ÍNDICE DE ARTÍCULOS

ARTÍCULO AUTOR
Cuestiones a partir de un artículo Jordi Carrera
 Japón, Época de Tokugawa a Meiji y su influencia en el Karate-Do Jordi Carrera
 Del equilibrio al desequilibrio pasando por la entropía Jordi Carrera
 El Karate: mucho más que un deporte Jaume Tomas
Zen en el Japón de los samurais Jordi Carrera
 Budismo Jordi Carrera
Ejercicios complementarios Jordi Carrera
Proverbio Okinawense Jordi Carrera
Breve Historia del KOBUDO Jordi Carrera

 

 

 

 

 

 

 

CUESTIONES A PARTIR DE UN ARTÍCULO

Enviado por nuestro amigo Jordi Carrera, representante de Rocky Ryu Karate-Do

Un artículo del malogrado paleontólogo Stefen Jay Gould habla de un tema que para muchos puede parecer superficial, pero al que muchos científicos han dedicado muchas de sus discusiones: ¿Los antiguos son realmente antiguos (en referencia a los sabios griegos) o deben considerarse los brotes tiernos de nuestro pensamiento ya más maduro por los años de trayectoria y por tanto jóvenes?.... “A pesar de que los sabios antiguos pueden ser considerados unos niños en la juventud del mundo...y nosotros, los modernos somos en realidad los viejos del mundo y los depositarios de la sabiduría acumulada.”

Siempre (por deformación profesional) extrapolo todo lo que leo y aprendo hacia el mundo del karate-do (y viceversa) y no pude evitar pensar en los “antiguos maestros de karate-do” considerados como grandes proezas, mientras en realidad deberían ser considerados los iniciadores o tal como creo unos genios a la hora de sintetizar los años de experiencia y práctica.

Stefen considera el progreso como la fuerza que de forma subconsciente empuja a la humanidad, “el concepto de progreso es la fuerza motriz de toda cultura”, por tanto si se admite que hay progreso es preciso “alabar a los precursores como superiores intelectuales, al mismo tiempo que seguimos pensando que ahora nos encontramos en un estado más elevado”.

Creo que este razonamiento es el más lógico y acertado: considerar los maestros como personas extraordinarias. Actualmente disponemos de muchos más “conocimientos” (pese a estar en las antípoda del planeta) en el sentido que tenemos mucha más información, más herramientas de trabajo....y a pesar de ello el karate-do se encuentra en una situación que, siguiendo las palabras del mismo científico, “me preocupa que personas sin conocimiento adecuado de la historia y la literatura de su cultura acaben siendo auto referentes”.

En este punto es la situación en la que yo me encuentro, hace años si se me hubiese preguntado qué es el karate-do o un kata hubiese contestado rápidamente (de un modo convencional, eso sí!), ahora necesitaría pensar y dar muchas explicaciones (y no sé sí lo conseguiría). El karate-do día a día se me abre con unos horizontes cada vez más amplios, mientras la paradoja radica en que los portavoces oficiales (dígase federación/es) cada vez le hacen las puertas más estrechas, por no decir romper con lo que considero arte.

No me considero un fósil que defiende las tradiciones a ultranza, pero sí y rescribiendo palabras del artículo citado “una cosa que ha durado muchos años tiene que tener alguna cosa de valor”, entre la modernidad y la antigüedad hay un hilo conductor (la esencia) que se mantiene como el DNA, mientras el entorno se adapta a los nuevos tiempos y conocimientos. ¿Cuál sería nuestro hilo conductor o esencia que sería preciso mantener a pesar de los cambios actuales?

El karate-do es práctica, pero iniciativas que inviten a la reflexión e intercambio de conocimientos y experiencias son importantes, dado que creo, estamos en unos momentos en los cuales vendría bien el debate e iniciativas que enriquezcan nuestro arte más allá del enclaustramiento deportivo-competitivo.

Además de las cuestiones planteadas querría acabar con otras que se desprenden del artículo:

¿Cuál sería el balance de nuestra sabiduría acumulada?

¿Hay un buen análisis de lo que han sido “los maestros pilares” y lo que querían divulgar?

¿El camino que toma actualmente el karate-do es adecuado? ¿Dónde nos lleva? ¿nos enriquece o empobrece?

Y lo más importante: ¿nuestra práctica es coherente? ¿es un buen referente? ¿que papel juega palabras como educación y cultura en nuestro arte? ¿las instituciones oficiales blanden estos conceptos en su tarea “divulgadora”?

Espero poder aportar mi punto de vista en estos temas.

 

JAPÓN, LA ÉPOCA DEL CAMBIO DE TOKOGAWA A MEIJI Y SU INFLUENCIA EN EL KARATE-DO

 

Si hubo una época que fue una auténtica revolución en Japón, ésta fue el cambio de la época Tokugawa hacia la Meiji. Fueron unos años difíciles y sin duda también afectaron al karate-do. Ambientada en esta época está la película “El guerrero samurai” y, entre los dibujos manga, las aventuras de Kenji (el guerrero batussai).

Tiempos de cambio se acercaban a Japón; desde la época feudal este país había estado cerrado de manera hermética, pero en 1837 el barco Morrison, aún llevando náufragos japoneses, fue expulsado a cañonazos de las costas japonesas. En 1846 el comandante Biddle, con dos barcos de guerra y ante las amenazas bélicas mostradas por los japoneses, se dio media vuelta y no se acercó a puerto. En 1852 los holandeses advirtieron al Shogun de las “malas intenciones” de los norteamericanos, que más tarde enviarían al famoso comandante Perry con cuatro barcos de guerra, que en 1853 atracaron en Uraga “exigiendo” el poder entregar una carta del presidente de los Estados Unidos al Shogun.

Los recelos japoneses tenían bases fundamentadas, en aquella época había “colonizaciones” occidentales en Asia debido a los intereses comerciales, que a menudo desencadenaban en guerras tales como las del Boxer en China, donde se ponía de manifiesto una ventaja abrumadora, en cuanto a armamento, por parte de los occidentales.

Perry puso de manifiesto la debilidad costera y marítima de Japón, el gobierno de Tokugawa había quedado desfasado y eran necesarias medidas.

Para resumir de una manera simplista como estaba por aquel entonces el gobierno de Japón, diremos que el emperador tenía un aire divino, pero estaba totalmente marginado de un gobierno donde el máximo exponente era el Shogun, cargo que hacía unos 200 años ostentaba el clan Tokugawa, después le seguían los Daymio o señores feudales. Esta manera feudal de llevar el país había ido decayendo hasta 1853 en una especie de dictadura militar burocrática y tediosa.

La presencia occidental en Japón era vista como una amenaza nacional (recordemos que el mercantilismo occidental casi siempre se transformaba en expoliación), pero al mismo tiempo fue un toque de atención a una necesaria reforma.

Esto desencadenó en una división de opiniones entre partidarios de la defensa y los de la apertura del país, que en el fondo para estos últimos era una oportunidad de hacer cambios en la lucha por el poder e intereses privados.

Para afrontar la crisis era necesaria una estructura política, que en este caso recaía sobre el Shogunado, la cual no estuvo a la altura, más bien mostró un vacío de poder que dio como resultado un intento más fuerte de centralización amparándose en la figura del emperador.

En 1854 y merced al tratado de Kanagawa se abrieron dos puertos al comercio con los americanos, los de Shimoda y Hakodate, pero al mismo tiempo se encargaban barcos de guerra y armamento a los holandeses, se construían fortificaciones y se hacían centros de adiestramiento militar al estilo occidental. En 1856 se hizo un departamento encargado de traducir documentos y libros occidentales, así es que la política a seguir era de una cierta apertura con precauciones.

La división de opiniones llegó hasta el mismo Shogunado, donde un sector pedía el apoyo del emperador, donde este había ido centrando cada vez más poder en Kyoto. La división se acentuó en 1858, fecha de la muerte del Shogun sin descendencia directa. Había dos apirantes Tokugawa Yoshitomi y Hitotsubashi Yoshinobu, hijo de Tokugawa Nariaki. Li Naosuke jefe del consejo decidió a favor de Yoshitome, lo cual propició muchos más tratados comerciales con países como Holanda, Francia, Inglaterra, EEUU rompiendo con el aislacionismo de más de 200 años. Li Naosuke, con tal de afianzar el poder mandó encarcelar y eliminar a los partidarios de la otra facción, esto no obstante fue una solución momentánea.

La calma aparente se rompió, mientras, los extranjeros se daban prisa en establecer centros comerciales y embajadas en Edo (Toquio), los sentimientos xenófobos y antishogun iban creciendo a lo ancho del país, en 1860 un grupo de samuráis asesina a Li, lo cual comportó una posterior depuración. La mano derecha del Shogun había sido asesinado y la opción política chocaba con una fuerte oposición, el intento de afianzar el nuevo poder al Shogun hacía aguas.

Entre 1860 y 1863 hubo numerosos atentados contra extranjeros y hombres relacionados con el Shogun bajo la sombra de unos extremistas con espada llamados Shishi. Los Shishi eran hombres entrenados en artes militares por una señor feudal, los mejores iban a Edo a mejorar sus estudios en escuelas de espada, allí enraizaba en ellos, junto a una preparación militar un sentido de honor nacional simbolizado por el emperador, el cual confería una identidad a Japón, así es que corrían lemas como Joi (expulsión de los bárbaros), sonno (veneración al emperador), algunos de estos shishi tuvieron cargos dentro de la defensa de los Daymio y políticos. Su condición de samurai al servicio de un señor hacía que a menudo, para poder hacer alguno de sus actos, previamente debían pedir al señor que los convirtiera en ronnin (samurai sin señor) para que el peso de la acción no recayera en su amo. Como hemos dicho entre sus acciones está la muerte de Li, la del embajador holandés, el delegado británico Richardson, el incendio de la delegación británica, mientras en Choshu, en el estrecho de Shimonoseki, se cañoneaba desde la costa a barcos franceses, holandeses y americanos.

Este clima evidenciaba que el Shogun perdía poder, hecho demostrado en que la delegación de la alianza de occidentales hizo llegar sus quejas al emperador y no al Shogun. Por otro lado en 1863 la flota británica, en represalia por la muerte de Richardson, bombardea  Kagoshima y una flota occidental ataca las baterías costeras de Choshu, estas demostraciones de poder hacen que el mismo emperador firme nuevos tratados.

Miembros de la nobleza y daymio, para no perder estatus social se decantaban cada vez más por el emperador, algunos de estos daymio a título personal habían comenzado una carrera de aprendizaje y compra de armamento occidental, entre estos estaban los Satsuma y Choshu, que tuvieron un poder militar parecido al mismo Shogun. En este marco de constantes altercados, se potenció que elementos como los Choshun con armamento inglés intentaran un golpe militar, el intento fallido fue contestado por las tropas del Shogun con armamento francés, para no reincidir en la operación de castigo, territorios como los de Choshun quedaron fuera del poder del Shogunado.

Una coalición de tropas, entre las que había las de Satsuma y Choshu, el 3 de enero de 1868 derrotó el poder Tokugawa instaurando la restauración Meiji.

La restauración Meiji devolvía el poder político al emperador, los shishi lejos de ser fanáticos y ciegos, tenían formación, incluso muchos de ellos estuvieron en Europa para estudiar, los más extremistas murieron, pero el resto “cambió” de actitud volviéndose reformista. En 1871 se adoptó el modelo de ejército prusiano, en 1872 se estableció el sistema de reclutamiento obligatorio (fin del samurai profesional), en 1873 se abolió la diferencia entre samurai y gente corriente (pensemos que las diferencias sociales eran tan importantes que a una persona común no se le permitía llevar apellidos hasta 1870, y el samurai podía matar a cualquier persona sin ningún tipo de explicación) y el golpe fatídico vino en 1876, con la prohibición a los samuráis de llevar espada.

El malestar se compensó con pensiones para nobles y samuráis, los cuales representaban unas 458.000 familias, lo cual supuso demasiados gastos para un gobierno que al final optó por reducirlas.

Se quiso hacer una guerra contra Corea como válvula liberadora de tensiones, pero no fue así. En 1877 Saigo, contrariado, reclutó unos 30.000 samuráis, los cuales se revelaron enfrontándose, con armamento tradicional, a tropas regulares con armamento occidental y bien equipadas, con un número de 40.000 soldados del nuevo ejército.

Saigo ante la esperada derrota, la rebelión adquirió un aspecto de ritual, acabando de la manera esperada, haciendo seppuku, esta se puede decir que fue la última batalla de los samurai.

Resumiendo: bajo el grito de sonno joi estaba el lema de restaurar al emperador y echar a los bárbaros, era una consigna para restituir los modos tradicionales derrotando a un Shogunado que pensaba en una restauración para mantener un poder en declive. El apoyo de algunos Daymio a la opción del emperador estaba fundamentada en las ganas que tenían de deshacerse de la presión del Shogun y escalar puestos de poder (o como mínimo vistos los cambios, mantenerlos). Los samurai querían conservar su status y las posteriores pensiones, los comerciantes, los más partidarios de la apertura, era por motivos evidentes de mercantilismo y los payeses estaban dispuestos a hacer lo que hiciera falta con tal de tener más arroz.

Pese al triunfo de la que en principio parecía la opción más conservadora, la sorpresa fue que después de un año se abolieron los derechos de Daymio y samurai, en cuestión de cinco años se eliminaron muchas de las diferencias sociales, estos cambios resultaron bestiales afectando a todo el país, incluso cambiando el calendario oficial.

Tras todo esto había unos comerciantes y mercaderes que escalaban posiciones sociales (y tenían el dinero) y algunos samuráis que habían derivado a puestos administrativos que les permitió a la larga formar una nueva saga de gobernantes enérgicos e ingeniosos. En el fondo, no obstante, la figura del emperador actuó de fuerza aglutinadora de nación, que dentro una actualización a la modernidad preservó la tradición y unificó energías para hacer que un país que se estaba empobreciendo renaciera para convertirse en una gran potencia contrariamente a la mayoría de países asiáticos que sucumbieron al colonialismo hasta bien pasada la segunda guerra mundial.

Muchos samuráis se reciclaron a maestros de artes marciales. En lo que se refiere al karate-do, maestros como Azato, Itosu, Higahonna que nacieron en 1827, 1830, 1852 respectivamente, les tocó vivir esta problemática de lleno (en Okinawa se vivían revueltas (1870) y más de uno se fue a China por motivos políticos). Pensemos que en karate-do también se puede hablar de un antes y un después a estos maestros, los cuales revolucionaron el sistema técnico y educativo de este arte. En este sentido es preciso recordar que la restauración Meiji llevó escuelas de modelo occidental accesibles a casi todos, maestros como ahora Itosu adaptaron el karate-do para ser enseñado en estas escuelas (1900).

 

DEL EQUILIBRIO AL DESEQUILIBRIO PASANDO POR LA ENTROPÍA 

En karate-do hay unos conceptos como el kyo y jutsu, equilibrio i desequilibrio...Vayamos por partes, haré referencia  a conceptos planteados por el físico Prigogine:La vida está inmersa en un proceso irreversible.

La entropía nos dice que la  naturaleza  cambia siempre hacia un sentido (como se suele explicar normalmente de la madera harás ceniza, pero  no al revés). Lo irreversible nace de un rompimiento de la simetría, entendida ésta como un cambio en las condiciones iniciales  que conducen a un comportamiento nuevo. Un mundo en equilibrio seria un mundo caótico, un mundo en desequilibrio va hacia una coherencia.

¿Cual es el sentido del equilibrio?. Crear  un orden a partir de los movimientos caóticos  que se generan a partir del estado de desequilibrio (el equilibrio genera un desequilibrio que se dirige  a buscar un nuevo orden). Pongamos por caso el hecho de estar de pie, rígido, es un estado momentáneo roto cuando te desequilibras hacia adelante y instintivamente adelantas una pierna, en definitiva andar, moverse. El movimiento es un no equilibrio constante.

No creo que sea  beneficioso valorar un kata por posiciones estéticas (estáticas) aunque  con “apariencia” de realidad. A veces un kata son posiciones, rotas por desplazamientos rápidos (para evitar vulnerabilidad). El maestro Hirotsugu Miki insistía en que un kata ha de tener el espíritu del Tai chi : continuidad y armonía  por el ritmo. Tendríamos que pensar al contrario, una posición estática es una posición peligrosa (aunque el karateka haga una pausa para marcar ritmo, esta ha de ser “aparente”). Se da poca importancia al desplazamiento (siempre y cuando se cumplan los requisitos mencionados de  rapidez), pero en realidad la eficacia nace de la proyección de nuestro cuerpo (técnica), del movimiento y su relación con la fuerza aplicada, por tanto creo que se tendría que valorar (trabajar) más  las “entre posiciones”. En combate es aun más evidente con dos fuerzas en movimiento, quizás la ventaja de una de ellas resida en el desequilibrio correcto que dirige nuestra técnica al lugar adecuado, mientras que el “equilibrio estático” se puede ver desfavorecido.

En el aspecto educativo, veo una similitud  entre lo que seria el lenguaje–pensamiento  y el karate-do. Cojamos por ejemplo esta pagina, es aburrida, sin embargo lees a un gran autor y emociona e invita al razonamiento (kata). Las letras (Kihon) si las recortásemos y al igual que en el juego del scrabble las metiéramos en una bolsa y las echáramos en una mesa al azar, de diez personas saldrían diez paginas distintas con las mismas letras (creación, expresión del sentimiento individual educación).

 

EL KARATE: MUCHO MÁS QUE UN DEPORTE

El Karate como deporte es un excelente sistema de educación física, porque pone en funcionamiento todos los sistemas de cuerpo humano, favoreciendo y potenciando el buen funcionamiento y desarrollo de las facultades físicas, como la estabilidad y equilibrio, la elasticidad, coordinación, velocidad, potencia, etc. Con lo cual se consigue una actividad muy completa e idónea para el desarrollo físico de la persona. El Karate además trabaja simétricamente el cuerpo, cosa imprescindible para desarrollar las facultades de ambos lados (derecha e izquierda).

El Karate tiene también otros objetivos, en el caso de los niños, es muy importante como complemento y ayuda en sus estudios escolares, pues enseña y entrena la concentración mental y disciplina, de considerable importancia en cualquier faceta de la vida.

Asimismo esta actividad aleja a la juventud de las malas costumbres y vicios, drogas, delincuencia..., etc.. Poniendo a la persona en el buen camino en la época crucial de su vida, cuando está desarrollando su personalidad y educación.

Por otra parte es muy interesante la canalización de la agresividad que el Karate realiza en la persona, y en el niño especialmente. Inevitablemente todos llevamos la agresividad en nuestro interior, por ella misma no es mala. El problema es la mala canalización, es decir, cuando se exterioriza descontroladamente, la mayoría de las veces sin ningún sentido, siendo entonces cuando puede convertirse en violencia.

El Karate nos ayuda a evitar todo esto, ensañando a la persona a controlar la agresividad y a no tener la necesidad de ponerse a prueba con sigo mismo.

El Karate enseña a sus alumnos de forma básica y principal el respeto mutuo, y el respeto hacia los demás, todo y cada uno puede tener sus ideas propias y deferente creencias.

Por todo ello es muy importante el respeto, la tolerancia y la comprensión, la colaboración y entendimiento en este mundo más adverso y complicado.

El Karate es a más un excelente medio de defensa personal, en especial para niños y mujeres que siendo quizás los más débiles físicamente, pueden ser presa fácil para los delincuentes. Mejor nunca se tenga que utilizar la defensa, pero si desgraciadamente nos vemos envueltos en algún caso crítico, no dudaríamos en actuar.

Podríamos seguir anotando y realzando las aportaciones y beneficios del Karate, pero el prestigio de médicos, entrenadores, educadores y tantos otros profesionales dedicados a la investigación y a la docencia, que avalan los hechos, evidentemente queda patente que el Karate es mucho más que un deporte.

 

ZEN En el Japón de los samurai.

En el debate que nos ocupa estos días (karate mas que un deporte ?) Hay que tener en cuenta la gran  influencia del Zen.

El Budismo entró en la China  en varias oleadas, pero una de las primeras fue en el 67 AC, lo mismo pasó para el Japón  pero en este país con bastante más de retraso, 538 – 552 dC por la vía de Corea, con el budismo llegaron también muchos cambios culturales, entre ellos los Kanji o ideogramas en los cuales estaban escritos los sutras que traían con sigo los monjes.

Un articulo aparte merece Bodhidarma, pero por ahora digamos que fue considerado el primer patriarca Zen y que casualidad de casualidades la leyenda también le otorga el privilegio de enseñar unos movimientos que después de generaciones  nos llevarían a nuestro karate.

Shotoku Taishi (574 -622 )  príncipe regente fue el que hizo enraizar el budismo en el Japón, ya que le interesaba una forma que le permitiera centralizar el poder.

En el 686 el regente Tenmu , hijo de Taishi Shotoku decreto la obligación q de que en cada hogar  había de tener una imagen budista.

De entre las numerosas escuelas de Budismo que  había ,la que  influyó en el mundo de los Buke  fue  la Zen, era práctica y no atendía de conceptualidades hecho que  beneficiaba la labor de los guerreros que estaban día a DIA cara con la muerte.

Los clanes guerreros  obtuvieron gran importancia en la época  Kamakura, que corresponde a la entrada del Zen al Japón ya como escuela independiente del budismo.  Entre varias líneas hubo dos de importantes  la del moje Eisai 1140-1215 creador de la escuela  Rinzai en Japón y Dogen 1200-1253 de la escuela Soto, este ultimo  creador de los “siete principios de Dogen”, dos de los cuales entenderemos perfectamente:

1.    KYOGYO SHO ITTO : Enseñanza, práctica y satori no van separados.

2.    SHIN JIN ICHI NYO : Cuerpo y espíritu forman una unidad.

La gran importancia que da el Zen a la práctica, elemento indispensable en las artes marciales para obtener la técnica necesaria , casa perfectamente también con estos principios Zen:

GYOJI: La virtud de la práctica .

DOKAN : La repetición o práctica diaria .

3.    GENJO : Poder que aparece con la práctica.

El Bushi  dedicaba día y noche a la perfección  de las artes marciales, como hemos dicho necesitaba algo directo, no demasiado complicado, como el Zen en la batalla solo dependía de él mismo de cara a cara con el miedo y la muerte. Por este motivo no es de extrañar que adquiriesen los principios Zen.

No hemos de pensar que se limitasen al mundo marcial, el Zen también cree en el estudio GAKUDO y su triple aprendizaje SANGAKU:

Reglas de buen comportamiento. Concentración y tranquilidad. Recordemos que los novicios eran llamados Unsui ( nubes y agua) en el sentido de movimiento y tormenta y que un maestro y la practica les llevaría al “ agua que en el estanque refleja la luna”.

Sabiduría y comprensión de la realidad.

 

BUDISMO

Estas notas sobre las bases del budismo no son las de un especialista, es mas mi visión del Buda Sakyamuni, quizás tropiecen con las de la mayoría de gente, pues ante todo pienso que  fue por decirlo de una manera un gran científico (su trabajo no residía en la filosofía estricta, era un compendio de resultados sobre la base de su experimentación) , pero sí  me gustaría es que se viera la conexión de su experiencia con la que intenta mostrarnos la practica del karate-do.

De comprobar que la vida esta hecha basado en dolor, enfermedad, muerte y desgracia al final de su camino dedujo las “cuatro nobles verdades”. La primera noble verdad constata de la existencia del sufrimiento, la segunda y consecuencia de la primera dice que hay una causa de este sufrimiento, la tercera establece que esta infelicidad puede acabar y la cuarta como colofón  nos dice que hay un camino para extinguir este sufrimiento.

Ante todo  es de ver que todo es producto de una aplastante lógica que se va deshebrando a base de las experiencias a las que extrae  conclusiones que por evidentes son magníficas.

1.    La primera noble verdad , la existencia del dolor y sufrimiento:  El hecho de existir lleva consigo el sufrimiento. Estamos en un mundo físico, el cual merced a las sensaciones tenemos su percepción. Los seis sentidos conforman nuestro mundo sensorial. Estamos  en un mundo ilusorio   formado por las combinaciones de la materia con sensaciones , percepciones, actividades mentales, todo ello da como resultado nuestro estado de conciencia.

2.    La segunda noble verdad , la que establece una causa  del dolor : La raíz que nos lleva al sufrimiento es el deseo, este nos ata a una rueda de deseo – acto que  reafirma el karma, éste entendido como el deseo que engendra un acto el cual conlleva una consecuencia.

3.    La tercera noble verdad , la infelicidad puede acabar (la rueda del Karma ) : Examina los “cinco agregados “ que nos aferran a la existencia, estos son: Materia, sensaciones, percepciones, actividades mentales y conciencia. Del análisis se desprende que con la extinción de los “cinco agregados”  se acaba con el deseo. En cierta manera nos acerca a la comprensión que la vida es efímera e impermanente, sujeta a las leyes terrenales y que no hay una entidad propia como “yo” eterno, en consecuencia no hay nada por aferrarse.

4.    La cuarta noble verdad , el camino que nos lleva a acabar con el dolor :  Este nos da unas pautas, unos caminos “ 8 caminos” que nos guían para cortar las “ataduras” para podernos liberar del sufrimiento.

“ 8 caminos”

·      Recta comprensión o visión, es decir, discernir de los actos y naturaleza en que se originan las cosas.

·      Recto pensamiento o motivación: Entendiendo  que esta es la energía que impulsa al  acto, este ha de ser justo y correcto.

·      Recta expresión: El lenguaje como vehículo de comunicación (muy importante para los humanos) es una “herramienta” de la cual siempre hemos de hacer buen uso.

·      Recta forma de vida o plantear el hecho de que la vida cotidiana sea coherente con la vida “anímica” del individuo.

·      Recto esfuerzo, dedicación plena  nuestro “camino”.

·       Recta atención, “contemplar el cuerpo como cuerpo, las sensaciones como sensaciones, la mente como mente”. Aquí le sigue una breve  guía para este propósito:

·      Recta concentración,  concentración entendido como “focalizar en un punto”, unir cuerpo, mente, espíritu.

Vemos que el trabajo reside en una gama de practicas respiratorias, meditativas, es decir: Trabajar el físico, mental y estado de conciencia.

Después de muchas practicas rigurosas Sakyamuni, saca como conclusión lo más sensato “seguir el camino del medio”, es decir, la practica ha de ser “humana”. Esta enseñanza  se perpetua en el budismo zen, el cual ha enriquecido las artes marciales. Como dijo el mismo Buda “ contemplar los fenómenos como fenómenos, mirar la realidad del aquí y ahora y seguir el orden cósmico”.

Terminar diciendo las palabras del maestro Chojun Myiagi “la fase ultima del karate-do es la iluminación”.

 

Ejercicios complementarios

 Hablar de Okinawa es hablar de las islas de la longevidad, esto es consecuencia de  y a pesar de las vicisitudes  la salud que tenían sus habitantes, no creo que sea consecuencia exclusiva del karate-do, pero sí que los japoneses de la isla grande se maravillaron de la fortaleza que tenían los practicantes de karate-do.

El karate-do es una práctica que tiene en cuenta la efectividad del combate, pero también  la salud física y mental. Los tres pilares  básicos de su práctica son: kata, kumite y kihon; estos estaban sustentados en unas prácticas “complementarias”: endurecimiento, meditación, respiraciones y unos ejercicios parecidos a gimnasia que en realidad no se entienden sin los conceptos de medicina oriental de energía.

La salud se entiende como el  mantenerse dentro los limites de homeostasis es decir los procesos  que en un equilibrio y parámetros determinados nos mantienen en vida ( presión sanguínea, ritmo cardiaco, temperatura...) en otras palabras, la salud seria la capacidad de un organismo para mantenerse dentro de sus  márgenes vitales.

La teoría de la medicina oriental, nos habla de una dinámica de  energías  que interactúan para mantenernos en equilibrio, que lejos de estar equivocados están respaldados por biólogos como Brian Goodwin el cuál acuña el termino homeodinámica, según él los organismos son sistemas rítmicos que trabajan a distintas frecuencias y la salud es estar en sintonía dentro de este compás (la enfermedad se caracteriza por el cambio de compás), así no es de extrañar que contemple las formas de vida como formas danzantes  di exploradoras del espacio de su espacio vital.

Volvamos al karate-do, este junto a su evolución dentro del apartado deportivo ha experimentado una evolución en la manera de pensar, en concreto sobre el cuerpo. Según como pensemos el cuerpo enfocamos la practica,  ahora enfocamos los ejercicios complementarios para la preparación física, al rendimiento deportivo, nos preocupan los abdominales hacemos tandas de 100, 200 (en cada movimiento de karate-do no solo trabajamos abdominales, potenciamos toda la cintura por igual), nos preocupan las vitaminas di complementos, nuestro interés se ha centrado mas en conocer los músculos y como trabajan cierto que esto ha repercutido en un gran avance de nuestros conocimientos, pero no a costa de olvidar  la cosa mas importante del karate-do: su sentido de unidad de cuerpo y energía.

Si no olvidamos los ejercicios complementarios ( sin detrimento de la preparación física) pensamos en la salud, pero es más, es indispensable para el buen rendimiento deportivo, un campeón no solo ha de tener condición física, ha de tener un buen momento emocional, ha de tener desbloqueada la cadera di columna, ha de estar libre de tensiones (buena homeodinámica) para poder actuar con todo el potencial, libre de trabas (contracturas corporales)

Creo que haríamos bien  en replantearnos  muchos ejercicios complementarios dentro de nuestra practica, el karate-do tiene una gran riqueza de ejercicios complementarios que quizá empezamos a olvidar.

 

El dolor hace pensar al hombre,

El pensamiento hace  al hombre sabio.

La sabiduría nos conduce  a la verdad

(Proverbio de Okinawa)

Aunque nos gustaría poseer la sabiduría, pocos la buscan por medio del dolor, es mas entre los animales no hay ninguno que lo desee conscientemente, mas bien la naturaleza actúa  buscando el bienestar (comida, evitar derroches energéticos, una buena pareja…) pero la vida esta echa de manera que antes de conseguir un objetivo has de luchar por ello, seguro que el genio mas genio de la humanidad (anónimo como los mejores) el descubridor de la cama debió pasar la noche del loro antes de encenderse su bombilla.

Como tantas cosas (y no descubro nada nuevo), muchas cosas no las pensamos hasta que sentimos sus consecuencias: no apreciamos la salud hasta que la perdemos o cuando hay algún problema realmente grave después nos percatamos que en la vida cotidiana, en realidad, nos preocupamos por muchas cosas fútiles. Volviendo al tema de la salud ¿Cuánta gente hace todo lo que piensa que le convendría para su salud? Como he dicho cuando la perdemos luego pensamos y nos hacemos propósitos, aunque por lo general una vez superado volvemos a las andanzas. En este caso aunque haya conocimiento no hay sabiduría.

Quizás muchos problemas de la humanidad pasaran factura no por no conocerlos, sino por que no actuamos. A veces somos conscientes de lo que nos sucede o sufrimos en primera persona, pero pocas somos sensibles a la realidad de los demás, agravado por el hecho de que nos cuesta tomar decisiones i ser activos.

Una virtud de la inteligencia es que sirve para anticiparse o a falta de esto sacar conclusiones antes no sea demasiado tarde, con frecuencia esperamos al dolor para que nos despierte. En toda la historia han habido hambrunas, guerras, catástrofes y después del dolor “no hemos tenido el pensamiento del hombre sabio” o tal como diría un compañero, al hombre estudiar la historia le sirve para caer en los mismos errores de la historia.

Las lesiones nos tendrían que  hacer pensar en la técnica, pero mejor pensar en ella antes de las consecuencias. Creo que el karate-do es la manera mas inteligente de adquirir técnica y eficacia, pero lo más interesante para mí, es que lo hacemos SIN COMBATIR (en el sentido tradicional de ganar sin luchar), es decir la disciplina del karate-do es inteligencia, educar de una manera diferente, sin caer en los errores de la actualidad hemos de aprender sea con dolor o mejor sin el, tomar lecciones, luchar para las conclusiones…sabiduría.

v      Sin esfuerzo no se consigue nada.

v      Sin profundizar nos quedamos con lo superficial.

v      Sin espíritu de superración no se avanza.

v      Sin trabajar el cuerpo y la mente, estos se atrofian.

v      Sin práctica no “pensaras” con todo el cuerpo  no pensar con todo el cuerpo es un conocimiento por partes (unilateral, distorsionada)

No busquemos el dolor, pero como no nos gusta aprendamos realmente de él y no como siempre me recriminaba  mi profesor “el hombre es el unido animal burro que cae dos veces en la misma piedra”.