| Argumento: |
Otto [Jey Crisfar] vaga por las calles y caminos deborando animales muertos y cuestionandose sobre si mismo. De lo único que no tiene dudas es de que es un zombi. Ve el mundo con otros ojos y eso le lleva a cuestionarse constantemente su relación con los vivos.
Medea Yarn [Katharina Klewinghaus] es una cineasta inmersa en el rodaje de Up with Dead People, un film sobre zombis gays con trasfondo político.
Un día huyendo de unos jóvenes, Otto ve un anuncio de Medea y acude al casting de esta. Medea queda encantada con Otto y decide darle un papel destacado. Es perfecto para el papel ya que es un zombi, o al menos eso cree.
Otto consigue así su primer trabajo y un lugar donde dormir, bueno él no duerme, donde pasar la noche. Mientras intenta recordar su vida anterior a su estado zombi. Por lo visto tenía un novio del que estaba enamorado y se pregunta que pasó con él. |
| Critica: |
Aunque es una película en esencia gore, las escenas sangrientas/desagradables no son tantas, y menos aún si la comparamos con otras películas del director. Sin ir más lejos, Hustler White, su cinta más conocida, es mucho más dañina para la retina.
Poco sangrienta para los goremaniacos, poco porno para los seguidores del género, menos política que sus anteriores films, incluso menos gay de lo que parece... ¿qué tiene entonces? Un zombi guapo que no sabemos si realmente lo es, ya que presumiblemente se trata de un esquizofrénico o un amnésico, que es el hilo de una nueva vuelta de tuerca en el género de películas de zombis: zombis gays.
Aunque con las pinceladas que caracterizan al director: paredes ensangrentadas, skins, imágenes intercaladas de bombardeos, féminas políticas que usan la homosexualidad como alegato antisistema... quizás es la menos 'labruce' de todas.
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