sumergirla en agua que esto puede romper incluso la concha debido al cambio brusco de temperatura.

-- Si la concha se quiere dejar limpia del todo. Se sumerge en agua (90%) con lejía (10%) y se deja un par de dias, luego se ha de mirar si se pueden extraer las partes blandas que queden y volver a meter en agua con lejía nueva si quedan restos. Así hasta que quede limpia, no dejar tampoco mucho tiempo pues al final se puede ver atacada también la concha por la lejía. Así pues por ejemplo Trochidae y Turbinidae no deben estar mucho tiempo en ella.

-- Meter luego en agua sola para quitar el olor a lejía del todo.

-- Una vez seca, si tenemos el opérculo, se coge este y se pega a un algodón blanco que se meterá en la boca de la concha.

-- Si se quiere reavivar los colores, ya que en algunos ejemplares estos se apagan fuera del agua o debido al paso del tiempo. Se empleará parafina liquida, que se obtiene fácilmente en farmacias. Esta se aplicará con un pequeño pincel para llegar a todos los recovecos y extender bien la parafina y que no quede excedente de esta. Yo normalmente no la empleo solo para casos muy concretos. Con el tiempo se deberá lavar bien y extender de nuevo, si se quiere, una nueva capa de parafina. Puede darse un cierto mal olor debido a la degradación natural de la parafina. Si esto ocurre, lavar y volver a poner otra capa. Se puede también usar aceite para bebés. Nunca utilizar aceite de oliva, de soja, de girasol, asi como los aceites industriales.
-- Si son terrestres no usar la lejía excepto en casos aislados. Las conchas de las especies terrestres se estropean con facilidad. Algunas incluso si se dejan en el agua mucho tiempo se reblandecen. Para los terrestres al ser pulmonados lo mejor es ahogarlos en agua. Así mueren pronto y luego son facilmente extraibles tirando de ellos. Si quedan restos se dejan en agua más tiempo para que los tejidos se pudran un poco más y luego bajo un chorro potente de agua terminan por salir. El chorro se dirigirá a la boca de la concha. De vez en cuando se puede sacudir como hacemos con los termometros para que termine de salir lo que quede.
 
Si están muertos
-- Si están totalmente vacíos, solo se enjuagan en agua clara y se dejan secar.
-- Si poseen el animal o partes orgánicas limpiar como en el procedimiento anterior.
 
Si tienen periostraco y opérculo
-- Si se quieren conservar, el opérculo se extirpa cortandolo con el bisturí o tirando de él con unas pinzas (cuando está en descomposición el animal es fácil de extraer con estas).
-- El periostraco no se debe tocar, se intentará sacar el animal casi todo. Si quedan restos meter agua con lejía en la concha pero sólo dentro. Para mantener la concha en la posición idónea en la cual quede llena de agua y lejía sin que se salga, yo utilizo los tapones de los botes de espuma de afeitar.
-- Una vez limpio lavar con agua clara y meter en agua limpia para quitar el olor a lejía.
-- Luego dejar secar e incorporar el opérculo con el algodón como se dijo antes.
-- Si se quiere extirpar del todo opérculo y periostraco el agua con lejía se encargará de ello como ocurre con las partes blandas.
   
Si tienen incrustaciones
-- Algunas especies viven sobre las conchas de moluscos produciendo incrustaciones. Algunas facilmente extraibles, otras no tanto. Algunas horadan la concha del molusco y no merece la pena ni siquiera matar al animal, mejor dejarlo en la playa.
-- Sin embargo en otros casos las incrustaciones han protegido a la concha del deterioro y eliminandolo se obtiene un ejemplar precioso.
-- En casos excepcionales se dejan las incrustaciones, por ejemplo en los Xenophoridae que el animal incluye trozos de objetos cimentandolos en su concha; o en Ostreidae y Vermetidae ya que se fijan a sustratos que si se les quita pueden romper la concha totalmente.
-- Entre los seres que puede traer una concha pegado tenemos: algas rojas incrustantes, cirrípedos, esponjas calcáreas, coralitos, briozoos, serpúlidos,...incluso otros moluscos como vermetidos, mejillones, anomias... Las partes organicas de todos estos se eliminan como las partes blandas del animal.
-- Para las partes duras se puede echar mano de punzones, lancetas, puntas de compás, etc; se intentará ir eliminar pero sin tocar la superficie de la concha o lo menos posible. Puede que una vez levantada la capa de incrustaciones se vean zonas más oscuras debido a las microalgas que se han salvado del previo lavado con lejía, se realiza un nuevo baño y solucionado.
 
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~ VICTORIANO MENESES SORES, 2002, revisado en 2007 ~