|
Al Parker ha sido una de las estrellas
más grande de la industria pornográfica de todos
los tiempos. Apareció por primera vez en los 70s en los
loops [una especie de cortometrajes] que la marca Colt
producía. Trabajó también como mayordomo
en la Mansión de Playboy.
De ahí saltó rápido a las grandes
producciones pornográficas. En esa misma década
fundó Surge Studios donde
además de protagonizar mucho de sus films, también
dirigió y produjo decenas de peliculas. Incluso en aquellas
que dirigía pero no protagonizaba era esperado el oportuno
cameo que éste hacía para sus incondicionales.
Fue en esa misma época, en plenos 70s, cuando conoció
al también actor y productor porno Richard
Cole [también conocido como Steve
Taylor], trabajando juntos en varias ocasiones en algunos
films de gran éxito. Aunque el éxito personal
de ambos fue que durante 16 años sin interrupción
fueron pareja estable.
Al
se convirtió en un mito viviente en los 80s, en la época
dorada del cine porno gay. Actuó con grandes estrellas
como Sky Dawson, Leo
Ford, Will Seagers o Kip
Noll. De esta época es una de las producciones
más conocidas de la historia pornográfica The
other side of Aspen [1983], la cual tuvo continuidad
en al menos tres partes más en los sucesivos años
aunque ya no protagonizadas por Al.
Las
producciones de Surge Studios se
encuentran entre las más valoradas de aquella época
por su cuidada recreación de situaciones morbosas, por
elegir contextos y paisajes de cálidad, por una buena
fotografía y sexo sumamente masculino y ardiente. Entre
las peliculas más destacables se encuentran: Inches,
Turned On, Flashback,
Wanted, Heavy
equipment y Turbo charge.
Aquejado
de sida, criticó en 1987 durante el transcurso de una
entrevista, a la industria pornográfica en general, y
en especial a la gay, por no reaccionar y poner medidas ante
la crisis que se estaba viviendo en la misma con la caída
de muchos de los grandes mitos aquejados por esta enfermedad.
De hecho fue uno de los primeros productores pornográficos
que exigió el uso del condón en sus películas.
Hubo pues un cambio en la manera de relacionarse los actores
en las últimas producciones de Surge
Studios dónde se buscó la manera de recrear
buen sexo pero a partir de otros recursos no de riesgo
como los juguetes sexuales, la masturbación o las situaciones
meramente afectivas. Esto se convirtió en marcadelacasa.
Su
masculino cuerpo, su gran miembro, su naturalidad para recrear
las escenas más complicadas y su barba lo hicieron inconfundible
y todo un mito, cuya figura se ha revalorizado con el paso del
tiempo, siendo referenciada en otros ámbitos de la cultura
gay. Sirva como ejemplo que el dibujante de cómics Ralf
König no sólo hace referencia a su figura
en muchas ocasiones sino que incluso le ha puesto el nombre
de Al a uno de sus últimos
personajes en las historias de Roy &
Al.
|